PESADILLA ANTES DE NAVIDAD, de Henry Selick con Tim Burton y Danny Elfman

Título original:
The Nightmare Before Christmas
Año: 1993
Director: Henry Selick
Guión: Caroline Thompson, Michael McDowell (cuento original: Tim Burton)
Reparto vocal: Danny Elfman, Chris Sarandon, Catherine O’Hara, William Hickey, Glenn Shadix, Ken Page, Ed Ivory
Sinopsis: Cuando Jack Skellington, el Señor de Halloween, descubre la Navidad, se queda fascinado y decide mejorarla. Sin embargo, su visión de la festividad es totalmente contraria al espíritu navideño. Sus planes incluyen el secuestro de Santa Claus y la introducción de cambios bastante macabros. Sólo su novia Sally es consciente del error que está cometiendo.

Han pasado algo más de 20 años desde que esta película se estrenara y el público se quedase con cara de pasmado, sin saber qué pensar de ella. No, lo cierto es que no tuvo mucho éxito. Eran los 90, Disney lo petaba con sus grandiosos musicales animados para toda la familia, y esto poco tenía que ver con aquello, a pesar de ser también un musical. A los críos de la época nos acojonaba y atraía a partes iguales, sin entenderla del todo. Pero el tiempo ha pasado, nos hemos acostumbrado e incluso abrazado su excentricidad y oscuridad, y ahora es posible ver aquí una absoluta obra maestra, una joya irrepetible que parece que salió adelante de chiripa, una fusión perfecta, única y casi mágica del talento de tres hombres, tres genios: Tim Burton, Henry Selick y Danny Elfman. Siendo la noche de Halloween, parece apropiado para #Zhalloween reencontrarse con Jack Skellington, el espíritu de esta fiesta, y analizar su macabra odisea navideña.

PESADILLA ANTES DE NAVIDAD
de Henry Selick

Y si vamos a hablar de esta película, es necesario mencionar la mente tras ella, Tim Burton. A menudo considerado el director de la cinta (“me encanta Burton, su mejor película es ‘Pesadilla antes de Navidad‘”… ¿Quién no ha oído algo como esto alguna vez?), y ahora, para compensar, supongo, privado de todo mérito (“¡Burton no hizo nada, todo el trabajo lo hizo Selick!”), conviene aclarar que la verdad se encuentra en un punto intermedio. ‘Pesadilla antes de Navidad’ es de Tim Burton. Quizá no como película propiamente dicha, pero sí como concepto, historia, e idea.

Fue Burton quién, tras ver como retiraban la decoración de Hallowen y colocaban la de navidad en unos grandes almacenes,  escribió y dibujó el cuento en verso en el que se basa la cinta. Él creó a Jack Skellington, un Grinch a la inversa, y que demonios, la peli en sí es un popurrí de todos los elementos que asociamos a Tim Burton, esas cosas por las que se le consideraba un genio. Y como decía, él es el padre de Jack, y Jack lo es todo en la película.

Un personaje increíblemente carismático muy alejado del tipo de personaje que ofrecía la animación en aquella época, tanto en diseño como en personalidad. Jack, el Rey Calabaza, amo y señor de Halloween Town, es un artista que últimamente está muy poco inspirado. Cansado de hacer siempre lo mismo, vacío, buscando algo que lo llene e inspire de nuevo. La cinta es muy corta, pero en poquísimo tiempo, el personaje queda totalmente definido y queda patente una complejidad emocional que lo ha convertido en todo un icono con el que es muy difícil no identificarse en épocas en las que uno está aburrido de sí mismo y se obsesiona con buscar algo nuevo y refrescante que lo motive.

Para comprender cómo se puede perfilar a un personaje de forma tan magistral en tan poco tiempo hay que citar a los otros dos genios tras el film, el director, Henry Selick, ligado para siempre a la animación stop-motion, hace gala junto con su equipo de animadores de una narrativa magnífica que logra que estas marionetas, de diseño memorable todas ellas, tétrico y tierno al mismo tiempo (incluso hermoso en el caso de Sally), parezcan estar vivas en todo momento. Además, su uso de la cámara deja imagenes visualmente poderosísimas que resultan imposibles de olvidar. De niños, como decía, nos resultaban sumamente espeluznantes, y sin embargo no podíamos apartar la mirada. Echando un vistazo a cosas más recientes como Los Mundos de Coraline, queda claro que Selick es un peculiar director que entra por los ojos. Cada plano es una obra de arte. Por algo esta es una de mis películas favoritas a nivel visual (bueno, y en general también).

El otro genio que ayuda a economizar los escasos minutos disponibles es el compositor Danny Elfman, la tercera persona favorita de Burton (las otras dos son Johnny Depp y Helena Bonham Carter, claro), que se deja la piel en una música impresionante, la absoluta masterpiece de su carrera. Las espléndidas canciones y letras son también suyas, y hacen avanzar la historia a ritmo vertiginoso aportando matices. Incluso la voz de Jack en las canciones en versión original es la suya. Lo dicho, se deja la piel.

Entrar en más detalles sobre la peli es seguir hablando de Jack Skellington en realidad, pero merece la pena hacerlo, pues hay varios puntos muy jugosos. Cuando nuestro protagonista descubre la Navidad, ese “algo” fresco que estaba buscando, lo embarga una inmensa felicidad… al principio. Después se obsesiona porque no la entiende. Sin embargo, Jack no se cuestiona en qué consiste Halloween. He aquí una acertada metáfora sobre cómo valoramos nuestras propias creencias (si es que tenemos) o costumbres y como reaccionamos ante las ajenas. Es un detalle que aporta mucho a la caracterización del personaje, así como el hecho de que, tan perdido como está, sin lograr definirse a sí mismo, decida secuestrar a Santa Claus (Santa Clavos, según el) y usurparle en la noche de navidad.

Está fuera de sí, y los vecinos de Halloween no ayudan, pues los pobres no ven que los regalos que ellos consideran divertidos y adorables son en realidad terroríficos y peligrosos, creando así una fusión de lo más macabra entre su propia fiesta y la recién descubierta. La única que intuye el desastre que se avecina es Sally, enamorada en secreto de Jack y la única que lo comprende, su alma gemela. Ella es justo lo que él necesita, pero este aún no se ha dado cuenta. En cualquier caso, Jack lleva a cabo su plan, por supuesto, fracasa estrepitosamente, y es entonces, en su momento más bajo, cuando por fin ve lo confundido que estaba y se reencuentra con su verdadero ser, el Rey Calabaza. Insisto: maravilloso personaje.

Una vez recuperado, se dispone a deshacer el entuerto que ha provocado, y es ahora cuando se enfrenta al villano del film, Oogie Boogie. Me encanta que no nos expliquen el porqué de su enemistad, simplemente se adivina una antigua y profunda rivalidad que, de algún modo, acabó con Oogie desterrado. Ojo a como este divertido y repulsivo ludópata teme a Jack… Y es que nunca llegamos a a ver los poderes del esqueleto en todo su esplendor, pero a través de los ojos de los demás queda claro que estamos ante todo un Príncipe de las Tinieblas.

Finalmente todo vuelve a la normalidad, Santa Claus le desea a Jack un feliz Halloween, este responde con un feliz navidad, y al empezar a nevar, parece que los habitantes de Halloween entienden de una vez de qué va realmente esa extraña festividad que casi se cargan.

Y ahí tenemos a Jack, buscando a Sally para estar con ella. No necesita más. Final perfecto para una película colosal.

Pesadilla antes de Navidad es una genialidad se mire desde el ángulo que se mire. Es la película que asocio inevitablemente a la fiesta de Halloween, aunque también sirve como film navideño. Sea como sea, imprescindible verla cada año, ya sea en Navidad o Noche de Brujas.

Dicho esto, ¡feliz #Zhalloween!
¡Nos vemos en la Zona!

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