NORTHLANDERS, de Brian Wood y VV. AA.

 

 

Título original: 
Northlanders vol. 1-7 TPB

Sello: Vertigo Comics
Guionista: Brian Wood
Artistas: Davide Gianfelice, Dean Ormston, et al.
Coloristas: Dave McCaig y Dean Ormston
Contenido: Northlanders #1-50 (Feb. 2008 – Jun. 2012)
Publicación USA: Dic. 2008 – Ene. 2013
Publicación España: Sep. 2015 – Sep. 2016 (ECC)
Valoración: El norte no olvida /10

 

Soy un paquete de persona. Cuando nos reunimos Teresita y un servidor para recopilar los títulos especiales para el aniversario de la web, no tardé ni una décima de segundo en elegir el presente título cuando estaba confeccionando la lista de obras que cumplian años durante este 2017. La parte vergonzosa viene cuando, en mitad del aniversario y en el momento en el que me disponía a escribir la respectiva reseña, nos dimos cuenta (de hecho, cayó en la cuenta Teresita) de que este cómic no podía entrar en el aniversario, ya que se comenzó a publicar en 2008. Mi cara de idiota se sumó a mi idiotez innata, postergando el artículo para un futuro próximo, debido a mi inutilidad a la hora de diferenciar números. Así que, zheroínas y zhéroes, creo que ya ha llegado el momento para que os hable de…

NORTHLANDERS
de Brian Wood

La religión cristiana está tan enraizada en el continente europeo que es hasta normal que la mayoría de eventos históricos sucedidos aquí tengan algo que ver con ésta. Tanto es así que, independientemente del país en el que nos encontremos dentro del territorio europeo, se comparten historias, mitologías o folklore casi idénticos entre pueblos de distintas zonas. Siempre se recurre a una de las grandes situaciones mundiales religiosas para crear historias que defienden o atacan a las creencias totalitarias: me refiero a la cristanización de África o América. No obstante, nuestros vecinos norteños de continente también tuvieron que sufrir cruentas guerras, hambrunas y extorsiones políticas en pos de posicionarse a favor del poder del Vaticano. Zonas como Irlanda (durante los siglos V y VI), Islandia (los siglos IX y XI) o los grandes países de Escandinavia (siglos VIII y XIII) sufrieron toda esta clase de asedios con la excusa de acercar la “verdadera” religión a pueblos paganos que ya gozaban de sus propias deidades y cultura autóctona. Como si se tratase de las páginas negras del libro del cristianismo, este tema se ha ido silenciando y aparcando con el paso de los años cada vez con más intensidad. No interesa conocer este tipo de historias, ya sea por lo vergonzosas que son o por la proximidad territorial. De hecho, todavía existen ciertas rencillas con la Iglesia en países como Noruega o Islandia, que no están muy cómodos con su presencia en aquellas tierras, pero eso ya es otra historia…

Sería esta primera parte la que se toca de lleno en el cómic de Northlanders, obra en la que el norteamericano Brian Wood hace un barrido por todos estos diferentes países del norte para contarnos historias independientes de distintos personajes a lo largo del tiempo. Siempre se nos muestra a los “bárbaros” como protagonistas en cada uno de sus personales periplos y se apoya en situaciones reales para presentar sus tramas y las consecuencias lógicas que tienen cada una de ellas. En un derroche de información y formación por parte del guionista, Wood crea su particular elenco de mitos nórdicos en el que se tocarán distintos palos de un mismo tema. Por ejemplo, no tiene nada que ver la historia del personaje de Sven, la de Magnus o la de la familia Hauker de Islandia y, sin embargo, todas ellas poseen un patrón común: la lucha contra la cristiandad. Y es que todas estas culturas se vieron agresivamente amenazadas por una religión que los cazaba y ridiculizaba, ganando cada vez más fuerza debido al poder económico y político que iban atesorando con el paso de los años

Para luego escuchar la tontería de que las mujeres no luchaban…

Si la religión es la lacra de una sociedad avanzada, la cristiana (y sus distintas vertientes) se lleva la palma. No solo se trata de un compendio de varias mitologías, como si de un Greatest Hits de creencias y dogmas se tratase, sino que se ha dedicado a mermar el avance de la humanidad durante siglos, entorpeciendo o incluso frenando la evolución del ser humano como raza. Su fe cimentada en el miedo, el odio y el rencor no sirve más que para dividir a iguales y seguir enriqueciendo a los mismos bastardos de siempre, que encontraron el negocio perfecto en un libro estúpido escrito por algún grupo de cretinos sectarios. En Northlanders se nos muestra esa sed de destrucción e indoctrinamiento de la religión cristiana, que sólo busca imponer su propia ley a la fuerza allá dónde hayan personas libres. Hacer al pueblo estúpido y manso, acabando con aquellos que sean más reticentes a aceptar sus mentiras y delirios, al igual que dictadores como Hitler, Mussolini o Franco hicieron en sus respectivos países. Y es que este es un cuento que comenzó hace muchos siglos, pero que todavía no tiene fin. Sólo cambián los nombres y las chaquetas, pero son los mismos ideales y las mismas herramientas… Perdón, he vuelto a desviarme del tema. Prosigamos con el cómic.

Para poder adentrarnos en cada una de estas distintas historias, Wood cuenta con una retahíla de artistas de lujo en cada una de ellas. Separadas estas por arcos argumentales y siendo, como he dicho anteriormente, totalmente independientes unos de otros, la idea de utilizar a un equipo distinto en cada uno de ellos es la más acertada. Habiendo disfrutado todos los arcos, me quedaría con tres de ellos por su perfecta simbiosis entre arte y guión: La viuda de la plaga, dibujada por Leandro Fernández, una historia sobre una mujer y su hija en medio de una cuarentena en un asentamiento al lado del Volga; Metal, de Riccardo Burchielli, en el que un joven llamado Erik se dedica a acabar con todos los asentamientos cristianos que están sublevando a su gente; y la Trilogía Islándica, que es la más larga al tratarse de tres arcos argumentales centrados en las distintas generaciones de la familia Hauker, una de las primeras en llegar a Islandia. El apartado artístico siempre es sobresaliente, recalcando el buen hacer del subsello deceíta en una época en la que todavía había algo interesante que leer en su catálogo.

Ven, que te voy a dejar la cara guapa.

La buena noticia es que Northlanders está editado en nuestro país de la mano de ECC, que recogió el testigo de Planeta DeAgostini y ha recopilado todas estas historias en tomos divididos en los distintos arcos argumentales. Como anécdota, a Brian Wood le dieron un ultimátum con su obra y tuvo que terminarla de forma abrupta, aunque no se nota en el resultado final. Por ello publicó el año pasado el cómic de Black Road, el cuál se le considera el heredero espiritual de Northlanders, en el que usa el mismo formato de historia. He de admitir que Wood me parece un guionista interesante, pese a que tenga fama de ser un maldito capullo con las manos más largas de lo que debiera con sus ayudantes femeninas, que parece que es un tema que ha pasado un poco desapercibido pese a la gravedad del asunto. Por lo visto como guionista mola, pero como persona deja mucho que desear. Hay mucho jeta suelto…

Northlanders es una obra indispensable para el amante del noveno arte, el fan incondicional de la buena editorial Vertigo y aquellos que gusten de la mitología nórdica. No creáis que siempre se pone a la religión cristiana como a la enfermedad que es, por lo que alguien con aviesas creencias puede leerlo sin necesidad de ponerse a quemar cómics o personas. Aunque no lo parezca, es la lectura perfecta para todo aquel que quiera disfrutar de un buen número de historias cortas memorables. Una auténtica joya.

¡Nos vemos en la Zona!

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Joe Runner

Orgulloso elotano (de Elda) que pasa los días leyendo cómics y charrando sobre ellos con sus amigos y familiares de la Zona. Vivo mejor que quiero.

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