NIGHTWING: Los Terrores del Caballero Nocturno, de Benjamin Percy, Fabian Nicieza y Scott Lobdell

 

Título original:
Nightwing: Knight Terrors TPB
Sello: DC Comics

Guionistas: Benjamin Percy, Fabian Nicieza y Scott Lobdell
Artistas: Garry Brown, Travis Moore, et al.
Coloristas: Tamra Bonvillain, Nick Filardi y John Kalisz
Contenido: Nightwing #50-56 (Dic. 2018 – Mar. 2019)
Publicación USA: Junio 2019
Publicación España: Julio 2019 (ECC Ediciones)
Valoración: No estaba muerto, estaba de parranda

 

Con el paso de los años la vida va cambiando. A veces para mejor y otras para peor, llegando a convertirse en una auténtica ruleta rusa. Y en el mundo del cómic pasa algo similar, aunque últimamente parece que las dos grandes editoriales de superhéroes no son capaces de mantenerlos durante más de un año, para volver a su statu quo hasta la llegada de otro evento.

Uno de los que más ha cambiado a lo largo de casi 80 años ha sido el joven Dick Grayson. Lo hemos visto como Robin, el fiel compañero del Caballero Oscuro; como Nightwing, liderando los Titanes; en la etapa de Morrison y en Knightfall estuvo un tiempo bajo el manto de Batman durante la ausencia de Bruce Wayne y en los Nuevos 52 conocimos una nueva identidad: la del Agente 37, un espía infiltrado en la misteriosa organización Spyral. Y tras el relanzamiento de Rebirth, el joven Grayson volvió a enfundarse el traje de Nightwing para proteger la ciudad de Blüdhaven. Pero como dijimos antes, todo cambia, y tras casi 50 números de serie regular, nos encontramos con un nuevo arco que cambia por completo la situación de nuestro héroe. Se trata de…

NIGHTWING
Los Terrores del Caballero Nocturno
de Benjamin Percy, Fabian Nicieza y Scott Lobdell

Durante la serie regular de Batman, guionizada por Tom King, presenciamos como la KGBestia disparó a Nightwing en la cabeza como parte del preparado plan de Bane para romper psicológicamente al murciélago. Y como el universo de DC es compartido, todos sabíamos que afectaría de alguna forma a la etapa de Dick Grayson. Y lo consigue completamente, comenzando desde cero con el personaje y haciendo tabula rasa. Todo lo que conocíamos de Dick ha desaparecido.

Todos asociamos a Grayson como un chico alegre, optimista, feliz y divertido; la contrapartida perfecta a Batman. A lo largo de los 79 años que tiene (recordemos que su primera aparición fue en el Detective Comics nº 38 en 1940) siempre se ha caracterizado por esa jovialidad.

Pero tras el grave accidente que sufrió, ahora ha perdido todos sus recuerdos y es una persona completamente distinta. Para empezar, ya no se hace llamar Dick. Ahora es Ric, un taxista de Blüdhaven que rehúsa volver a tomar el manto del superhéroe y desea aprovechar la vida que estuvo a punto de perder para ser una persona normal que hace cosas cotidianas: afrontar las dificultades económicas y tener un trabajo honrado, hacer amigos, conseguir pareja…

Que chaval más… eh… ¿majo?

Pero el crimen sigue muy presente en la ciudad, por lo que un grupo de policías decidirán formar un grupo de justicieros con los trajes e indumentarias que descubrieron en el escondite secreto de Nightwing. Las dificultades comienzan para ellos cuando deciden hacer frente a poderosos delincuentes, ya que ellos no han recibido un entrenamiento especial impartido por Batman, por lo que tendrán que aprender a base de sus errores y de unas cuantas palizas.

De mientras iremos observando todo el proceso por el que pasa Ric para recuperarse de su confuso estado mental. Y pese a sus intentos de darle un giro radical a su vida, notaremos como un famoso villano al que se ha enfrentado a lo largo de muchos años en las viñetas tiene un plan para destruirle y vengarse por haber frustrado sus planes en varias ocasiones.

Pese a que el guion no es una obra maestra, se deja leer. Es cierto que no es el típico cómic que esperamos bajo una cabecera de Nightwing, pero puede llegar a ser muy disfrutable. En algunos momentos tiene un recorrido bastante lineal y predecible, no llegando a sorprender al lector a lo largo de las páginas. Es una evolución lógica y a veces realizada con el piloto automático en marcha. Pero no por ello se le puede sentenciar con la etiqueta de ser un mal cómic, ya que estos son los cimientos para una serie totalmente distinta. Como comentamos anteriormente, Dick Grayson ha sido un personaje que ha pasado por muchas fases a lo largo de su trayectoria editorial, siendo esta una nueva. Y en un género que en ocasiones se puede volver tan repetitivo como es el de los superhéroes, se agradecen estos intentos por mostrar algo nuevo y distinto, otorgándole al protagonista nuevas situaciones en las que se ve envuelta. Me parece un planteamiento valiente y arriesgado, pero que desgraciadamente es mal ejecutado en ciertos momentos.

¡A tomar por cleta todos los recuerdos inútiles!

Tarda en arrancar y la introducción se hace demasiado larga al abarcar siete números que se podrían haber resumido en menos. Y el principal problema es que ECC ha anunciado que solo será editado un volumen al año, por lo que habrá que esperar muchos meses para saber si la historia arranca con soltura o si va a seguir dando tímidos pasos y dando vueltas sobre sí misma.

Otro de los aspectos a analizar es el arte, por el que han pasado muchas manos empuñando los lápices, llegando a convertirse en un auténtico baile de dibujantes. La irregularidad y los altibajos son los rasgos más distintivos aquí, ya que hay páginas maravillosamente ejecutadas mientras que otras parecen rápidos bocetos sin terminar, como si estuvieran hechos con prisa. Y es que tiene la desventaja de que hay muchos artistas involucrados, lo que genera alguna que otra comparación, pero hay momentos en los que también parece que presentan los inconvenientes de las series que solo tienen un dibujante y se le echan encima los plazos de entrega al no tener apenas tiempo para descansar entre número y número, teniendo que hacer las páginas a máxima velocidad con una gran disminución de la calidad. Esto no significa que el arte sea horrible, más bien todo lo contrario. Es callejero, oscuro y con un trazo sucio que recrea una atmósfera lúgubre y deprimente, muy de bajos fondos, aportando bastante a la obra. Esto también es gracias al color, el punto más fuerte de la obra y al que no le puedo achacar ningún fallo.

Bebiendo espero al taxi que yo quiero…

En definitiva, es un cómic ideal para pasarlo bien y que no supone un gran esfuerzo mental, al no ser nada denso. Su lectura es bastante rápida y tiene buenas dosis de acción. Es agradable ver en un sector en ocasiones tan manido como el de los superhéroes un planteamiento atrevido e interesante que supone un nuevo giro a un personaje tan querido por el público.

¡Nos vemos en la Zona!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

También te podría gustar...

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.