MOT, de Nacho y Alfonso Azpiri



Título original:

Mot, Libros 1 y 2 TPB
Sello: Planeta DeAgostini
Guionista: José Ignacio Moreno Cuñat “Nacho”
Artista: Alfonso Azpiri
Colorista: Alfonso Azpiri
Contenido: Mot #1-6 (May. 1989 – Jun. 1996)

Publicación España: Nov. 2008 – Feb. 2009
Valoración: Dragones y abrazotes /10

 

 

Hace escasas semanas murió uno de los ilustradores e historietistas más grandes de nuestro país. Alfonso Azpiri, que casualmente se hizo más famoso por sus portadas de los videojuegos de la década de los ’80, se hizo famoso en el noveno arte por sus colaboraciones con revistas como Cimoc o Heavy Metal y tuvo en Lorna al personaje y serie emblema de toda su carrera. Es por eso que hemos decidido en Zona Zhero hacerle un reconocimiento a su gran trayectoria, plagada de mujeres voluptuosas en historias subidas de tono. Pero hoy vamos a centrarnos en algo mucho más cercano y apto para todos los públicos. Porque todos hemos tenido algún que otro monstruo en nuestro armario, pero ninguno como...

MOT
de Nacho y Azpiri

Las historias que rodean a este título son la mar de sencillas: Leo es un joven de inteligencia superlativa y sarcasmo como segunda lengua que un día se encuentra viendo la tele y de ésta sale una especie de monstruo inmenso de aspecto menos terrorífico de lo que cabría esperar, pero que su verborrea facilona y su don para destruir cosas termina por derrumbar la casa de Leo y romper todo lo que podría romperse. Así, de buenas a primeras. En un arrebato de terror ante la reprimenda que le va a caer por culpa del monstruo, Leo se esconde en un armario y es arrastrado hacia un portal interdimensional a otro planeta con su nuevo amigo. Allí conocerá dos cosas importantes sobre él: la primera es que su nombre es Movimientos Orgánicos Telúricos (Mot para los amigos) y la segunda que tiene un don especial para encontrar portales a otras dimensiones. Con un joven que se deja llevar ante todas las situaciones y una bestia que sólo sabe meterse en líos, ya tenemos los ingredientes necesarios para ver a nuestros protagonistas inmiscuidos en las más locas, frenéticas y divertidas aventuras que cualquier niño desearía. Bueno, y no tan niño…

Y es que Mot realmente no pretende ser mucho más que historietas para todos los públicos, con un humor sarcástico y sano que puede pecar en ocasiones de ser “hijo de su época”, pero que ha conseguido envejecer a las mil maravillas. Pero que no os engañe el concepto de historieta clásica, ya que no hace falta ser un infante para disfrutar las aventuras que Nacho y Azpiri hicieron en su época para la revista juvenil de El Pequeño País. La cantidad de referencias a cuentos clásicos o la innegable influencia de los ordenadores y los videojuegos de la época harán las delicias de los más mayores, quedando en ideas cuasi arcaicas sobre todo el tema, pero que siguen funcionando actualmente a las mil maravillas. Tampoco pueden faltar las pinceladas de Dragones y Mazmorras en casi todas sus aventuras, con unas altas dosis de acción en las que veremos a Mot dar más de un mamporro o a Leo haciendo algún que otro puzzle. Eso sí, todo ello tiene siempre un final simpático, una cara amable del devenir de los acontecimientos que, aunque se puedan encrudecer en algún que otro tramo de sus historias, suelen acabar de la manera más feliz posible.

Viñetas sobre la futura versión a ordenador hubo.

No darle la importancia que se merece a este cómic por no ser el súmmum de la adultez y la novela madura es tan estúpido como no aceptar que todos hemos sido niños en algún momento de nuestras vidas. Que sí, que cada uno madura a su ritmo, habiendo personas que casi no han tenido infancia. Pero vamos, al fin y al cabo todos hemos soñado con viajar a mundos paralelos para emular a nuestros personajes favoritos de cómics, películas o cuentos y vivir todas sus aventuras de primera mano. Al menos eso debió pensar Nacho al escribir este guión con toques de humor ácido y alguna que otra crítica al sistema escondida de manera sibilina y concienzuda. Un compendio de historias agradables y simpáticas que no buscan nada más que entretener al lector y hacer que se lo pase bien con un niño sabelotodo y un monstruo metidos en una casualidad de eventos de lo más estúpidos y divertidos. Y es que en muchas ocasiones, menos es más…

Caso aparte es el del maestro Azpiri, que en Mot tenemos un ejemplo más de por qué ha sido uno de los artistas más importantes y emblemáticos del escaparate nacional, pese a que se hiciera más famoso por las portadas de videojuegos que dibujaba que por sus obras en el noveno arte. Paradójicamente esa siempre fue una espinita que el autor no consiguió nunca quitarse del todo, pese a que, a todas luces, ha sido uno de los más grandes. Sea como fuere, el dibujo es genial se mire por donde se mire. Esa plasticidad caricaturesca aúnado a esos toques de realismo eran marca de la casa y consiguen dejar con la boca abierta a cualquier lector, nuevo o añejo, que se ponga a leer estas “historias para niños”. Da gusto ver que no escatimaba en la calidad de su arte pese a no tratarse de una gran obra, que lo suyo era talento innato. Además de que sabía colorearse a las mil maravillas, algo totalmente loable dada la época en la que se hizo el tebeo y lo poco que le gustaba a Azpiri darle color a sus originales. Un pedazo de artista de los pies a la cabeza.

El que vale, vale…

Nos encontramos ante el cómic perfecto para regalar a cualquier familiar amante del noveno arte o a los jóvenes que no estén tan acostumbrados a leer cómics. Es una delicia visual que consigue atraparte por sus dibujos y hace que te quedes por las aventuras de sus protagonistas. La única pega es que puede encontrarse descatalogado debido a que Planeta lo publicó hace casi una década. Una auténtica lástima que no podamos gozar de una edición recopilatoria como la última que hicieron, para poder disfrutar así de un gran tebeo y de una de las obras más emblemáticas del desaparecido Azpiri.

Tocará cruzar mucho los dedos…

¡Nos vemos en la Zona!

Joe Runner

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