MIGHTY MORPHIN POWER RANGERS, de Kyle Higgins y Hendry Prasetya


Título original:
Mighty Morphin Power Rangers, Volume 1 TPB

Sello: Boom! Studios
Guionista: Kyle Higgins y Steve Orlando
Artista: Hendry Prasetya y Corin Howell
Colorista: Matt Herms y Jeremy Lawson
Contenido: Mighty Morphin Power Rangers #0-4 (Ene. – Jun. 2016)
Publicación USA: Septiembre 2016
Public. España: –
Valoración: Go Go Power Rangers!/10

 


Con una clara influencia (y si digo plagio tampoco iría mal encaminado) de la serie japonesa de 1971 Super Sentai, surge en 1993 de la mente de Haim Saban y Shuki Levy los famosos Mighty Morphin Power Rangers. Una adaptación literal pero con todo el conglomerado made in USA de por medio. La serie, que aun sigue en emisión con 24 temporadas y más de 800 capítulos, dio el salto a las viñetas en Hamilton Comics en 1994 hasta 1995 con varias miniseries siendo publicada por la propia Marvel ese mismo año en otra miniserie de siete números y que hasta contó con un número único en Image ya en 1996. Todas esas publicaciones se aprovecharon del éxito de la serie de televisión llegando solamente a complementar el producto audiovisual… hasta que en 2016 BOOM! Studios quiso hacer algo más.

En Angel Grove los Power Rangers han vencido a Rita Repulsa y a la que parecía la carta ganadora de la villana: Tommy, el ranger verde, que tras ser hechizado por ésta lo manipula para que luche contra nuestros héroes. Con toda la ciudad de vuelta a la normalidad Jason, Zack, Billy, Kim y Trini aceptan a Tommy como un miembro más ya que el final de la batalla supuso la liberación mental de éste, pero el recién liberado ranger empieza a tener perturbadoras visiones de Rita recordándole que sigue siendo su siervo y que nunca podrá huir ¿Es real o solo su imaginación? ¿Afectará esto a la relación con sus nuevos amigos y ahora compañeros en la lucha contra el mal? A metamorfosearse en…

THE MIGHTY MORPHIN POWER RANGERS
de Kyle Higgins y Hendry Prasetya

Todas esas miniseries en diferentes editoriales de las que hablaba antes no gozaron de la deseada popularidad y eso se notó en la calidad. En ningún momento intentaron alejarse del tono y las historias de la serie original convirtiéndolas en meros trámites de papel para fans coleccionistas de un merchandising en pleno auge noventero. Y aquí es donde está el mayor acierto, donde se sostiene todo. El enfoque que Higgins le da a la franquicia empezando desde cero es tan acertado y certero, y no me refiero solo a que haya decidido desarrollar este nuevo universo desde los personajes originales (un acierto, me reitero, enorme), que con las primeras viñetas los identificas a todos uno por uno mientras que te los sitúa para que desde ahí el lector imponga el ritmo, ya sea un conocedor de la serie televisiva o un completo neófito. No importa.

Un lavado de cara coherente en todos los aspectos, pero siempre respetando la base original. Hay una gran cantidad de elementos que se repiten, pero que no hacen desentonar ni lo más mínimo los cambios que lo convierten en un producto con más fondo y que sigue divirtiendo cuando tiene que hacerlo. Ni inventa ni eliminada nada, simplemente se recicla con un criterio razonable. Incluso un recurso tan utilizado en la serie como el humor absurdo de los personajes de Bulk y Skull y que podrían no encajar con el nuevo planteamiento aquí está más contenido dejando en las páginas finales y como minihistoria paralela ese tipo de humor desternillante.

El último en llegar le hace la raya en medio a Zordon.

Aquí podemos irnos olvidando de batallas coreografiadas vacías y de volteretas con extra de chispas mientras que los trajes de licra nunca se rasgan. Lo retro sólo es estético y es en la indudable libertad que da el medio donde más sale a relucir esa conseguida complejidad hacia algo más serio. Combates espectaculares donde participan los mismos de siempre pero con roles más interesantes y que es en las dinámicas de grupo como adolescentes con problemas donde los coloridos héroes ganan enteros. La nostalgia puede respirar tranquila en esta nueva etapa ya que tanto lo nuevo como lo viejo se cohesionan correctamente.

La actual situación del nuevo integrante será una pesada losa tanto para él mismo como para el grupo y ahí es donde se va tejiendo la red de sentimientos, dudas y desconfianzas dando lugar a enfrentamientos personales. Cuando cada personaje tiene una forma de ser tan lograda, y siempre con la dosis justa para evitar excesos, todo lo demás se ve enriquecido por ello. El guionista lo consigue sin convertirlo en un dramón adolescente. Todo con el ir y venir diferentes enemigos clásicos que sirve de motor necesario y como motivación para todos ellos.

Esos sí que son dos conos mortíferos y no los de Madonna.

La experiencia de Kyle Higgins, que ha trabajado para grandes como Image, DC o Marvel, se pone de manifiesto acertando en dos pilares esenciales para que esta serie haya tenido tan buen comienzo y una muy buena acogida de público (en la pasada Comic-Con de San Diego, BOOM! Studios anunció que se había convertido en la serie más vendida en la historia de la editorial). La primera es haber elegido la etapa televisiva donde Tommy aparece como enemigo y donde se fragua el conflicto inicial y la posterior amistad. Era la mejor opción para así tener a todos los personajes originales desde el principio. Y segundo y más importante si cabe, no se marca un Bendis alargando la trama hasta el hastío. Aprovecha la popularidad de los personajes para ahorrarse presentaciones innecesarias y se monta un primer arco que, aunque inacabado per se, es un perfecto primer tomo con todas las piezas sobre el tablero y una trama que seguro va a dar muchas más sorpresas y acción.

Hendry Prasetya, que se encarga de la serie principal, pese a su rigidez en el trazo y de no detallar mucho a los personajes fuera de sus trajes cumple bien y es cuando se desarrolla la acción donde el dibujante sube la calidad aprovechando el colorido existente en las selecciones de Matt Herms. Las características acrobacias tienen la naturalidad necesaria y en ningún momento parecen forzadas o inusuales. Tanto armaduras, zords como villanos forman un buen conjunto visual que hace de las batallas lo mejor del cómic. Las páginas finales dedicadas a las disparatadas aventuras de Bulk y Skull tienen en el dibujo cartoon de Corin Howell el complemento perfecto y es una buena contrapartida a la historia central. Steve Orlando apenas necesita esforzarse para sacar al lector una sonrisa al final de cada número.

¡Los 90 en tu p*#@ cara!

Este primer volumen de Mighty Morphin Power Rangers sienta una base idónea para darle al público una nueva visión, otra cara de una franquicia claramente juvenil y de guión fácil hasta la fecha y que puede servir de suplemento al concepto oscuro y serio de la nueva película de los protectores de Angel Grove ya comentada por mi compañero Alberto y que seguro van a disfrutar tantos los nostálgicos de bocatas de Nocilla frente a la tele como cualquier lector ávido de acción y robots gigantes.

¡Nos vemos en la Zona!

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