MIES, de Agustín Ferrer Casas

 

 

Título original:
Mies ESP

Sello: Grafito Editorial
Guionista: Agustín Ferrer Casas
Artista: Agustín Ferrer Casas
Colorista: Agustín Ferrer Casas
Publicación España: Abril 2019
Valoración: Bello monumento al ego

 

 

Nunca me he considerado una persona que sepa apreciar el arte cuando lo tiene enfrente. Si, claro que disfruto de lo que serían las artes narrativas pero, en comparación, a las artes plásticas no les he dado la importancia que sin duda merecen. Poco a poco, y según me deja la vida, voy aprendiendo las bases y las diferentes formas con la que los artistas quieren transmitir su visión aunque he de reconocer que no me había parado a pensar que la de un arquitecto podría dar lugar a tanto como…

MIES
d
e Agustín Ferrer Casas

Ludwig Mies van der Rohe era un genio de su tiempo, un visionario dentro de la arquitectura y pilar fundamental dentro del movimiento modernista. Y también era egoísta, vanidoso y mujeriego con un problema de alcoholismo. Hay quien lo vería inevitable ya que viviendo en un contexto tan convulso como la Alemania de principios de siglo XX es normal que este personaje saliese como saliese pero, si hay algo mayor que el talento de Mies a la hora de diseñar edificios era su capacidad de ponerse de perfil ante los movimientos sociopolíticos que sucedían a su alrededor y de los que no se comenzó a preocupar hasta que empezaron a afectarle personalmente. A las puertas de conseguir el reconocimiento que merece en su país, el arquitecto hace un repaso a su vida junto a su nieto, poniendo en relieve sus grandes triunfos y sus retorcidas sombras.

Hacer un trabajo biográfico parece sencillo: la historia está escrita y «sólo» hay que rebuscar a conciencia hasta encontrar los detalles más jugosos que den ventas. Y listo. Por supuesto, nada más lejano de la verdad. El verdadero valor de las obras de este género es la capacidad de, mediante testimonios de terceros y documentación cuanto menos aséptica, reconstruir una personalidad, una forma de vivir y ver el mundo que, pese a que nunca será totalmente fidedigna, tenga una coherencia que haga justicia a figuras de gran importancia en nuestra historia. Pero, ¿a quién le importa un arquitecto? Pues a Agustín Ferrer Casas y solo por ese motivo este cómic captó mi atención de forma inmediata, llevándome a descubrir a una de las figuras más influyentes en su gremio.

Historias que dejan marca

En el recorrido que hace el autor de Pamplona por la vida de Mies no hay explicaciones sesudas sobre por qué su obra es tan importante, centrándose ante todo en su figura y, a partir de esta construcción, donde se atisban sus inquietudes artísticas así como su necesidad de dejar un legado. A cualquier precio. Es quizás el tipo de genio más peligroso que existe, aquel que sabe lo bueno que es y al que una mezcla de falta de empatia y ego eclipsante le convierte en una apisonadora frente a cualquiera que se encuentre en su camino.

La forma de narrar la historia no es casual. Ninguna lo es, por supuesto. En cualquier biopic lo esperable es que se siga con cierta linealidad la vida del protagonista mientras que en el caso que nos ocupa parece ir dando tumbos con destellos repentinos de momentos muy distanciados en el tiempo. Esta decisión acerca este cómic más a «las batallitas del abuelo» que a lo que cabría esperar de una narración histórica, dando así una nueva capa de verosimilitud a los hechos narrados. Además, la figura de Dirk Lohan, el nieto del arquitecto, se convierte en la perfecta réplica ante lo que podría haber sido un monólogo, poniendo en cuestión hechos pocos contrastados y reprochando las numerosas decisiones poco éticas que tuvo Mies durante su turbulenta vida.

Pero los okupas son de izquierdas

Y no puedo acabar esta reseña sin mencionar el trabajo de Ferrer a lo lápices. Porque es impactante, hermoso y detallista hasta el extremo. Como ya demostró con Arde Cuba, su capacidad para plasmar escenarios y sucesos con una única imagen es impresionante, siendo algunas de estas para enmarcar. Para alguien como yo, que devora los cómics sin compasión, estar casi media hora contemplando una única página es algo que muy pocos puedes conseguir y este verdadero artista es sin lugar a dudas uno de ellos.

No es un tratado sobre como ha evolucionado la arquitectura. No es un estudio sobre el contexto histórico de la Alemania de inicios del siglo XX. Es una historia sobre Ludwig Mies van der Rohe y, aun así, toca todo lo anterior de una manera tan atrayente que es imposible no verse atrapado en el huracán que fue la vida del arquitecto. Esta obra es un imprescindible.

¡Nos vemos en la Zona!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

Ferran

Hago como que estudio Química pero en verdad me inflo a cómics y videojuegos desde pequeño. Soy de esa gente rara a la que le gusta más el manga que el anime.

También te podría gustar...

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.