MASACRE: MAL ROLLO de Rob Liefeld, Chris Sims y Chad Bowers



Título original
:

Deadpool: Bad Blood OGN

Sello: Marvel Comics
Guionistas: Chris Sims y Chad Bowers
Artista: Rob Liefeld
Colorista: Romulo Fajardo Jr.
Contenido: Deadpool: Bad Blood OGN #1
Publicación USA: Mayo 2017
Publicación España: Agosto 2017 (Panini)
Valoración: ¡Rob, Rob, Hurra! /10

 

Hace unos días me preguntó mi compañero Iron que cual era la diferencia entre Masacre y Cable, y la respuesta fue “que, exceptuando la etapa Robinson-Casey-Ladronn, no tuvieron guionistas posteriores que los convirtieran en personajes interesantes”. Es el resumen que podemos hacer de un ente tan pintoresco como Rob Liefeld, creador de ambos. Nuestro querido ROB!, amado y odiado por el fandom, presume, con su pecho henchido y sus micropezones (demasiado Instagram por hoy), de ser el creador supremo, sobre todo, de un personaje que estos últimos años ha visto aumentada over 9000 su fama y su estatus en el universo Marvel: Masacre.

Pero las luces del californiano solo llegaron a ¿copiar? ¿plagiar? ¿mezclar? lo que buenamente pudo sin llegar, eso sí, al descaro de escaparate de Agent: America, problemas legales de por medio. ¿Un Spider-Man con armas o un Deathstroke humorista? A saber. Lo que sí está claro es que, a día de hoy, sigue al pie del cañón como todo un veterano dibujante con una legión de fans inimaginable dada su controvertida forma de dibujar, sus problemas legales y salidas de las editoriales donde ha trabajado, léase Marvel, Image, o la última en DC. Y, no se me iba a olvidar, por ese pecho donde Steve Rogers podría haber albergado a toda la población de la antigua Unión Soviética. Bienvenidos al terrorífico mundo de aquel que dibujó mientras conducía en…

MASACRE: MAL ROLLO
de Rob Liefeld, Chris Sims y Chad Bowers

He llegado a leer que esta novela gráfica se pudo llevar a cabo por el enfoque actual de Marvel para la franquicia mutante, alimentada en gran medida por la nostalgia de los años noventa con series como X-Men’92 o las que ahora están en marcha, X-Men Blue y X-Men Gold, creadas originalmente por Jim Lee y Chris Claremont, era el contexto idóneo para unir a creador y creación en unas aguas donde el autor se sabe mover a las mil maravillas (vamos, que no se ahoga de milagro pero sobrevive) y que unido a la nostalgia, las hombreras, los músculos y los pistolones hacen un brebaje tan nauseabundo como adictivo para que el lector veterano se queje pero compre y el nuevo no sepa donde se mete pero también compre.

La premisa no puede ser más simple: Masacre está siendo perseguido y brutalmente asesinado durante el día por Thumper, una bestia incontrolable que apenas puede pronunciar una palabra. Pero el problema es que Wade desconoce por completo los motivos que llevan a su enemigo a perseguirle de forma indiscriminada hasta acabar con él, así que empieza a sospechar que alguien o algo está detrás manejando los hilos. Para tenderle una trampa y llegar hasta quién quiere verle eliminado definitivamente no dudará en pedir ayuda a Neena Thurman, más conocida como Domino. Una carrera donde Masacre se dará de bruces con más de un viejo conocido.

Antes de leer el cómic / Después de leer el cómic.

Chris Sims y Chad Bowers son dos guionistas con poco recorrido, donde el título más notorio de cara al público ha sido la serie de diez números para Marvel X-Men’92, publicada el pasado 2016. Una serie que pretendía homenajear a la serie animada de los noventa (¿no he dicho “los noventa” suficientes veces ya?) y de la que no puedo opinar ya que no he tenido el placer de leerla. Pero aquí, con el mercenario bocazas como eje central, no consiguen absolutamente nada. Todo es un deambular de personajes con inconexiones varias y, aunque el recorrido se nos antoja facilito y muy lineal, la sensación de estar perdidos es total.

Si a todas esas inconexiones que, obviamente, arrastran todo a su paso, le sumamos una total ausencia de diversión, uno prefiere estar en la sala de espera de urgencias de cualquier hospital. El aburrimiento domina toda la historia y ni siquiera cuando empiezan a destaparse determinadas claves de la trama, consigue ser aprovechados de una manera eficiente. Todo está relacionado con Wade, con su pasado pero cuesta empatizar con la forma de contarlo. ¡Ah! Se me olvidaba decirlo, la idea original es del propio Liefeld, que si hubiera empezado por ahí, todo habría quedado explicado y me habría ahorrado todo este párrafo. Pobres guionistas.

¡Mirad, un chiste bueno! ¡Pedid un deseo!

El dibujo de Rob Liefeld es sobradamente conocido y no voy a ser yo quien descubra y enumere sus “cualidades” como dibujante: Músculos que no deberían existir y exagerados, cabezas cuadriculadas y exentas de expresividad, desproporciones anatómicas que van de lo titánico a lo mastodóntico pasando por una obsesión por los pies pequeños o unos dientes siempre apretados (¿personajes estreñidos?), todo heredado de aquellos maravillosos noventa. Y no queda ahí la cosa, el flamante superventas de X-Force no se limita a dejar clara su visión bizarra del cuerpo humano, ya que lo adereza con personajes que parece que flotan, fondos que brillan por su ausencia y elementos que cambian misteriosamente de lugar (creo que me está dando un derrame). Todo eso y más está en este Mal Rollo (si es que el título lo dice todo).

Pero por suerte hay un rayo de luz en este valle de sombras y lo tenemos en los colores de Romulo Fajardo Jr., que consigue insuflarle a la obra estilo propio con una elección de colores de tonos oscuros que logra, dentro de lo humanamente posible, que el dibujo sea soportable a los ojos. La sensación de textura y hasta de realidad en determinadas viñetas ante los colores planos de la época lo alejan totalmente de la nostalgia de la misma y convierten el cómic en algo nuevo y actual. Pero nada de esto sirve, ni por asomo, para un aprobado.

Yo casi me quedo ciego leyendo esto y no me quejo.

Pero no voy a menospreciar el amor hacia un personaje y, aunque se le pueda tachar con todas las de la ley de apropiarse de la fama de un héroe que dista mucho de su propio mérito y trabajo y de usarlo de la forma más eficiente posible, Rob quiere a Masacre y Masacre, posiblemente, quiera a Rob o lo mataría a las primeras de cambio, pero oye, daría para otra novela gráfica llena de sangre. Yo de momento me mantendré muy, muy alejado de sus cómics y de sus lápices que le prefiero en Instagram subiendo fotos de sus figuras o vídeos de sus vacaciones. ROB!, genio y figura. He dicho.

¡Nos vemos en la Zona!

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2 Respuestas

  1. Manuel B dice:

    Menos mal que estás tú para que el resto de los mortales no perdamos el tiempo leyendo semejante obra que no nos merecemos de lo “buena” que es….

  2. arkhamkaveli dice:

    Hombre, quiero ser recordado como aquel que salvó a la humanidad de ESTO ¡Avisados estáis! xD

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