MARIANNE. La bruja Piruja

Título original: Marianne
Fecha 1ª emisión: 13 de Septiembre, 2019
Cadena: Netflix
Creador: Samuel Bodin
Reparto: Lucie Boujenah, Tiphaine Daviot, Mireille Herbstmeyer, Alban Lenoir, Mehdi Meskar, Victoire Du Bois, Ralph Amoussou, Corinne Valancogne, Bellamine Abdelmalek, Pierre Aussedat, Christian Hutcherson, Aurore Broutin.
Temporadas:
Episodios: 8
Género: Terror/ Drama
Valoración: Señoras locas

Tras el parón veraniego toca volver a ponerse al día de las emisiones, estrenos, lanzamientos y publicaciones. Al reconectar con el mundo de las series y retomar las parrillas de las distintas plataformas, de lo que más hablaba todo el mundo era de dos estrenos: el documental de la vida y milagros de un futbolista con muy mal gusto al vestir y una suculenta propuesta de terror con nombre francés: Marianne. El chorreo de comentarios en redes de gente traumatizada, llorando por las esquinas porque no podían dormir desde el capítulo uno, era notable en ambas producciones, pero sobre todo en la segunda, así que decidí comprobar si Marianne pasaría a formar parte de ese rinconcito que supone el terror francés en mi negro corazón.

Señora loca nº1.

Directores como Alexandre Bustillo y Julien Maury (Livide, Al Interieur), Pascal Laugier (Martyrs), Alexandre Aja y Grégory Levasseur (Alta tensión, Las colinas tienen ojos) o Julia Ducournau (Grave) han elevado el terreur nationale a casi una subcategoría propia, dentro del género. En festivales de cine de terror, el simple hecho de ver cualquiera de estos nombres o de alguno de sus compatriotas, genera mucho interés y sus sesiones se copan de curiosos seguidores, deseosos de ver cuál ha sido la última salvajada que han rodado nuestros vecinos. Y con este ánimo me dispuse a ver la obra que ha escrito y dirigido Samuel Bodin.

Sin desvelar nada, la historia gira en torno a Emma Larsimon, la autora de una famosa saga de novelas de terror, que, tras un incidente en durante la sesión de firmas del último título se ve obligada a regresar a su pueblo natal, Elden, porque sus historias se están haciendo realidad. Allí, además de con sus padres y amigos de toda la vida, se reencontrará con los fantasmas del pasado a los que se tendrá que enfrentar si quiere sobrevivir a su propia creación.

Señora loca nº2.

No voy a negar que la historia, en conjunto, cuando ya lo sabes todo, es intrigante e inteligente. Un cuento antiguo, mil veces contado pero resuelto con elegancia y que contiene un giro final fantástico, además de una bruja mala, terrorífica e implacable. Pero creo que falla estrepitosamente en la forma. Porque, aunque os lo digan, esto no es la Maldición de Hill House. A pesar de sus similitudes familiares, sus protagonistas escritores borrachos y deprimidos y sus traumas enquistados. Aquello sí que fue un lavado de cara original y una vuelta de tuerca al género, con un desarrollo equilibrado en la estructura de los capítulos y verdaderas virguerías de realización.

Marianne se nos presenta como una serie de ocho episodios y no es el formato que más le favorece. Entiendo que la historia, con tantos recovecos psicológicos, traumas y adicciones que superar, quedaría un poco atropellada en una película, pero de este modo la trama avanza de forma muy lenta, tarda mucho en arrancar y se hace complicado llegar a la parte donde está el salseo. Eso sí, merece la pena forzarse a verlos porque, cuando llega, llega de verdad. No lo esperéis en el capítulo uno como dicen por ahí, pero sí a partir del cuarto. Para una serie de ocho episodios es mucho esperar pero, por suerte, lo gordo está en los cuatro últimos capítulos, en los que la acción y la tensión se desarrollan sin tregua, por lo que, una vez superado el tedio inicial, que nos muestra la decadencia, el alcoholismo, la soledad y la depresión de la anitiheroína como un viaje oscuro, introspectivo y salvaje, la sensación general que deja es muy buena.

Señora loca nº3.

Pero si hay algo que tiene Marianne, que en ocasiones te saca de la trama ante el descaro de la ejecución y la previsibilidad del desenlace secuencial, pero que en realidad es un logro en sí mismo, es que se pierde en la infinidad de referencias que contiene. Literarias y cinematográficas. Algunas sutiles y elegantes, otras burdas y zafias, pero gran parte de los referentes del terror clásico y contemporáneo están ahí.

El terror gótico de Guy de Maupassant y su Le Gaulouis (El Horla), Allan Poe o Lovecraft se entremezclan con destellos del payaso de moda creado por Stephen King o los diseños de ese crack llamado Junji Ito. Pero también hay hueco para otros terrores nocturnos como Insidious, The Babadook, La semilla del diablo, El Exorcista, Halloween, Pesadilla en Elm Street…, que son homenajeadas en mayor o menor medida haciendo que el terror gótico trascienda al plano psicológico, enredándose en los sueños y vidas de los protagonistas.

Señor loco (y desnudo) enloqueciendo a señora.

Con todo y con eso, como ya he dicho, su segundo tramo es todo un acierto que te mantiene pegado al sillón y te obliga a mirar dos veces junto al armario. Por no mencionar los fotogramas incrustados que potencian la intensidad del momento, además de la exquisita banda sonora y la puesta en escena a lo Carpenter, por cortesía de Philip Lozano. Una buena manera de ir abriendo boca para la próxima Noche de Brujas.

¡Nos vemos en la Zona!

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Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

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