MADE IN ABYSS, de Akihito Tsukushi

 

 

Título original:
Made in Abyss (メイドインアビス)
Sello: Web Comic Gamma
Autor: Akihito Tsukushi
Publicación Japón: Oct. 2012 – actualidad
Editorial España: May. 2018 – actualidad (Ivrea)
Valoración: When you gaze into the abyss…

 

 


Este es un anime/manga que he estado dejando de lado durante un buen rato, sencillamente no me llamaba el verlo, a pesar de saber por otras reseñas en internet lo bueno que era. Me parecía a primera vista otra historia infantil sobre la amistad o lo que fuere. ¡VERGÜENZA YO DEL PASADO!, esta es fácilmente una de las mejores obras de ficción que he leído, PUNTO. Os presento…

MADE IN ABYSS
de Akihito Tsukushi

Riko es una niña huérfana del poblado de Orth, el cual está rodeando a un inmenso agujero de 1 km de diámetro llamado «el abismo», Orth se mantiene gracias a la venta de las reliquias halladas en el abismo. Las reliquias son artefactos de una antigua civilización mucho más avanzada tecnológicamente y la labor de encontrarlas recae sobre los exploradores de Orth, aventureros capaces de evitar o lidiar con los peligros que se encuentran en el abismo y soportar la «maldición» del abismo. Riko, durante una de sus expediciones como aprendiz de exploradora, encuentra a un niño robot, Reg, el cual no recuerda nada pero que claramente proviene de las profundidades del abismo.

No os dejéis engañar como yo por cómo están retratados los protagonistas o los primeros episodios, Made in Abyss según la clasificación japonesa es un seinen, es decir, está enfocada a un público más adulto y contiene algunos temas bastante brutales entre ellos, uno en concreto me encandiló completamente pero, antes de entrar al meollo se requiere un poco más de explicación.

You’re a robot, Harry Reg!

El abismo está estructurado por capas, cada una claramente distinta y que posee su propio grupo de problemas y desafíos a la hora de atravesar. Pero antes de profundizar en el abismo, hablemos de salir de él: «La maldición». Es algo inexplicable, pero ascender por el abismo requiere de cierta capacidad y resistencias físicas, mentales y emocionales. Al subir desde las primeras capas te empiezan a dar mareos, vómitos, jaquecas entre otros malestares, según bajes más la vuelta se hace peor: dolor por todo el cuerpo, perdida de los sentidos e incluso la muerte. Particularmente tras la sexta capa se encuentra el «punto de no retorno» o «la ultima inmersión» a partir de la cual la vuelta supone la pérdida de la humanidad de uno mismo. Sólo los mejores exploradores, los llamados «silbatos blancos», pueden siquiera soñar con cruzar ese horizonte y sobrevivir a lo que les deparará.

Aquí es donde entra Riko, la encarnación del espíritu de la exploración e hija de un silbato blanco dada por muerta, Lyza. Riko y Reg reciben lo que parece un mensaje de Lyza diciendo que les espera en lo más profundo del abismo. A pesar de su total inexperiencia Riko y Reg se dirigen al fondo del abismo, donde buscan averiguar el origen del mensaje. Sin embargo, según van avanzando, la razón del viaje se vuelve algo cada vez más secundario y entra en primer plano el tema real del manga: La exploración de un mundo desconocido. Puede que parezca algo obvio pero es raro encontrar mangas donde realmente el objetivo final puede NO cumplirse y seguir siendo consistente lo que se quiere decir con la historia. Nadie puede negar que, por ejemplo, One Piece también vaya más sobre el camino recorrido que el destino final pero, si nunca se resuelve el misterio del One Piece, la obra se rompe bajo el peso del mito que creó. Made in abyss es sutilmente distinta. Bien es cierto que también depende de la respuesta a la pregunta «¿Qué o quién hay en el fondo del abismo?» pero esta es permisible dejarla sin responder, lo importante es que Riko y Reg, de la misma forma que avancen cada vez más adentro del abismo físicamente, también profundicen en sí mismos e introspeccionen sobre quiénes son ellos realmente y por qué están haciendo ese viaje. (Este tema es bastante fácil de sacar con Reg siguiendo a la letra el tropo de personaje amnésico).

Nada bueno, eso seguro.

Aunque he de decir que con diferencia el tema que más me ha cautivado, y la razón por la que tengo esta serie en tanta estima, es el tema de la crueldad como algo bello. Generalmente, este tema es algo típico de un villano sociópata que intenta convencer a quien le escucha de que su forma de matar es un «arte» o algo por el estilo, y es así como he ido entendiendo el tema a lo largo de los años. Sin embargo, no me estoy refiriendo a la crueldad de una mente desenfrenada con una meta en mente y ningún escrúpulo por alcanzarla (aunque también hay de esto en Made in abyss!), me refiero a la crueldad del mundo, de la naturaleza. La historia deja explícitamente claro el punto a partir del cual los protagonistas dejan de ser la especie dominante y pasan a formar parte de la cadena alimenticia como cualquier otro animal, generalmente esto traería connotaciones de horror con nuestros protagonistas armados con armas fabricadas en el momento y esperando en tensión al depredador que indudablemente acecha. Sin embargo, el tono que realmente usa Akihito Tsukushi es casi de calma, como diciendo que esto es lo normal y que cosas como la muerte es algo nimio y trivial. Y esto no sólo se refiere a la fauna y el ciclo de la vida, el propio abismo se muestra como algo esplendorosamente bello y cruel, tanto como es físicamente con cómo es en lo referente a su maldición. Es difícil de explicar pero te deja con una sensación etérea que permea el abismo susurrándote que así es cómo han de ser las cosas, que el abismo es justo e imparcial. Mucha felicidad en el abismo tiene un origen cruel, como si hubiera una balanza que ha de ser satisfecha a toda costa con una de cal y otra de arena. Ver y leer algo tan único como eso me ha dejado tremendamente satisfecho.

En cuanto al arte del manga, he de decir que empieza flojo y va mejorando considerablemente según avanzamos por los capítulos. (líneas mas definidas, proporciones de personajes más fijas, expresiones más claras, escenarios mejor dibujados, etc….) sin embargo la característica inocencia que emanan los personajes se mantiene intacta a lo largo de la obra. Si bien el mundo de fantasía está bien construido y demanda la curiosidad del lector, me da que el ritmo de la historia es un tanto rápido una vez entran en el abismo. Apenas hay tiempo para contemplar el paisaje antes de que Riko y Reg estén escapando de otro animal que les persigue. Lo cual es entendible siguiendo la lógica del mundo, pero es una pérdida para el lector no poder admirar durante un rato más el mundo del abismo. En este aspecto he de decir que el anime es superior al manga. Mirándolo por el lado positivo estando por el capítulo 53 la historia ha avanzado considerablemente y es casi una seguridad que llegaremos a ver el fin de ella en poco.

Tendencia en Ascot.

¿Mi sugerencia? Aprovechad que la película que actúa como segunda temporada está a nada de ser traducida y miraos el anime, la película y continuad en el manga (las pérdidas de la adaptación al anime son nimias). No os dejéis engañar por las apariencias, como yo, esta es una historia que tendría a Julio Verne infundido con la alegría de un niño pequeño. ¡Vedla ya!

¡Nos vemos en la Zona!

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RafaAnto

Filthy weeb, gamer y cinefilo que de paso hace Quimica.

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