Lunes Monstruosos #5: LA NOVIA DE FRANKENSTEIN, ¿la musa de Tim Burton?

Drácula, el Monstruo de Frankenstein, el Hombre Lobo, la Momia… ninguno de estos personajes requiere presentación. Forman parte de la cultura popular y han sido versionados hasta la saciedad en diversos medios. Son eternos.

En Zona Zhero hemos echado la vista atrás, muy atrás, para encontrar, no necesariamente las primeras versiones cinematográficas de estos mitos, pero sí las primeras en impactar y asentar la imagen que tenemos de estos personajes, siempre de la mano de Universal Studios.  Sólo cubriremos las más relevantes (reunidas casi todas en un pack blu-ray la mar de majo) a lo largo de los próximos Lunes, ese día de la semana que tanto temor inspira en el corazón del imaginario colectivo, al igual que los protagonistas de estas cintas.

Adentraos, engendros y alimañas, en la quinta entrega de los…

#LunesMonstruosos



Título original:

Bride of Frankenstein
Año: 1935
Director: James Whale
Guión: John L. Balderston, William Hurlbut (sobre la novela de Mary Shelley)
Reparto: Boris Karloff, Colin Clive, Valerie Hobson, Elsa Lanchester, Ernest Thesiger, Una O’Connor, Dwight Frye

Sinopsis: Después de la huida del monstruo creado por el doctor Frankenstein (Colin Clive), el siniestro Dr. Praetorius (Ernest Thesiger) propone al cientifico la creación de una compañera para el monstruo.

Volvemos a visitar al doctor Frankenstein y su monstruo. Recuperando elementos de la novela de los que se tuvo que prescindir en la primera película (de la que ya os hablamos aquí), los responsables de Universal sedujeron a James Whale para que volviese a tomar los mandos dándole completa libertad, dando como resultado la secuela más exitosa y reconocida de esta saga de monstruos, prueba inequívoca de que el monstruo de Frankenstein es la niña bonita de la franquicia. Es más, La Novia de Frankenstein se considera superior a la original en algunos círculos. Ahí discrepo. Lo cual es extraño, porque en ciertos aspectos es, efectivamente, mejor que su predecesora.


Los cuatro años transcurridos entre el rodaje de esta entrega y la anterior se notan mucho en un sentido técnico y formal, dando como resultado un film más rico visualmente, a lo que hay que añadir una banda sonora con todas las de la ley, por fin.
Por otro lado el monstruo de Frankenstein tiene más minutos y se convierte en protagonista, crece como personaje, aprende a hablar y hasta tiene un arco argumental propio, todo lo cual permite a Karloff lucirse aún más. De hecho es en esta cinta donde nos encontramos con la mítica escena del ciego (brillantemente parodiada por la fabulosa El Jovencito Frankenstein), que es una obra maestra en sí misma, ni más ni menos. Era fácil que el concepto cayese en el ridículo, pero todo está tan bien medido que acabo al borde de las lágrimas cada vez que veo la escena. El monstruo por fin encuentra un padre, tema que comentamos en la reseña de la peli original.


En cuanto al resto de personajes, hay que decir que el propio Frankenstein queda en un segundo plano, eclipsado por Pretorius, un villano tremendamente carismático e interesante que carga con el hilo de la trama y que por alguna razón no ha calado en la cultura popular. Una lástima, porque es una auténtica gozada.
Por su parte, Elsa Lanchester, con 2 minutos en pantalla (más allá de su papel como la propia Mary Shelley en el hábil “previously on…“), consigue ser mítica.


A pesar de estas bondades, el tono deliberadamente estrafalario y exagerado no me convence. Es pura preferencia personal, pero me quedo con la seriedad, sutileza y miseria de la primera. Esta, si bien alcanza momentos de una tremenda sensibilidad y brillantez, hace gala de ese sentido del humor extraño que tiene Whale y que no sé pillar. Esa excentricidad mezclada con la emotividad alcanzada en muchas escenas hace que la peli me recuerde al muy posterior Tim Burton. Solo que sin el “algo” que tiene (o más bien tenía) Tim y hacía que funcionase. Es más, no me sorprendería que algún desprevenido que se acerque la encuentre irritante.

BeYShIT

No quiero que os llevéis una impresión equivocada: La Novia de Frankenstein es una película sólida, justificadamente mítica y con picos muy altos de calidad, de obligado visionado si os gusta el cine de monstruos clásico. No hay vuelta de hoja.

¡Nos vemos en la Zona!

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