#LukeCage TENGO ALGO QUE DECIR

Hace ya más de un mes que nuestro Jorge V, por cortesía de Netflix España, tuvo la suerte de ver en primicia el avance de los primeros siete episodios de la nueva serie de Luke Cage, y nos contaba sus primeras impresiones en torno a la trama, los personajes y algunas cuestiones técnicas en esta reseña sin spoilers.

A partir del pasado 30 de Septiembre el resto de los mortales podemos disfrutar de la temporada completa, y una vez vista y reposada, el mismo Jorge y algún redactor más tienen algo que decir sobre ella.

(N.del. Ed: Atentos al estreno no oficial de nuestro nuevo fichaje, que no tiene desperdicio.)

¡CÁLLATE Y PONME A LOS PUTOS WU-TANG CLAN!
por Fernando Aguilar 
8/10

Aún no me había recuperado de esa sobredosis musical tan apabullante y maravillosa que es The Get Down, donde se cuentan los orígenes del rap en el Bronx a finales de los 70, cuando el primer avance de Luke Cage vino acompañado por el Shimmy Shimmy Ya, de Ol’ Dirty Bastard (rest in peace, ODB). Ahí ya me di cuenta que acabaría muriendo de placer.

Luke Cage es un vinilo a degustar de 13 episodios, donde posiblemente los oídos disfruten más que los ojos. Pero con esto no quiero decir que la serie sea aburrida o le pese un mal guión, escenas de acción mal rodadas y tenga que escudarse en su maravillosa banda sonora. No. Así que queridos haters de gatillo fácil ¡Shut da fuck up and keep reading! El guión va acorde con las necesidades del personaje, de sus motivaciones e inquietudes. No es un guión complejo ni rebuscado porque Luke, como personaje, no lo necesita. Habla de calle, armas, de drogas e intereses políticos ilícitos (corrupción y tal), así que, si lanzas toda esa mierda contra un negro de 1,91cm que sólo quiere pasar desapercibido y vivir en paz… ¡Premio! Ya la tenemos montada. Y si además el negro en cuestión tiene piel impenetrable y fuerza sobrehumana, el conglomerado nigga-callejero se vuelve más interesante y más acorde al universo Marvel. Una vez que la mecha se enciende, va directo a la solución no sin antes tener que derribar literalmente los correspondientes problemas que se va encontrando y donde el papel de Rosario Dawson como Claire Temple es esencial. Luke Cage tiene un final sin tenerlo y así queda todo más redondo. El personaje interpretado por Mike Colter no será el nuevo Malcolm X y no influenciará a la comunidad afroamericana como lo hizo Martin Luther King, pero que me obliguen a oír hasta la eternidad la discografía de Justin Bieber si no te acuerdas de ambos tras verle inspirar esperanza a la comunidad negra de Harlem.

Pero para mí el punto fuerte, como un puñetazo de Luke Cage en las pelotas, es su grandiosa y cuidada banda sonora. Los propios títulos de los episodios corresponden a canciones del legendario grupo de rap formado por Guru y DJ Premier Gangstarr (¿Otro? *ains* Rest in peace, Guru) así que Adrian Younge, uno de los supervisores musicales de la serie junto al miembro de A Tribe Called Quest Ali Shaheed Muhammad, no se equivocaba al afirmar que “Desde un punto de vista musical, trabajamos como si creáramos 13 álbumes”. Y llevaba razón. Cada pieza es un personaje propio, con presencia en cada capítulo, no es un mero acompañamiento de los acontecimientos. El Harlem’s Paradise, club de Cottonmouth, uno de los villanos de la serie, sirve como excusa para deleitarnos con actuaciones in situ: El mejor neo soul de Raphael Saadiq con Good Man, el R&B más mainstream de Faith Evans y su Mesmerized o el Long Live the Chief del rapero Jidenna. No dejan ningún sonido al azar, contando también con Charles Bradley y el funk de Ain’t In A Sin o clásicos como The Delfonics o Sharon Jones & The Dap Kings con Stop And Look (and You Have Found Love) y 100 Days, 100 Nights respectivamente. Una selección musical sin desperdicio que tiene como guindas un cameo del miembro de Wu-Tang Clan, Method Man (¡Bulletproof Love in da house!) y un puto cuadro gigantesco de Notorious B.I.G. en la oficina del propio Cottonmouth. Yo digo SI a Luke Cage, por todo eso, por ser negro, calvo y por meter hostias como panes.

He dicho.

SOUR CHRISTMAS! 
Por Sergio Mena
4/10

Creedme que lo he intentado.

Siempre que me acerco a una serie o película aplaco mis prejuicios para que no campen a sus anchas. Intento que me sorprendan, dejarme llevar, empatizar, disfrutar. NO espero que sea igual que el cómic, ni tampoco grandes historias complejas con subtextos imposibles, no. Sólo quiero que me guste. Punto.

Cuando era pequeño y visitaba el parque de atracciones, iba lleno de ilusión, deseaba montarme en todas las atracciones, vivir experiencias inolvidables, pero al final, cuando llevaba 6 horas de colas y chorreos adrenalínicos, aquellos armatostes de hierro y madera acababan convirtiéndose en los molinos de Don Quijote.

Luke Cage me ha parecido incoherente, lenta, aburrida y previsible. Sí, así de triste. Y no habrá sido por falta de oportunidades. He de confesar que, tras el primer capítulo, ya surgieron en mí las primeras sensaciones contradictorias y, para desgracia, no iba muy desencaminado: sin duda, uno de los primeros episodios más flojos que recuerdo en la parrilla de creaciones de Netflix. Sí, sé que mis compañeros han disfrutado de ella e, insisto, me encantaría estar en ese grupo pero… no ha conseguido cautivarme. En absoluto. Como decían en Pulp Fiction: “Estoy a mil jodidas millas de estar bien”. De hecho, en condiciones normales, hubiera desechado la serie en el octavo capítulo pero tío…”¡ES LUKE CAGE!”.

Necesito empatizar con lo que veo, entender y justificar por qué sucede lo que sucede. Pero no intentes venderme a personajes sin carisma, porque no te los voy a comprar. Y en esta serie, hay alguno. Además, y me podéis llamar romántico, he echado de menos la poesía de algunos capítulos de otras producciones como Daredevil. Y no, no hablo de la tensión sexual constante que existe entre el protagonista y cualquier personaje femenino que pasa por la pantalla (Luke Stallone), hablo de contar historias.

El guión tiene retazos interesantes, algún destello en los diálogos pero por lo general, no acaba de cuajar. Conceptualmente hay personajes que podrían haber tenido un recorrido mayor que el que poseen (¿tal vez en una segunda temporada?) y, aunque me gusta ese mensaje que flota en el ambiente de “el pasado es una medusa incontrolable que determina tu futuro”, el trasfondo narrativo es pobre. Y es una pena, porque la forma en la que se insufla humanidad a los villanos es fantástica; hasta tal punto que entiendes por qué son como son y por qué hacen lo que hacen, llegando a sentir lástima por ellos. También, el papel que desempeña en la trama el club de Cottonmouth es digno de mención. Especialmente en esos maravillosos falsos directos que enriquecen el ambiente de la historia durante la primera mitad.

Lo mejor: la dentadura de DiamondBack, sin duda. No, ya en serio, el personaje de Pop y el concepto que lo envuelve, achuchable hasta el infinito. Poder respirar Harlem durante algunos episodios. Los personajes femeninos. Lo peor: que se ha perdido una oportunidad de seguir la línea tan excelente que estaba llevando Netflix con las series de Marvel. Luke Cage ha resultado ser una producción alargada innecesariamente con una narración que se resiente.

La pregunta que queda es: ¿la recomendaría? Sí. Que yo opine esto no significa que a ti no te puede gustar y el empirismo, siempre vence a la duda. Al fin y al cabo, esto no deja de ser mi opinión. Opinión vertida desde un dolor soporífero, eso sí.

EL HÉROE DAÑADO
Por Jorge V
7/10

Después de haber dado mis impresiones de los siete primeros episodios, me faltaba la segunda tanda para terminar de confirmar mis palabras y, ahí sí, me tocó esperar al estreno como cualquier hijo de vecino.

Como suponía, tras ver el último de los capítulos que me facilitó Netflix, la serie iba a tener un cambio argumental importante (sí, hablo de ese giro inesperado del 7º). La introducción de DiamondBack (Erik LaRay Harvey) es algo que desconocía y que se siente natural o, por lo menos, más natural que el cambio repentino de historia en la 2ª temporada de Daredevil. Dejando de lado este villano, que en realidad es mucho más típico que Cottonmouth, la que ha terminado sorprendiéndome del todo ha sido Mariah (Alfre Woodward). La actriz se come la pantalla cada vez que sale y la evolución de su personaje es de lo mejor de la temporada.

Pero, ante todo, debo decir que la segunda parte me ha parecido más floja que la primera. El juego de Luke Cage de ir debilitando a su adversario destrozándole los planes aprovechándose de su indestructibilidad, sin recurrir mucho a las peleas, me parecía algo distinto (y más en una serie de superhéroes), mientras que con la aparición de DiamondBack todo se vuelve un poco déjà vu. Esto no quiere decir que no tenga buenos momentos, pero se pierde un poco esa pizca de originalidad a la hora de abordar algunas tramas y esto se ve reflejado, por ejemplo, en su conclusión. Una serie como ésta no necesitaba una pelea final y menos cuando quiere reflejar una epicidad que no posee. Sería un desenlace totalmente olvidable si no fuera por sus últimos minutos, que aportan algo diferente al conjunto y da pie a continuar la trama en futuras temporadas (o en Los Defensores).

Por otra parte, otros aspectos siguen reflejando ese buen hacer. La música, el desarrollo de ciertos personajes, una ambientación distintiva y ciertas situaciones dejan entrever un gran potencial, pero que se ve mermado por una ristra de clichés y tópicos que si ya en su comienzo existían, se intensifican a medida que avanza la historia.

Por lo general, me ha ocurrido algo parecido a lo que me pasó con la 2ª de Daredevil, aunque en menor nivel. En su momento hablé de una primera parte muy buena, con posibilidades y novedosa, para posteriormente encontrarme con una segunda parte que no sigue esa estela y un tanto desaprovechada. Sólo puedo esperar a que aprendan de sus errores y no ocurra esto mismo en las próximas producciones.

Está claro que no hay lugar para medias tintas en nuestra redacción, o nos gusta mucho o muy poco y así os lo hemos argumentado. Por nuestra parte no tenemos nada más que añadir, señoría, pero nuestros zhéroes seguro que sí. ¿Qué os ha parecido a vosotros esta primera temporada? ¿Os convence como adaptación? ¿Está Netflix acertando en el desarrollo de este tipo de series? ¿Serán capaces de superar esta BSO?

¡Nos vemos en la Zona!

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2 Respuestas

  1. xavisase dice:

    Muy bien argumentadas todas las posturas,en mi caso estoy cercano a la postura de Jorge. Diamondback es un bajón importante en la segunda mitad respecto a Cottonmouth (siendo el séptimo episodio uno de mis favoritos de la temporada),pero la forma en la que Mariah manipula la situación más la evolución del ambiente en Harlem que acaba culminando en el momento rap+sudaderas con agujeros me ha encantado y me compensa por lo flojo de Diamondback.

    Es una serie que me gusta más por lo que ocurre en ella que por cómo está hecha en sí, soy consciente de que podría haber sido mejor pero lo que me gusta de ella (además de todo lo comentado Claire y en especial Misty Knight me resultan cojonudas)me gusta mucho

  2. A mi me pareció terriblemente aburrida. 13 episodios son excesivos. Si el nivel de series Marvel netflix sigue el ritmo del Lucas y la Jessi yo me bajo.

    Nota personal 2.

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