LUKE CAGE, HERO FOR HIRE, de Archie Goodwin y varios artistas

 

Título original:
Marvel Masterworks: Luke Cage, Hero for Hire HC
Sello: Marvel Comics
Guionistas: Archie Goodwin, Steve Englehart, et al.
Artistas: George Tuska y Billy Graham
Coloristas: George Roussos, Petra Goldberg, et al.
Contenido: Luke Cage, Hero for Hire #1-16 (Jun. 1972 – Dic. 1973)

Publicación USA: Agosto 2015

Publicación España: –
Valoración: Ghettología, volumen I /10 

 

 

Para hablar de Luke Cage tenemos que hablar de la blaxplotation y para entender este movimiento cinematográfico afroamericano tenemos que remontarnos a los años sesenta. A mediados de los sesenta surge el llamado Black Power, un slogan político y social muy utilizado por multitud de movimientos a favor de los derechos de los afroamericanos y en contra de la represión racial dando lugar, posteriormente, a los Panteras Negras, una organización nacionalista negra, socialista y revolucionaria que intensificó esa lucha con, digámoslo así, procedimientos más radicales. Este empoderamiento y orgullo de ser negro llegó a la cultura y en el cine se manifestó de forma vertiginosa mediante la blaxplotation a principio de los setenta.

Esta tendencia, como otra cualquiera, no estaba exenta de tópicos que poblarían todas y cada una de sus películas: las calles como escenario, la corrupción y donde las enormes gafas, los pantalones de campana y el pelo afro destacaban sobre todo lo demás. Siempre con música funk y sonidos soul como banda sonora. Si el germen fue la cinta de Melvin Van Peebles Sweet Sweetback’s Baadasssss Song en 1971 y el éxito meses después con Shaft, interpretado por Richard Roundtree, fue un año después, en 1972, cuando Luke Cage surgió de las viñetas como otro héroe negro del pueblo. Esto es Harlem y esta es la historia de…

LUKE CAGE, HERO FOR HIRE
de Archie Goodwin y varios artistas

“para ser un héroe de alquiler,
a veces piensas como un matón de patio de colegio”

Carl Lucas es un prototipo. Un diamante en bruto en el amplio sentido de la palabra y en este origen lleno de superación y obstáculos da buena cuenta de ello. Un fiel reflejo de todo lo que empezó más de diez años atrás. Un espejo donde los afroamericanos podían mirarse orgullosos de los logros conseguidos con el sudor de la constancia y el esfuerzo. Nadie le ha regalado nada y él, para conseguirlo, no eligió el mejor camino. ¿Qué puedes hacer cuando todo lo que te rodea está corrupto? ¿Hay salvación para alguien ya condenado? Si la fe en sí mismo no movió a Carl Lucas, sí hizo avanzar a pasos agigantados a Luke Cage.

Pero no solo de superación vive Luke. Es imposible crear un personaje desde cero y no rodearlo del conglomerado superheroico de Marvel, que en este primer volumen está más que comedido y lo mejor es que le sienta bien. Lo que Archie Goodwin, Steve Englehart y compañía retratan es el día a día más simple posible, eso sí, nunca exento de problemas. Un ex-convicto negro y criado en Harlem no necesita más y haberle sacado de su entorno, con todas las posibilidades que eso supone, habría sido un error y un lastre para un personaje más de segunda fila que de las grandes ligas pese a llegar a convertirse en un Vengador.

Todo poder conlleva un experimento que acaba mal.

Un pasado que siempre pesa, que te atormenta y que solo te queda el camino de la violencia para echarlo a patadas. Unos recuerdos que te mantienen firme en tu presente, en tus nuevas e irrompibles convicciones y que van dando forma a una nueva y mejor persona. Todo perfectamente ajustado con el más puro estilo de la blaxplotation con peleas callejeras, persecuciones y trapicheos varios dignos de las chulescas y sobradas interpretaciones de actores como Richard Roundtree, Isaac Hayes o la gran Pam Grier. Solo hay que ver como Luke se refiere a sí mismo en tercera persona para ver cómo se las gasta.

Hero for Hire también cumple con todos los elementos que a lo largo de todos estos años han caracterizado a los personajes de Marvel. Cage sufre en los 16 números que completan este primer volumen de su primer villano, Willis Stryker (y amigo de la infancia) y que marca un antes y un después en la psicología del personaje mientras que le vemos evolucionar junto a dos pilares fundamentales: el doctor Noah Burstein, culpable de sus poderes cuando estaba preso en la prisión de Seagate, y la doctora Claire Temple, todo un refuerzo emocional que contrapone la acción en cada número. ¿Violencia? Sí. ¿Peleas en todos los números? También. Pero todo con un poso complejo, en su justa medida, del personaje.

Vosotros veis a Claire Temple, yo a Pam Grier.

Admito que he disfrutado mucho esta lectura por diferentes razones. Luke Cage es un personaje que me cae bien, siempre le he visto como ese superhéroe indefenso carente de buenas historias en detrimento de los Spiderman, Cuatro Fantásticos o Vengadores de turno. El típico actor de reparto que participa en un montón de películas y que en todas pasa desapercibido. No hay malos personajes sino guionistas sin ideas. Es así. Cuando empiezas a leer cómics a mediados del 2000, ponerte con algo clásico es tener que leer más, es tener un narrador elocuente que sabe que estás ahí pasando páginas y que te hace partícipe de las mismas. Es disfrutar de un guión solvente y, lo más importante, sin rodeos. De disfrutar de situaciones relevantes a otras sin que te importen las pausas y que veinticuatro páginas valgan su peso en oro. Todo eso refuerza la potencia del personaje en pos de la acción misma, que es, al fin y al cabo, lo que mueve al protagonista.

Aunque hablemos de un cómic que tiene la friolera de 46 años, visualmente ha sabido madurar y envejecer decentemente y no solo gracias al estilo de George Tuska, en la mayoría de números, y Billy Graham, sino porque ambos estilos son tan parecidos que se cohesionan perfectamente. Personajes potentes, primeros planos de pura acción y escenarios urbanos que solo hacen sumar calidad sin descuidar ese olor a clásico cuando miramos los colores elegidos. Esa paleta de tonos planos, vibrantes y destacados tan alejados de la digitalización actual que nos recuerda que estamos leyendo un trozo de historia del noveno arte. La larga lista de coloristas y entintadores se suman a la solidez final ya que en ningún apartado se observan deficiencias digas de mención que tras ver la nómina de implicados, es admirable.

El efecto Cage directo a tu cara.

Luke Cage es la semilla necesaria, la obligatoria creación en otro ámbito más de la historia de la humanidad, en este caso de la cultura, que surgió tras los factores reivindicativos afroamericanos contra la opresión y que queda retratado tanto en su origen lleno de desigualdad hasta en su resurgimiento como héroe por encima de lo material y lo mundano. Un héroe que no quiere serlo, pero que ejerce como tal a todas luces y que pese a su egoísmo inicial, no tiene nada que envidiar al buen hacer de un guía recto y puro de los valores como sería el mismísimo Superman. Personaje que, cosas de la vida, perdió contra un afroamericano llamado Muhammad Ali.  Pero amigos, eso es otra historia…

¡Nos vemos en la Zona!

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