LOVE, DEATH + ROBOTS. David Fincher sabe

Título original: Love, Death + Robots
Fecha 1ª emisión: 15 de Marzo, 2019
Cadena: Netflix
Creador: Tim Miller
Reparto: Animación
Temporadas:
Episodios: 18
Género: Ciencia ficción/ terror/ fantasía/ gore /comedia….
Valoración: I death + robots

Yo crecí en los ochenta (y sobreviví) y mi infancia, como la de muchos, estuvo plagada de cuentos, películas y novelas que implicaban todo tipo de seres robóticos que conviven con el ser humano para bien o para mal. Por aquellas, lo de la Inteligencia Arficial dejaba de ser un sueño asimoviano y empezaba a convertirse en un futuro plausible y muy cercano y, apenas sin darnos cuenta, todas esas historias y especulaciones están aquí. ¡Que lo vamos a ver! Y ahora que está tan cerca, ¿seguro que lo queremos ver? Yo digo sí. ¿Quién diría no a comandar un mecha aunque sea para combatir una plaga de aliens? (Trajes, de Franck Belson).

Love.

Muchas de esas historias apasionantes de ciencia ficción robótica y cibernética cuentan la parte buena, la que da envidia: llegamos a construir seres pensantes que nos ayudan a mejorar como especie. Pero no descubro nada si digo que, conociendo a sus creadores, no es extraño que gran parte de esas historias no acaben muy bien para la raza humana.

En Love, Death + Robots no es diferente. Ya sea por robótica, modificación genética o pura fantasía, estos cortos de animación contienen todo tipo de historias de ciencia ficción y terror, con buenas dosis de violencia sin control y escenas de gore del que se puede mascar. Unas acaban bien, otras acaban mal, otras no acaban, como La Testigo, de Alberto Mielgo, pero la mayoría cuenta con un giro argumental final de escándalo. Pura esencia del cortometraje.

Death.

Sin duda, un buen catálogo del panorama actual de la animación occidental (a tope con la selección nacional) con estilos para todos los gustos. 18 cortos de animación (uno de ellos de acción real que contiene la animación dentro del congelador de la casa de los protagonistas, La Edad de Hielo, de Tim Miller) muy precisos y diferentes entre sí, tanto en el estilo narrativo como en la técnica de animación elegida para plasmarlo, pero que juntos conforman una joya para los amantes de las producciones animadas. Una pequeña muestra de distintas técnicas de animación en 2D y 3D usadas actualmente en películas y videojuegos.

El visionado de sus 18 capítulos independientes se convierte en una maratón de cortos de vértigo en la que uno, dos o los tres elementos, amor, muerte y robots, forman parte indispensable de la trama, comparten un sanguinario eje y nos obligan a reflexionar sobre muchos aspectos de la vida (Afortunados 13, de Jerome Chen), la muerte (Punto Ciego, de Vitaliy Shushko), la guerra (Metamorfosis, de Gabriele Pennacchioli), el universo (Más allá de Aquila, de León Bèrelle) o la basura (El Vertedero, de Javier Recio Gracia).

Robots.

Como se puede apreciar, esta serie no sólo destaca en la forma, sino también en el fondo de cada uno de sus episodios. Hasta los más cómicos, todos de la mano de Víctor Maldonado contienen un trasfondo al que darle un par de vueltas. Tres Robots, haciendo turismo en una ciudad post-apocalíptica o Historias Alternativas especulando sobre la muerte prematura de Hitler, son dos de las tres delicias que el animador barcelonés ha conseguido colar en este proyecto. Con la tercera, Yogur al Poder, se atreve a tocar incluso temas existenciales. Y no es el único, la filosofía y la trascendencia a través de la mente de un robot artista que se nos presenta en Zima Blue, de Robert Valley, da para tertulia en el Café Gijón, o la espiritualidad en Noche de Criaturas Marinas, de Damian Nenow. Por tener, tiene hasta su propia versión de Gravity, aquel despropósito espacial protagonizado por Sandra Bullock, pero bien hecho (Mano amiga, de Jon Yeo).

En mi opinión, Love, Death + Robots tiene suficientes elementos de fondo y de forma en los que detenerse y deleitarse como para ponerse a contar tetas, que seguramente estén ahí de gratis, pero no son el mensaje. Jamás entenderé a esa gente que, por fijarse en detalles superficiales e indignarse con banalidades, se pierde obras tan cojonudas. Y es que ofenderse con el arte sólo demuestra dos cosas: que el ofendido no tiene la capacidad de entenderlo y que el “ofensor” ha conseguido lo que todo artista quiere para su obra, que transgreda.

¡Nos vemos en la Zona!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

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1 respuesta

  1. Tutuytu dice:

    Muchas gracias por la reseña, acabo de zambullirme en la serie y estoy disfrutando como un niño chico
    La variedad, la temática y el formato: esas píldoras breves que te dejan ver lo justo para activar la imaginación sin tiempo a que espese
    Un respiro!

Deja un comentario, zhéroe

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