LOS VENGADORES, de Jason Aaron y varios artistas


Título original
:
The Avengers: The Final Host TPB
The Avengers: World Tour TPB

Sello: Marvel Comics
Guionista: Jason Aaron
Artistas: Sara Pichelli, Ed McGuiness, David Marquez, et al.
Entintadores: Elisabetta D’Amico, Mark Morales, et al.
Coloristas: Justin Ponsor, David Curiel, et al.
Contenido: The Avengers vol. 7 #1-12 (Jul. 2018 – Mar. 2019)

Publicación USA: Oct. 2018 – Mar. 2019
Publicación España: Dic. 2018 – Abr. 2019 (Panini)
Valoración: Comienzo en falso


A mediados del pasado año, Marvel atravesaba una revolución editorial. La llegada de C. B. Cebulski como editor jefe impulsó proyectos como la vuelta de Los 4 Fantásticos, el Hulk de Al Ewing o el Veneno de Donny Cates. No es de extrañar entonces que a Los Vengadores, la supuesta punta de lanza de La Casa de las Ideas, se le asignara a un primer espada para que tratase de revitalizar la franquicia. Avalado por su exitosa estancia en Thor, Jason Aaron tomó los mandos de los héroes más poderosos de la Tierra con el difícil cometido de volver a las esencias de la franquicia y que resulte atractiva para nuevos lectores al mismo tiempo. Porque sí, hoy vengo a hablaros de…

LOS VENGADORES
de Jason Aaron

El principal recurso no podría ser un mayor reclamo para el lector veterano: después de años de sustitutos y lavados de cerebro, Iron Man, Thor y el Capitán América vuelven a estar juntos y dispuestos a reunir a los Vengadores de nuevo. Y pronto tendrán que hacer frente a la hueste final de los celestiales comandada por Loki.

Más allá de la trinidad, el grupo lo forman la Capitana Marvel, Pantera Negra (ambos aupados por su participación en las pelis de Marvel Studios), una Hulka mucho más cachas y salvaje que de costumbre, debido a lo sucedido en su última serie regular, el Piloto Fantasma de Robbie Reyes como sangre nueva y el Doctor Extraño (aunque abandona el equipo pasada el primer arco). Son una mezcla que no terminan de encajar del todo como equipo, aunque Aaron los desarrolle en momentos puntuales, como con la inesperada relación entre Hulka y Thor, o los intentos de limar asperezas entre Iron Man y la Capitana Marvel después de Civil War II.

El capi ya no aguanta el dibujo de McGuinness.

El mismo tono irregular se puede aplicar a lo que llevamos de etapa. El guionista intenta combinar cierto tono gamberro propio de un blockbuster de la escuela de Michael Bay con el clasicismo de un cómic añejo de los Vengadores, sin llegar a destacar en ninguna de las dos vertientes. Sus aportaciones a la mitología de los Celestiales se antojan farragosas para el lector habitual que ya ha leído mil y una interpretaciones de esta raza y su funcionamiento (la más reciente en los Ultimates de Al Ewing), y los personajes demasiado son ajenos a lo que está sucediendo, como un Doctor Extraño que no sabe nada sobre la raza de los Eternos.

En el lado más positivo está la introducción de los Vengadores prehistóricos, un grupo entre los que se cuenta Odín, la Fuerza Fénix, o la encarnación del Espíritu de la Venganza a lomos de un Mamut en llamas. Se trata de una adición muy interesante a la historia del Universo Marvel y se nota que Aaron disfruta desarrollando su mitología mediante números autoconclusivos. Además, después de un insulso choque con Namor, en el que supone el número 700 de la colección, parece empezarse a atisbar el Jason Aaron que conocemos mejor. El que teje imbricadas tramas a largo plazo e incluso aprovecha desaguisados editoriales para seguir alimentando su parcela del Universo Marvel.

A nadie le cae bien Namor, Carol.

En el apartado gráfico del primer arco tenemos a Ed McGuinness. Su estilo repleto de personajes hipermusculados y poses imposibles refuerza el tono que Aaron intenta imprimir a la cabecera y el color de David Curiel le sienta de maravilla, pero su falta absoluta de fluidez narrativa acaba lastrando mucho el resultado final. Mucho más agradable a la vista resulta su reemplazo, el combo de David Marquez y Justin Ponsor que además son mucho más acertados que sus predecesores para los momentos costumbristas.

Los Vengadores de Jason Aaron suponen un esfuerzo entre aunar lo clásico y lo moderno, lo macarra y lo profundo que no termina de conseguir ninguno de sus objetivos. Sin embargo no lo llegaría a llamar un mal cómic, cumple como mero entretenimiento y el número 700 USA representa la tímida promesa del Aaron que nos maravilló en Thor. Solo el tiempo dirá si dicha promesa se cumplirá o la colección se hundirá en la mediocridad. Mientras tanto…

¡Nos vemos en la Zona!

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