Regreso al Futuro #8: LOS LIBROS DE LA MAGIA, de Neil Gaiman y VV.AA.

 


Título original
:

The Books of Magic TPB

Sello: Vertigo (DC Comics)
Guionista: Neil Gaiman
Artistas: John Bolton, Charles Vess, Scott Hampton, Paul Johnson
Contenido: The Books of Magic #1-4
(Dic. 1990 – Mar. 1991)

Publicación USA: Abr. 2014 (Reedición)
Public. España: Jun. 2006 (Planeta DeAgostini)
Valoración: 7.5/10

 

“La Magia es la imposición del orden en el desorden del caos.
La Magia no concede libertad, todo lo que se compra se paga.
La Magia tiene un precio.
Una vez empiezas el viaje, no hay vuelta atrás.”

Neil Gaiman

LA MAGIA EN DC

Empecemos haciendo un poco de historia. La primera aparición de un personaje mágico en Detective Comics se remonta a 1935, en el número #6 de New Fun Comics. El elegido: un detective con poderes sobrenaturales llamado Dr. Occult. Más que por su larga existencia, el bizarro investigador pasaría a la historia por ostentar el título de haber sido el primer superhéroe en llevar capa. ¿Imagináis el nombre de sus creadores? Jerry Siegel y Joe Shuster. Correcto, los mismos que Superman.

Tras este bautizo, el sello fue incluyendo a personajes como el Doctor Fate, Klarion, Madame Xanadu, Abra Kadabra, Arion, Jason Blood/Etrigan, Espectro, el Fantasma Desconocido, Circe, Mordru y un largo etcétera. hasta llegar a los 70, década que portaría consigo una época de oscurantismo en la que lo onírico y lo mágico quedarían relegados a favor de otras temáticas. Lo místico, ya no estaba de moda.

Pero…algo se estaba cociendo en Europa…

Dr. Occult y su capa

COMO AQUELLA CANCIÓN DE LOS AÑOS 80…

Llegaron los 80 y DC miró a Gran Bretaña.

El éxito del guionista Alan Moore en la saga de La Cosa del Pantano puso el foco en un grupo de autores que, por aquella época, trabajaba para revistas como 2000AD o Warrior. La forma de narrar y su orientación hacia un público más adulto llamaron la atención de Karen Berger, editora de Detective Comics.

Es lo que vino a llamarse la “British Invasion”: Milligan, Morrison, McKean, Grant, Bolland, Dillon, Fabry, Gibbons, Delano o el que en unas líneas centrará nuestra atención, Gaiman, desembarcaron con sus ideas en USA, transformando el noveno arte para siempre.

¡Invasión!

Gracias a la ya mencionada etapa de Moore o a la de Jamie Delano con John Constantine en Hellblazer, se consiguió revitalizar la presencia del horror y magia en los cómics de la editorial estadounidense. Por ello, y en un intento de aprovechar este impulso, Los Libros de la Magia se concibió como una forma de definir y relanzar el universo mágico de la compañía. Una manera de compendiar 50 años de esta renacida vertiente temática.

El primero en tener el proyecto en sus manos fue el guionista J.M. DeMatteis. A los dibujos, John J. Muth, Kent Williams, y Dave McKean. Tras diversos desencuentros, la propuesta quedó en agua de borrajas hasta que a alguien se le ocurrió el nombre de Neil Gaiman. Por aquel entonces, el autor inglés estaba teniendo éxito con su colección The Sandman (DC) y estaba erigiéndose como el tótem de lo que acabaría siendo el sello Vertigo años más tarde. Sin duda, su pasión por lo esotérico y lo mágico fueron determinantes a la hora de ser señalado como el encargado de dar cohesión a un mundo plagado de personajes denostados por el paso del tiempo.

Este sería el germen de una miniserie de cuatro números llamada “Los Libros de la Magia”

¿CREES EN LA MAGIA, CHICO?

Creerás…

Timothy Hunter es un niño británico de doce años que está destinado a ser el mago más poderoso de todos los tiempos. Pero él todavía no lo sabe.

¿De qué lado está? ¿Será un defensor de la justicia, un portador de luz o por el contrario traerá el mal sumiendo al mundo en la más completa de las oscuridades? Nadie lo sabe.

La Brigada de la Gabardina

Los encargados de descubrirlo serán los componentes de la Brigada de la Gabardina: el Fantasma Errante, Doctor Occult, Mister E John Constantine. ¿Cómo conseguirán acallar sus dudas? Introduciendo al joven al mundo de lo oculto. Esa es la premisa que da inicio al viaje. Todos conocen el tremendo potencial de Tim pero, para que elija el camino correcto, tiene primero que conocer la magia: su historia, su presente y su futuro. Lo bueno, pero sobre todo lo malo: el precio de ser mago. Y todo está en su mano.

Neil Gaiman crea así la figura del “héroe niño” que tiene por delante la decisión más importante de su vida. Un tránsito a través del conocimiento, una travesía platónica en la que el protagonista es un espectador activo que se ve absorbido por lo desconocido. Así, el guionista estructura el peregrinaje mágico de Timothy en cuatro capítulos que recuerdan al Cuento de Navidad de Charles Dickens por su división temporal.

Voy a intentar no spoilearos nada; han pasado 25 años desde su publicación, pero la idea de esta reseña no es otra que la de despertar vuestro interés hacia la obra, no contárosla.

  • Libro I: El Laberinto Invisible. Dibujado por John Bolton. Llega la Brigada de la Gabardina. Tim desconfía. Se inicia el viaje. El Fantasma Errante le muestra la magia del pasado.
  • Libro II: Mundo de Sombras. Dibujado por Scott Hampton. John Constantine y Zatanna, le muestran la magia del Presente. Alguien quiere asesinar a Tim.
  • Libro III: La Tierra del Crepúsculo de Verano. Dibujado por Charles Vess. El Doctor Occult le lleva al Mundo de las Hadas (Faerie), Skartaris, el Infierno y otros reinos mágicos.
  • Libro IV: Camino a Ninguna Parte. Dibujado por Paul Johnson. Mister E le muestra el futuro. Lucha entre el bien y el mal. Llega la decisión final.

Durante el camino, Tim conoce a los magos más célebres de DC, así como a un selecto número de personajes fantásticos de la editorial. Estos le muestran los pros y contras de pertenecer al “club de lo esotérico”. Por supuesto, y para redondear la trama, también sufre los pertinentes contratiempos: la desconfianza de alguno de los miembros de la Brigada, sumada a las intrigas del Culto de la Llama Fría por acabar con su vida. Una auténtica ganga. Nuestro joven héroe comprende pronto que la magia no es un juego de niños; exige dedicación y encierra peligros. Esta mierda es seria. ¿Cuál será la decisión del protagonista? ¿Aceptará la senda de la magia?

Tendréis que leerlo para conocer la respuesta.

A nivel de ventas, la obra no supuso un gran éxito para la editorial, pero su relevancia fue la suficiente como para que Karen Berger, de nuevo, forzara la creación de una serie regular con las andanzas del pequeño Tim Hunter. Llegaría a 50 números.

La Brigada de la Gabardina tuvo una miniserie de cuatro números en 1999

En 2003, Harper Collins empezó a publicar una serie de novelas adaptadas del cómic de Gaiman por la escritora Carla Jablonski y no hace mucho, vimos pulular a Tim por las páginas de la Liga de la Justicia Oscura. A propósito de esto, ¿sabéis qué guionista se estableció en la colección justo después de la salida del personaje? JM DeMatteis. La vida tiene estas cosas.

Ok, nos has contado la historia de un cómic que va sobre un chaval con gafas y una lechuza que está destinado a ser el mago más…

Un momento, ése no es…

¡ESPERA TÍO, TÚ ME ESTÁS HABLANDO DE HARRY POTTER!

Pues sí…o no, depende de cómo se mire. Sabiendo que el cómic de Gaiman se publicó 7 años antes que la primera novela de Potter, La Piedra Filosofal, la pregunta sería ¿fue plagio o no?

En 1998, este dilema llegó a oídos del escritor. Forzado por la situación, decidió dar un paso al frente:

“Un periodista escocés, que se había percatado de algunas similitudes entre Los Libros de la Magia y Harry Potter, quería una historia. Creo que le desanimé bastante cuando le dije que no creía que Rowling hubiera plagiado mi obra “Los Libros de la Magia”, que dudaba de que ni siquiera la hubiera leído y que, en cualquier caso, daba igual que lo hubiera hecho. Yo no fui el primer escritor en crear un mago con potencial y tampoco fue Rowling la primera en enviar al colegio a uno. No son las ideas, es lo que se hace con ellas lo que importa.

Como dijo una vez Terry Pratchett, el género de ficción es como un estofado: sacas cosas de la cazuela y las vuelves a poner. Y así, el estofado burbujea”.

J.K. Rowling A LO MEJOR tiene algo que explicar.

Lo más curioso es que, por aquella época, Gaiman estaba trabajando en el guión para cine de Los Libros de la Magia. Entre borrador y borrador, Harry Potter irrumpió con éxito en la gran pantalla por lo que, a día de hoy, la posibilidades de ver al pequeño Timothy haciendo magia son muy remotas

Harry 1 – Tim 0

Recapitulando: el mismo autor niega el plagio pero ¿qué pasa con su estructura? “Un personaje que se ve obligado a salir de su realidad para enfrentarse a una serie de retos que terminaran desembocando en una profunda metamorfosis”

¡Eso sí que es Harry Potter!

Sí, o Paul Atreides, o el Rey Arturo…o Daredevil.

EL HÉROE DE LAS 1000 CARAS

El Héroe de las mil caras, de Joseph Campbell, fue publicado en 1949. En él, su autor analiza la figura del héroe arquetípico del mundo mitológico y la estructura narrativa que suele envolver a su cosmos.

Para ello establece un término denominado monomito o  mito único: un modelo estructurado de relato en el que se cuenta el periplo de un héroe. Osiris, Buda o el mismísimo Luke Skywalker, comparten este esquema.

Os resumo en qué consiste el patrón:

La Salida o Separación: se parte de una situación mundana en la que se produce una llamada a lo desconocido. A pesar de las dudas, el “prota” suele aceptar esta llamada admitiendo los cambios que trae consigo. Aquí aparece la figura del guía o ayudante que entrega al héroe algún tipo de objeto que le servirá en su búsqueda.

Para no reventaros la lectura del cómic de Gaiman, voy a usar otro ejemplo que seguro que conocéis: Luke Skywalker trabaja con sus tíos. Conoce a Obi Wan Kenobi. Recibe un sable láser. Sus tíos mueren. Decide adentrarse en lo desconocido.

La Iniciación: aquí se narran las aventuras del héroe, sus hazañas, retos, aciertos y desatinos. En el camino, se enfrenta a tentaciones y muertes que acaban desembocando en el éxito de su misión.

Estrella de la Muerte. Enfrentamiento fallido contra Darth Vader. Tentación del lado Oscuro de la Fuerza. Entrenamiento con Yoda.

Hazlo o no lo hagas, ya tu sabes Luke…

El Retorno: tras llevarse a cabo la metamorfosis del héroe, este tiene que regresar al mundo real con los logros adquiridos en el viaje (ya sea objetos o conocimiento).

Enfrentamiento final con Darth Vader.  

Sí, todo hemos visto esta estructura en cómics o películas. Muchos de vuestros héroes favoritos, cumplen varías de las etapas del monomito: Frodo en El Señor de los Anillos, Neo en Matrix o incluso Simba en El Rey León, todos siguen un modelo que, sin ser original, funciona. Ver crecer a un personaje, empatizar con su evolución, es uno de los elementos claves de cualquier guión. El individuo que inicia la película no puede ser el mismo que la termina; se tiene que producir un cambio, una transformación, una modificación de conducta, obra o pensamiento.

En este caso, el ganador de cuatro premios Hugo, forma larga y pedante de decir “Neil Gaiman” sin querer que el apellido del escritor británico trufe continuamente este artículo, ha señalado en más de una entrevista que, a pesar de conocer el “El héroe de las 1000 caras”, nunca ha querido terminar el libro para no incurrir en el esquema planteado por Campbell. Aun así, los arquetipos son los arquetipos. Basta con recordar las palabras de Pratchett líneas arriba.

¡RÁPIDO, TENGO QUE ENTRAR EN UNA CHISTERA!

Siempre he creído que la miniserie de los Libros de la Magia supone más un “manual” o “guía de referencia” que un cómic en sí.

Que no se me malinterprete: el nivel de los dibujantes es extraordinario y Gaiman no deja de ser Gaiman pero, a pesar del preciosismo visual, los buenos diálogos y el constante ambiente onírico que prima en sus páginas, se percibe en numerosas ocasiones cómo la trama sirve de excusa para satisfacer las necesidades de la editorial. Su autor, termina sacrificando el ritmo narrativo en pos de dar cohesión a tamaño número de personajes y universos.

Con éxito, eso sí.

En cualquier caso, si amas la magia y la fantasía en DC, si adoras a personajes como Zatanna o Constantine, este cómic es imprescindible en tu comiteca. En 196 páginas asistirás, junto con Timothy, a un viaje por lo místico a través de la historia de una compañía que supera ya los 80 años de existencia. Los olvidados, los desconocidos, los modernos y hasta los Eternos, desfilan por sus páginas. Creéme, no te arrepentirás.

Y ahora, me marcho.

Para el truco de hoy señoras y señores, he preparado algo un poco diferente. Hoy seré yo el que salga de la chistera (muestras de asombro). Sí, no se asusten, está todo controlado. Sólo espero que el Sr. Conejo se acuerde de las palabras mágicas (risas). La última vez estuve ahí metido tres días. Con sus noches. Por fortuna, Constantine andaba por allí y estuvimos todo el tiempo jugando a las cartas. El maldito ganaba todo el rato (risas). Debería dejar el tabaco.

¡Nos vemos en la Zona!

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3 Respuestas

  1. Está buenísimo el artículo, como demonios no lo ha comentado nadie.

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