LOS JUEGOS DEL HAMBRE: SINSAJO PARTE 2, más acaba siendo menos


Título original:
The Hunger Games: Mockingjay Part 2
Año: 2015
Director: Francis Lawrence
Guión: Danny Strong (sobre la novela de Suzanne Collins)
Reparto: Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Sam Claflin, Liam Hemsworth, Donald Sutherland, Julianne Moore, Natalie Dormer, Gwendoline Christie, Philip Seymour Hoffman, Robert Knepper, Stef Dawson, Elden Henson, Evan Ross, Mahershala Ali, Wes Chatham, Omid Abtahi

Sinopsis: La última entrega de Los juegos del hambre nos muestra a una nación en guerra, en la que Katniss se enfrenta con uñas y dientes al presidente Snow. Con la ayuda de algunos amigos, entre ellos Gale, Finnick y Peeta, arriesgará la vida para salir del Distrito 13 y eliminar al presidente Snow.

Los Juegos del Hambre: Sinsajo Parte 2 comienza en el mismo punto donde lo dejó su primera parte. Continúa la historia como si tal cosa, sin nada que te haga ponerte en contexto, ni un “previously on” maquillado de alguna forma o un plano aéreo para recordar al espectador no fervoroso seguidor donde leches están. No es que sea muy necesario una vez te pones en marcha, pero es antiestético, como si se tratara de la continuación de un capítulo doble de una serie de televisión. Es un problema menor y común en estas películas partidas, así que tampoco se puede hacer más hincapié en esto. Pero como punto de partida, es un detalle feo que podría haberse pulido para tapar en la medida de lo posible la innecesaria partición del tercer libro en dos, y que el espectador no sienta que está pagando por la mitad de un todo.

Y es que, si bien esta decisión ha contribuido a poder contar con total holgura el final de la trilogía, nunca se va la sensación de chicle estirado, de que esto podría haberse contado igual de bien en dos minutos y no en cinco. Permite introducirse más en la psicología de los personajes, que están muy bien construidos, pero que en su mayoría son algo planos, y poco pueden dar de sí. Su ciertamente inteligente comentario político y social tiene tanto metraje a ocupar que resulta redundante. Incluso hay escenas que son literalmente un calco de otras en esta u anteriores entregas. ¿Cuántos discursos más de Katniss necesitamos para que nos cuente lo mucho que quiere matar a Snow y que “él es el verdadero enemigo”?.

Por otro lado, la propia estructura de la película se resiente. Tras una efectiva introducción, comienza el meollo, la infiltración del grupo en el Capitolio. A partir de ahí, la película avanza sin avanzar: no hay verdadera evolución en el nudo, que repite situaciones cambiando de localización. Se profundiza en el (si me preguntáis, aburridísimo) triángulo amoroso, en la mediatización de la guerra y en el lado oscuro de ciertos personajes, pero no se añade ninguna información que la anterior película no nos hubiera dado, no por mal hacer de los guionistas, sino porque, o no es necesario para este tramo final o simplemente ya está todo dicho.

La historia ya tiene sus bases bien asentadas y pide a gritos avanzar: seguir reiterando en lo mismo es innecesario y solo convierte en aburrida una película que debería ir como un tiro. Y durar 70 minutos. Y no ser siquiera una película en sí misma. Paradójicamente, este efecto funciona a la inversa: personajes clave en la saga como Haymitch, Plutarch o Prim apenas aparecen en esta, porque todo lo que tenían que decir (clave para entender en su totalidad muchos matices de Sinsajo) ya lo dijeron en la primera parte, y no hay forma de incluirlos en esta película de forma orgánica.

Seguimos, y cuando llega la acción, uno piensa que por fin la película arranca… hasta que se topa de bruces con el giro, que si en el libro funcionaba como un truco final inesperado tras una vorágine de acción, aquí solo nos priva de un verdadero tercer acto, saltado para pasar a un epílogo de excesivo metraje. No es un mal giro, ni mucho menos, y desde luego está muy bien representado en pantalla (si no fuera por su extensión). El problema es que, en una película con un desarrollo tan irregular y tan, tan distendido, se hace horriblemente anticlimático.

Como ya dije en mi crítica de Sinsajo Parte 1, no hay nada inherentemente malo en estas dos películas. Las actuaciones son muy creíbles, los personajes tienen empaque, el mundo de Panem está bien representado (aunque se echa en falta contextualizar, sobre todo al principio), los efectos especiales son decentes (sin haber ninguna escena de acción realmente memorable)… Tienen peros, aunque ninguno especialmente estrepitoso, y todos esperables en una película cuyo target comercial es el que es.

El problema es el peso de cargar con la decisión (de arriba, esto seguro) de dividir una historia perfectamente realizable en una superproducción de esas de dos horas y pico super petadas (y ni siquiera tan petada) en dos películas. El partir una historia compacta en dos y de ahí sacarse sendas introducciones, nudos y desenlaces del aire para justificar el precio de dos entradas distintas. En este sentido, hasta El Hobbit cumple mejor ese propósito, porque ahí tenían un lore enorme del que sacar. Aquí, por mucho que rasquen poco nuevo de provecho pueden sacar, y eso agota mucho al espectador.

BeYShIT

Ambas entregas de Sinsajo son decentes, y los fans sabrán apreciar la fidelidad y el tacto con el que tocan algunos momentos, pero ya no cuentan con el factor sorpresa de la primera, ni contienen nada especialmente memorable. Es una pena que una saga con tanto potencial se haya enfriado de esa forma, y que la misma decisión que llevó a incrementar los beneficios sea la que restrinja el emotivo final de la trilogía a los fans, aunque muy posiblemente muchos acaben extasiados.

¡Nos vemos en la Zona!

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