LOBEZNO Y LA PATRULLA X: EMPIEZA CURSO, de Jason Aaron, Chris Bachalo y Nick Bradshaw

 Título original:
Wolverine & the X-Men, vol. 1-2 TPB
Sello: Marvel Comics
Guionista: Jason Aaron
Artistas: Chris Bachalo, Nick Bradshaw, Matteo Scalera, et al.
Entintadores: Tim Townsend, Jaime Mendoza, Al Vey, et al.
Coloristas
Chris Bachalo, Jason Keith, Justin Ponsor, et al.
Contenido: Wolverine & the X-Men #1-8 (Dic. 2011 – Jun. 2012)
Publicación USA: Abr. – Ago. 2012

Public. España: Marzo 2017 (Panini)
ValoraciónMatrícula en diversión / 10

Para esta entrada os voy a pedir que uséis un poco vuestra imaginación. Imaginad durante un segundo una época, digamos inicios de la década del 2010, y cread una compañía que se llame Marvel, y que en ella hubiese una franquicia con gente que posee un gen especial que les dota de habilidades sobrehumanas. A las personas que posean este gen les llamaremos mutantes. Y, por si fuera poco, esta franquicia lo peta en ventas, dando la sensación de que hay una dirección editorial detrás que pretende llevar a estos mutantes a algún lado. Ahora dejad de imaginar, pues por extraño que nos parezca en la actualidad, esto sucedió. Estoy hablando de…

LOBEZNO Y LA PATRULLA X
de Jason Aaron y Chris Bachalo

Todavía en medio de las consecuencias que produjo la Bruja Escarlata en el evento de la Dinastía de M y con los Vengadores contra la Patrulla X asomando el morro a la vuelta de la esquina, los que por aquel entonces participaban en las distintas series de los mutantes sabían qué camino tomar después de lo ocurrido en el evento Cisma. A raíz de este se crearon dos facciones dentro de la población mutante: una que seguiría la idea de Cíclope de permanecer en la costa oeste y mantener Utopía como nación mutante propia y otra liderada por Lobezno que pretendía volver de nuevo a la costa este y abrir de nuevo la escuela para jóvenes talentos y hacerlo de nuevo el símbolo que deseaba Xavier que fuese, pero esta vez bajo un nuevo nombre, el de Jean Grey. No vamos a ponernos a discutir cual de ambas facciones tenía o no razón, porque era Cíclope quien la tenía y ya está.

Pero volvamos a la nueva y flamante escuela en la que, posiblemente, se desarrollará una de mejores series mutantes y de las más divertidas. Además de la sorprendente idea de ver a Logan como director de instituto, también seremos testigos del desarrollo tanto de los alumnos como de los profesores. Hay que agradecer al señor Aaron el traer una serie más ligera y alegre, pues desde lo ocurrido en Dinastía de M las series mutantes habían caído en una espiral de decadencia y lucha por su supervivencia, haciendo que este tono más ligero y alegre traiga frescura al panorama de la afamada Patrulla X. Pero no solo de estos aspectos sobrevive esta serie, sino que además sorprende con una perspectiva que pocos guionistas han usado y es que parece que los escritores mutantes, quitando del gran Morrison (el cual se verá homenajeado al traer una de sus creaciones) se olvidan que los X-Men viven y trabajan en una escuela.

Bienvenidos a la Escuela Jean Grey.

Centrándonos ya más en este primer tomo de la serie, nos encontramos con sagas distintas, con una de ellas narrando dos historias en paralelo. Os adelanto ya que no esperéis seriedad en ninguna de ellas, pues la serie es consciente en todo momento de que gira en torno a un instituto lleno de gente con superpoderes. Pero pese a que no se toma en serio a sí misma, en ningún momento se olvida de hacer evolucionar y avanzar a sus personajes, al mismo tiempo que plantea villanos y situaciones que serían propias de una serie estudiantil normal. Eso sí, todo esto ocurre llevado al extremo y no hay más que ver que el grupo de villanos principales de este volumen se trata de un Club del Fuego Infernal formado por adolescentes, los cuales quieren destruir el instituto o el embarazo sorpresa de alguien del profesorado, que acaba concluyendo en una invasión alienígena con muchas referencias a la saga Alien.

Pero todo esto no podría hacerlo Jason Aaron solo, ya que el guionista cuenta con dos grandes dibujantes de la editorial: Chris Bachalo como dibujante principal de la serie, el cual no deja a nadie indiferente, y a Nick Bradshaw como “suplente” de lujo, que contrasta con el dibujo característico del primero.

Profesorado siempre dispuesto a levantar el animo a los alumnos.

Vistos individualmente me gusta más el trabajo de Bachalo, pues los mundos y dibujos que crea me fascinan. Solo hay que ver la nueva aparición de cierta tierra viviente para saber que él es el indicado para dibujar esta serie. Además, se nota que tanto él como Aaron tienen el mismo rollo, haciendo que los guiones acaben favoreciendo el apartado artístico.

Por su parte, Bradshaw no es que haga un mal trabajo, pero su estilo resalta menos que el de su compañero. Además, hace un diseño de Logan demasiado cuadriculado y no acaba de convencerme, pero tanto él como su equipo realizan un trabajo genial que dota de dinamismo y velocidad frenética a la locura de saga en la que les toca trabajar, siendo el ya mencionado diseño de Lobezno el único punto negativo.

Foto conmemorativa del primer día de clase.

Cabe señalar que este es únicamente el primer tomo de una serie larga, la cual acabará metiéndose de lleno en los ya típicos eventos marvelitas en los que todo cambiará para siempre pero nunca llega a hacerlo de verdad, por lo que os aviso que alguna vez se necesitará de alguna lectura secundaria. Pero que no os desanime esto, pues el cómo solventa Aaron esta situación hará que acabe siendo una experiencia más que satisfactoria.

Para concluir, este primer volumen de Lobezno y la Patrulla X es una declaración de intenciones, de amor a la locura bien llevada, a la diversión y, sobretodo, al cariño a los X-Men en general y a Logan en particular. Así que si estáis cansados de unos mutantes que no van a ningún lado, lanzaos de cabeza a esta serie, ya que no os defraudará.

¡Nos vemos en la Zona!

You may also like...

Deja un comentario, zhéroe