LAS MENINAS, de Santiago García y Javier Olivares

 

 

Título original:
Las Meninas HC
Sello: Astiberri Ediciones
Guionista: Santiago García
Artista: Javier Olivares
Colorista: Javier Olivares
Publicación USA: Agosto 2017

Publicación España: Septiembre 2014
Valoración: Velaske, yo soi guapa? /10 

 


Debemos admitirlo, hay personas que juegan con ventaja sobre las demás. Llámalo don, magia o que su cerebro está más desarrollado en ciertos aspectos superando a la media. Me da igual que se trate de un deportista que tiene un físico por encima de lo normal o un cerebrito capaz de resucitar las matemáticas en el momento de mayor proclive hacia la más absoluta nada. Todas estas personas traen consigo hitos que no pueden ser superados durante generaciones, recordándonos que todos somos únicos, pero que ellos son especiales. Esas hazañas que sobreviven a sus autores y que nos miran desde su trono de la gloria y la eternidad, riéndose de todos los que van tras su halo. Y es que hoy, zheroínas y zhéroes, vengo a hablaros de una de esas obras. Hoy toca reseñar…

LAS MENINAS
de Santiago García y Javier Olivares

Podría uno pensar que escribir un cómic biográfico sobre la figura de Diego Velázquez, en una época en la que todas las obras históricas juegan con la ambigüedad y le echan más de fantasía y épica que de sucesos reales, puede llegar a ser un suicidio editorial. Sobre todo si hablamos de un señor que terminó siendo pintor de cámara de la corte de Felipe IV y que se dedicaba a pintar retratos de la familia real, sin ser conocido por tener un airado carácter o una vida llena de fechorías. Para ser una eminencia de la época y, quizá, el mejor pintor que vivía en el viejo continente, era un tipo bastante sosete. Lejos de los Dalí, Goya o Picasso, que aunaban ingenio, calidad y carisma, nuestro querido Velázquez fue de los que supo hablar más fuerte sobre un lienzo que en sociedad. No en balde, los tres pintores antes mencionados vivieron toda su carrera bajo la sombra de la obra maestra de don Diego y su obsesión sobre ella les marco durante toda su carrera. Porque una cosa es ser de los mejores del medio y otra muy distinta ser el mejor.

Sin embargo, para que a un genio le sucedan cosas increíbles y sea capaz de ver lo que otros no pueden, no importa que sea el adalid del aburrimiento. Teniendo esto presente, Santiago García nos presenta un guión muy interesante en el que nos cuenta las anécdotas más importantes del pintor sevillano, pero haciéndolo de una forma especial e innovadora. La facilidad que tiene para narrarnos la investigación de un caballero de la Santa Orden para saber sobre el gran Velázquez, el cual está siendo procesado para discernir si es merecedor del hábito de caballero de la Orden de Santiago, se apoya en las historias que cuentan todos los entrevistados, que nos hacen un repaso por la vida del artista. Todo ello aderezado con varias interrupciones que oscilan entre historias paralelas y de épocas pretéritas al gran cuadro de Las Meninas, mostrando como se convirtió con el paso de los años en un faro inalcanzable, una obsesión artística que terminó siendo un icono cultural.

Cuando eres el amo y lo todos lo saben.

Pero si hay algo que me llama fuertemente la atención es la idea, no sé si con moralina o no, de que todos los personajes que aparecen buscan superar ese techo invisible, incluido el mismo Velázquez. Pese a no considerarse un pintor per se, el protagonista se pasa toda su vida intentado crear la obra más grande e importante de su carrera, aquella que el deje satisfecho de una vez por todas. Uno llega a sentirse identificado en este empeño de intentar crecer, de luchar contra uno mismo y no darse nunca por satisfecho, aunque nosotros no seamos el gran artista del siglo XVII. Esa búsqueda de la perfección que todos intentamos lograr en aquello que hacemos, esa quimera que promete hacernos felices y darnos la total plenitud espiritual, pese a que en el fondo de nuestros corazones sabemos que escalar a la cima solo sirve para ver picos todavía más elevados. Pero nos da igual, porque el ser humano, a diferencia de la naturaleza, ansía poseer la simetría para sí mismo. Una carrera eterna en la que unos pocos son capaces de casi alcanzar el éxito, dejándonos al resto en la constante batalla desafortunada. 

Uno de los que también demuestra que es un pedazo de artista, dejando a muchos tras su estela, es el madrileño Javier Olivares. Un autor que no posee una larga lista de obras en su hacer, pero que siempre lo hace con una calidad que le caracteriza, en ese trazo grueso y sencillo, cuasi cubista, que hace malabares con el espacio de cada una de sus viñetas. Un auténtico monstruos que juega con los colores y las sombras a su antojo, cambiando de registro y estilo artístico según le convenga. No se puede concebir el cómic de Las Meninas sin su toque y personalidad visual, añadiendo más poso y profundidad a un trabajo que de por sí ya es muy bueno. Casi perfecto. No es de extrañar que estemos ante una de las obras nominadas a los Premios Eisner de este año, ya que la edición americana no se sucedió hasta el pasado 2017. Aunque esto de los premios siempre sea algo subjetivo, puede que este curso logren la excelencia. El tiempo dirá.

La sombra de Don Diego es alargada.

Quizá estemos ante el cómic más sorprendente y extraño que nos podamos encontrar, debido a la manera en la que está narrado y a su aspecto visual, todo ello tratándose de la vida de Velázquez. El trabajo de García y Olivares es impecable y logra que el lector quede encantado con esta nueva versión de Las Meninas. Una de esas obras que pueden convertirse en un hito de la temática y, quién sabe si con el paso de los años, en un icono comiquero.

¡Nos vemos en la Zona!

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Joe Runner

Orgulloso elotano (de Elda) que pasa los días leyendo cómics y charrando sobre ellos con sus amigos y familiares de la Zona. Vivo mejor que quiero.

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