LA VISIÓN, Vol. 1: “Visiones del futuro”, de Tom King y Gabriel Hernández Walta



Título original
:

The Vision, Vol. 1: “Little Worse than a Man TPB

Sello: Marvel Comics
Guionista: Tom King
Artista: Gabriel Hernández Walta
Colorista: Jordie Bellaire
Contenido: The Vision v.2, #1-6
(Nov. 2015 – Abr. 2016)

Publicación USA: Julio 2016 (Recopilación)
Public. España: Jun. 2016 (Panini)
Valoración: p=np/10

 

 Saludos.

Estás a punto de leer una reseña sobre una de las mejores series editadas por Marvel en los últimos 25 años. Si esta afirmación no te causa, al menos, una pequeña sensación de intriga, siento decirte que no pasarías el Test de Voight-Kampff. Si, por el contrario, deseas saber más, lo único que tienes que hacer es continuar leyendo.

¿Sigues aquí?

Bien hecho.

Te doy la bienvenida al singular mundo sintético de…

LA VISIÓN, Vol. 1
de Tom King y Gabriel Hernández Walta

De Turing a la teoría de la complejidad computacional

¿Tienes miedo?

Genial. Es normal que lo tengas. Cada vez que alguien empieza una reseña con una declaración de intenciones tan pomposa y pedante como esta, lo máximo que puedes esperar al leerla es un ladrillo autocomplaciente de esos que sirven de estándar para medirse la polla. En realidad no va a ser necesario constatar la necesidad de crear un método que distinga inteligencias artificiales y humanas mediante un test, ni la posibilidad de encontrar un algoritmo que le dé respuesta a todo a medida que las capacidades computacionales crecen exponencialmente. Eso podría resultar farragoso y poco entretenido. Edificante, tal vez, pero no estamos aquí para describir el sentido de la vida. Al menos, no para encontrar una ecuación cuyo resultado sea 42.

Dados los serios problemas éticos y morales que genera la idea de la posible creación de vida artificial, es mejor recrearse en cuestiones menos complejas y asequibles, como la de explicar de dónde surge la necesidad de sentirse humano. Más en concreto, en la razón por la que es tan difícil clonar e imitar a una especie llena de imbéciles e hijos de puta, reforzando el tópico goyesco que asegura que el sueño de la razón siempre produce monstruos.

Chupado.

He de reconocer que siempre me pareció una absoluta soplapollez el concepto que unió en sagrado matrimonio a la Bruja Escarlata y a La Visión. Podía entender la necesidad espiritual del sintezoide por sentirse aceptado y parte de un esquema social establecido, pero tanto las estampas de la vida familiar de la pareja vestida como superhéroes como esos dos grimosos hijos salidos de Dios sabe qué infernal mezcolanza genética, me producían más repelús que afecto. Menos mal que llegó Papá Byrne para poner todo en su sitio con una demencial historia infernal en la que los repelentes gemelos acababan convertidos en sendas extremidades de una especie de multi-demonio llamado (cómo no) Pandemonium que los reclamaba como parte de su alma. Sí. Habéis leído bien. Tal cual. Magia Marvel a todo trapo. Excelsior de pura cepa.

Pasados llenos de drogas opiáceas aparte, el primer punto que se anota Tom King al escribir esta nueva serie es el de aceptar el anhelo de integración de una inteligencia de dialéctica implacable, pero asumiendo que, de hacerlo, trataría de imponer esos mismos mecanismos mentales adictos al silogismo para conformar la realidad a su imagen y semejanza. Es decir, Visión no busca el amor, sino que lo crea a partir de lo que es y de lo que conoce. Alejado de los sentimientos más humanos y cercanos a las tripas gracias a un oportuno formateo de memoria, nuestro androide favorito construye su sueño con un patrón propio, una especie de dios lleno de circuitos y fibras de carbono que busca la normalidad de una forma entre imposible y naíf. Consciente de que no necesita pasar el Test de Turing porque nadie diría de él que es humano, Visión conforma su propia (valga la redundancia) visión del mundo representada en su familia y, en un ejercicio de egocentrismo inevitable para cualquiera que se considere omnipotente, se convierte en el tutor-maestro-señor de sus recién creados esposa y prole. Para apuntalar este aspecto de guardián y propietario, nuestro simpático protagonista bautiza a cónyuge y descendencia con nombres que bien podrían servir de códigos de barras alternativos: Virginia, Viv y Vin. Los Jorgito, Juanito y Jaimito del siglo XXI.

Una vez insertados en la mediocridad, los Visión tratan de ser normales. Van al instituto. Decoran su casa. Hacen como que comen. Intentan por todos los medios ser uno más en una tranquila zona residencial sacada del vecindario de Eduardo Manostijeras. Se esfuerzan por hacerlo lo mejor posible. Y fracasan. Es fascinante ver cómo King deja patente que el razonamiento sin sentimiento es el camino más recto hacia el desastre. Que tratar de resolver la vida mediante ecuaciones sin alma conduce de manera inevitable hacia el derrumbe. Al fin y al cabo, el universo es pura entropía. Es imposible mantenerlo todo bajo el yugo de una igualdad booleana.

El Efecto Mariposa

La segunda faceta a destacar en el impresionante planteamiento de Tom King es la facilidad con la que introduce el orden y el caos como elementos desasosegantes y que generan terror. El choque de trenes que se produce entre estos dos elementos fundacionales genera una atmósfera enrarecida digna del tranquilo Maine de Stephen King (King y King, casualidades de la vida). Ese ambiente lo rodea todo y te deja claro que las cosas no funcionan y que algo va a acabar por ir mal, hecho que el guionista refuerza de forma inteligente insinuándonos desde el principio el ineludible y desastroso final de la historia. Hay una idea que se repite en cada página: no se puede controlar todo. No hay manera de ajustar todas las variables a tu antojo. En el mundo real, las ecuaciones de física que te enseñaban en el instituto no funcionan correctamente. En la vida hay fricción. La pista de deslizamiento es irregular. El punto en el que se ejerce la fuerza no es uniforme. Cualquier acción realizada sufre modificaciones por razones ajenas a nuestra voluntad. Es imposible gestionar un sistema complejo cuyo desarrollo, además, sufrirá gigantescas variaciones finales con ligeros cambios iniciales. El aleteo de un insecto y el jodido huracán en Beijing.

El problema de La Visión es que su ecuación no se enfrenta a una alteración mínima, sino que sufre un cataclismo imprevisto de inicio. Todo lo que tan cuidadosamente había planificado, se va a la mierda estrepitosamente. Su modelo matemático es corrompido por lo imprevisto. Como en un castillo de naipes, la degeneración del sistema es exponencial e imparable. Una vez comenzado el deterioro, lo único que queda es la cuesta abajo.

¿Qué sucede entonces? Que intentas mantener a toda costa lo que tienes, aunque se esté atomizando. Haces lo que sea necesario. Pones todos los medios a tu alcance. Tratas de que nada cambie y, en esa colisión de fuerzas gigantescas, se gesta un más que posible fin de todas las cosas. Aplicando esa lógica inexorable y fría presente hasta en los acertadísimos, lúcidos y gélidos textos de apoyo, la única manera de que nada afecte a tu sistema es aniquilando todo lo que pueda alterarlo.

Naves de ataque en llamas más allá de Orión

Si el acertado planteamiento acompañado del brillante guión de King no fuera suficiente como para considerar este cómic como un catecismo sobre cómo hacer nuevos tebeos de superhéroes, el sillón de este excepcional trono se apoya en otras dos patas maestras que se complementan a la perfección en un paquete que asombra por la compacta perfección que logra. El dibujo de Gabriel Hernández Walta, coloreado por esa maga de la paleta omnipotente y omnipresente llamada Jordie Bellaire, ofrece un espectáculo acorde con la complejidad de las ideas planteadas. La línea precisa de Walta; su sentido del ritmo; su narrativa casi perfecta; los fríos ojos de silicio de esos dos adolescentes que harían cagarse de miedo a cualquier vampiro de purpurina que osara entrar en su instituto; la extraña sexualidad llena de diodos y ensamblajes; la angustia vital de cada personaje reflejada en momentos estáticos e imposibles llenos de densidad desestructurada; cada viñeta concebida como un engranaje en un espectáculo que se va cebando para explotar en un final en el que la violencia aterra al ser transformada en el producto de una ecuación matemática, pero que aterroriza todavía más cuando se ejecuta a través de objetos cotidianos en manos de seres ultrapoderosos de apariencia desquiciada. Esos mismos seres cuya programación debería impedirles perder los nervios, o deprimirse, pero que en su necesidad de sentirse humanos desarrollan los vicios y las flaquezas de una especie llena de monstruos y lobos.

¿Eso es todo? ¿No os parece suficiente? Está bien. Que sepáis que para acabar de redondear el conjunto, para poner la guinda al metafórico pastel, este cómic cuenta con unas sensacionales portadas pintadas por Mike del Mundo. La serie de afiches diseñados por el ilustrador actúan a modo de marco imprescindible para ilustrar e introducir esta odisea mezcla de cyberpunk y american gothic, cerrando así un constructo que guarda tantas cosas en su interior que podría pasar por teseracto.

La Visión es un cómic de terror. Una versión en rojos y verdes de Hal 9000. Una tragedia familiar en 12 actos. Uno de los mejores cómics de superhéroes que he leído en los últimos años. Y para demostrarlo, he escrito 1500 palabras de paja mental plomiza, pseudofilsófica y cibernética salida de todo lo que me ha inspirado esta bestial historia. A otros les da por masturbarse frotando su miembro con la suave textura de las solapas o por intentar colocarse hasta la epilepsia con el plácido olor de la tinta recién impresa. Así somos los humanos. Todos tenemos nuestros vicios.

¡Nos vemos en la zona!

También te podría gustar...

9 Respuestas

  1. elrulo dice:

    Hoy he recibido el comic en casa y todavía no lo he leído. Con que me guste la mitad de lo que me ha gustado la reseña habrá sido un acierto total.

  2. Me ha picado la curiosidad….

  3. elrulo dice:

    Vale, leído. Digamos que empata con la reseña, aunque a los puntos pierde el cómic (es que la reseña me parece cojonudísima). Creo que la recopilación en tomo de estos primeros seis números no le sienta del todo bien. Tras un inicio magistral me parece que la historia encalla un poco, fluye menos. Quizá degustado en grapa mes a mes se pueda disfrutar más. Pero que no se me interprete mal: gran serie, ganazas de leer su conclusión.

  4. Zoxmaverick24052006 dice:

    Excelente reseña. No me atreví a leerla hasta terminar el cómic, que descansaba en mis baldad desde hace unos días.
    A mí me ha encantado, me ha sorprendido varias veces, dirigiéndome a un escenario totalmente distinto del que a priori esperaba. Espero que King cierre bien la historia, porque el tomo cierra en lo alto de la montaña rusa y no sé si acabara felizmente (es una manera de hablar) o acabara descarrilando.

    • Muchas gracias por leerme y por dejar un comentario. Yo, visto lo visto en el primer tomo, confío en King para que nos proporcione un final a la altura. No hay nada seguro en la vida, desde luego, pero hay que tener fe.

  5. arkhamkaveli dice:

    ¡la virgen! Si ya me llamaba la atención ver tantos elogios al cómic, este RESEÑÓN me desborda totalmente ¿y lo mejor de todo? el viernes lo tendré en mis manos.

    PD: ENHORABUENA. Así, en mayúsculas porque reseñas así no merecen menos ¡muy grande!

  6. Es un cómic que posee una belleza inquietante, con textos e imágenes que, de buenas a primeras, te dirigen una sacudida al estómago.

Deja un comentario, zhéroe