LA BRIGADA LINCOLN, de Pablo Durá, Carles Esquembre y Ester Salguero


 


Título original: 

La Brigada Lincoln ESP
Sello: Panini Cómics
Guionista: Pablo Durá Ruso
Artista: Carles Esquembre
Colorista: Ester Salguero
Publicación España: Noviembre 2018
Valoración: ¡Larga vida a la República! /10

 

 

Hay una frase que siempre me ha llamado mucho la atención: la historia la escriben los vencedores”. Cuando era pequeño no entendía muy bien cómo podía ser que alguien fuese capaz de cambiar lo que ha sucedido a su incumbencia, creyendo que la verdad es pura e inquebrantable. Pero lo cierto es que la frase de marras tiene toda la razón y el ejemplo más claro lo tenemos en nuestro país, que tiene tremendas lagunas entre los más de 400 años que separan a los Reyes Católicos del dictador Francisco Franco. Por eso siempre es bueno pararse a mirar qué sucedió durante este grandísimo lapso temporal, para no volver a caer en errores pasados. Hoy recordamos con orgullo a…

LA BRIGADA LINCOLN
de Pablo Durá y Carles Esquembre

Creo que no miento cuando digo que la memoria de la Guerra Civil en España todavía sigue muy viva, debido a toda la cantidad de aberraciones que se perpetraron en ella. Si bien es cierto que todo lo que sucedió se ha manipulado durante los casi cuarenta años de dictadura y que ahora la cosa no ha mejorado dado el resurgimiento del fascismo que ha sabido mantenerse oculto durante toda la democracia, todavía se sabe que la República se quitó a base de golpe de Estado y se desencadenó en una guerra injusta que contaba con todo el poder militar (patrio y fascista/nazi) en el bando nacionalista. Puede que con la degeneración a la que sometemos a la memoria histórica llegue el momento de que nadie recuerde que la llegada de Franco significó la muerte de millones de personas, porque visto lo visto tampoco me sorprendería. Pero lo cierto es que la gente se tiró a las calles y se enfrentó a su propio ejército, en pos de luchar por la libertad de ser los dueños de su propia vida, aún a temor de poder perderla. Quizá ese espíritu guerrero murió con ellos. Quizá no.

Lo que realmente importa es que hubieron personas alrededor del globo que también lucharon por nosotros. Personas que no entendían de nacionalismos, religiones o colores de piel. Personas que vieron en el fascismo la llegada de la mediocridad moral, la división racial y el empobrecimiento del pueblo. Es por eso que se crearon las Brigadas Internacionales, grupos de gente que bajo el apoyo del comunismo global entraron en nuestro país de cualquier manera para pelear a favor del pueblo. Entre esas personas que viajaron empujadas por la búsqueda de un mundo más justo estuvo nuestro protagonista Oliver Law, un ciudadano estadounidense negro que entiende muy bien lo que es ser tratado con desprecio por sus iguales por ser diferente. Él y unos 3000 norteamericanos no dudaron en embarcarse en un viaje que marcaría un antes y un después en la percepción mundial ideológica y que sirvió de entrante para la Segunda Guerra Mundial. Héroes y heroínas anónimos que dieron sus vidas en pos de la justicia, haciendo todo de manera desinteresada y a sabiendas de que tenían que enfrentarse contra militares que no dudarían en acabar con ellos. Con ellos nació la Brigada Lincoln y siempre estarán en nuestra memoria. Siempre.

¡Qué sinvergüenza! Mira que ayudar a alguien…

Así de primeras, me esperaba una historia que se centrara en la llegada de todos los estadounidenses que se enrolaron en la resistencia contra el fascismo en tierras españolas, un cómic que tampoco se saliese de lo conocido en la Guerra Civil. Sin embargo, Pablo Durá no se queda en la superficie y escribe un guión mucho más profundo y personal. Y es que su protagonista lo tiene todo para que nos sintamos identificados con él y nos demuestra que su lucha se lleva peleando desde muchísimo antes de que el ejército español decidiera someter al pueblo a una dictadura. Durá nos habla de las dificultades que sufrían los afroamericanos en su propio país, del machismo instaurado en su propia sociedad y un miedo que comenzaba a ser emergente hacia el comunismo y de cómo Oliver no duda en enfrentarse de manera directa y pacífica a todo ello, aunque reciba algún que otro palo por parte de la policía. Pero es que esa gente que no dudó en ayudarnos durante la guerra era así: personas que buscaban la igualdad y luchaban contra la injusticia. Verdaderos héroes que luego fueron perseguidos en su propia nación por rojos e ilegales, si no acabaron muriendo en pos de salvarnos a nosotros.

La otra cosa que me ha terminando conquistando y sorprendiendo es el arte de Carles Esquembre. Cuando me leí el avance que hicieron para el día del cómic gratis, no terminó de agradarme el tipo de dibujo del artista porque me parecía demasiado estático y artificial en algunas viñetas. No obstante, va ganando enteros con el paso de las páginas y sabe representar las situaciones de acción a las mil maravillas, siendo más fluido de lo que aparenta inicialmente. Me recuerda a una versión mejorada de Jacen Burrows, que está a caballo de un detallismo extenuante y la simplicidad del cómic americano. Puede que en ocasiones alguna cara siga quedando artificial, pero la mejoría es latente durante el trascurso de la obra. Ya os digo que ha conseguido convencer a alguien que iba predispuesto a que no le gustara su arte, para que os hagáis una idea. También cuenta con un coloreado esencial por parte de Ester Salguero, que le ayuda en unos fondos de plano que en ocasiones son sublimes y en cierto momento de la historia que logra cambiar todo el ambiente alrededor del protagonista. La pareja encargada del apartado artístico son unos máquinas y han logrado convencerme de ello al acabar el cómic. Mi enhorabuena.

Los fascistas no son machos, son muchos.

Para terminar, me gustaría hacer especial hincapié de que esta obra es esencial en los tiempos que vivimos actualmente y me parece una manera preciosa de recordar a aquella gente que también murió por defendernos. Cabe recordar que todas estas personas no pertenecían a nada relacionado con armas o cuerpos especiales. Se trataba de panaderos, electricistas, enfermeras, profesoras o reporteros. Personas como tú y como yo que se levantaron ante la injusticia y no dudaron en dar sus vidas. Porque no lo dudéis, las dieron. Por eso me parece un auténtico insulto que ahora se viva una época de exaltación a la figura franquista y al fascismo. Es como escupir en las tumbas de todos estos héroes anónimos y todas las víctimas inocentes que hubieron debido a la guerra y la posterior dictadura. Ojalá hubiera más obras nacionales como esta, que ayudaran a no olvidar nuestro pasado. Gracias Durá, Esquembre y Salguero. Vosotros sois ahora los héroes.

Una lectura obligatoria para todos los públicos, que no estaría mal que fuese obligatoria en los colegios de nuestro país. Quizá no sea la cura a la situación de crispación en la que vivimos actualmente, pero claramente es una medida que ayuda a suavizarla. Y, de paso, nos ayudará a no olvidarnos de nuestro pasado, logrando no volver a caer en errores del pasado y asegurando un mundo mejor para todos. Con la Brigada Lincoln llegó la esperanza a millones de españoles. Puede que no ganasen, pero esa esperanza sigue viva en nuestros corazones. Y contra eso jamás podrán ganar.

¡Nos vemos en la Zona!

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Joe Runner

Orgulloso elotano (de Elda) que pasa los días leyendo cómics y charrando sobre ellos con sus amigos y familiares de la Zona. Vivo mejor que quiero.

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