LA BALADA DE HALO JONES, de Alan Moore y Ian Gibson

 

Título original:
The Ballad of Halo Jones #1-3 TPB
Sello: Rebellion
Guionista: Alan Moore
Artista: Ian Gibson
Colorista: Barbara Nosenzo
Contenido: 2000AD #376-466 (Jul. 1984 – Abr. 1986)
Publicación UK: May. – Sep. 2018 (Reedición)
Publicación España: Abril 2019 (Norma)
Valoración: Leyenda en ciernes


Hablar de Alan Moore, sobretodo si eres un advenedizo a su obra, siempre es difícil. La forma en que usa el contexto tanto del mundo del cómic como el del
mundo real para dar un sentido y profundidad a sus obras más insignes hace necesario un conocimiento casi enciclopédico para hacer algo de justicia al autor. Por suerte para mi, me dispongo a hablar de uno de sus primeros trabajos que, si bien no deja de pedir algo por parte del lector, es sin duda más accesible que las obras que acabaría firmando. Esto eso…

LA BALADA DE HALO JONES
de Alan Moore y Ian Gibson

En un lejano y distópico futuro en que la humanidad y demás razas extraterrestres se encuentran en plena expansión por el universo, Halo Jones no es nadie. Vive en un gigantesco y artificial gueto que rodea la isla de Manhattan y donde la gente malvive con lo que puede, siendo el simple hecho de realizar la compra una tarea muy cercana al suicidio. Tras una serie de desgracias, Jones decide huir como sea del planeta con el objetivo de buscarse la vida más allá de las estrellas sin llegar a imaginarse que acabaría por convertirse en una verdadera leyenda.

Todo el mundo debe empezar por algún sitio y el punto de comienzo de la andadura profesional de Alan Moore fue la insigne revista 2000AD. Ya habiendo publicado alguna que otra obra en esta, comienza a construir el relato protagonizado por Halo Jones uno que, a primera vista, sigue la corriente de ese futuro sucio, pesimista y hasta cierto punto macarra que podemos asociar a los grandes títulos de la publicación como el Juez Dredd. Si bien estos elementos siguen ahí y bien puestos están, al llegar a la mitad de la historia el ermitaño de Northampton secuestra la historia y, lo que prometía ser una más que competente odisea espacial se convierte en un magnífico relato antibélico.

Calentando el ambiente pre-electoral

Pero vayamos por partes, como bien dijo el médico de la reina, y es que la primera sección del cómic, aunque puede no tener la profundidad ni dejar el mismo poso que la que le seguiría, no es en absoluto algo hecho a la ligera. El mundo construido así como los variopintos personajes que lo pueblan son tanto impresionantes como imprescindibles, causando a partes iguales maravilla como rechazo. En un futuro donde la esperanza es escasa y la vida tiene el valor justo, Moore da un valor especial a aquellos que se unen frente a una sociedad que ha abandonado toda empatía. Este primer apartado de la balada construye los sólidos y fuertes cimientos que permiten que la segunda brille con todo su esplendor.

Es a partir de entonces cuando empieza la magia puesto que el Gran Magus se saca la varita y se lo hace pasar mal a la protagonista. Muy mal. Arrastrada a un conflicto estéril en el que los soldados son mera carne de cañón, Jones cambia su forma de ser (o más bien, le fuerzan a cambiar) para no perder la poca cordura que le queda tras sobrevivir a cada batalla. Es aquí cuando el discurso antibélico que se ha ido cocinando poco a poco impacta de forma contundente al hablar sin tapujos de la perversa racionalización que se da a la hora de realizar un genocidio y del síndrome de estrés postraumático en los veteranos de guerra. Todo mostrado de una forma cruda pero nunca regodeándose en la violencia puesto que las soldados son simples cascarones vacíos que cumplen órdenes.

Con asientos tan guays aun seguiría yendo a clase.

Toda esta ambientación retorcida a la par que opresiva viene reforzada por el impecable dibujo de Ian Gibson. El artista propone un futuro distante y oscuro tan ajeno en lo estético como cercano en los temas tratados dando a entender que, no importan los siglos que pasen, estamos abocados a cometer los mismos errores como especie. En la edición que nos ocupa, el apartado artístico viene rematado por el color de Barbara Nosenzo, que realiza un trabajo espectacular hace que una obra ya redonda de por si gane enteros.

Francamente imprescindible, más aun si se desea hacer una retrospectiva de la obra de Moore. No dudéis en echarle un ojo tanto si buscáis una atmósfera de ciencia ficción inigualable como si preferís un drama (anti)bélico.

¡Nos vemos en la Zona!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

Ferran

Hago como que estudio Química pero en verdad me inflo a cómics y videojuegos desde pequeño. Soy de esa gente rara a la que le gusta más el manga que el anime.

También te podría gustar...

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.