KUBO Y LAS DOS CUERDAS MÁGICAS, poesía en stop motion

Título original: Kubo and the Two Strings
Año: 2016
Director: Travis Knight
Guión: Marc Haimes, Chris Butler (sobre la historia de Shannon Tindle y Marc Haimes)
Reparto: Charlize Theron, Art Parkinson, Ralph Fiennes, Rooney Mara, George Takei, Matthew McConaughey
Sinopsis: Kubo vive tranquilamente en un pequeño y normal pueblo hasta que un espíritu del pasado vuelve su vida patas arriba, al reavivar una venganza. Esto causa en Kubo multitud de malos tragos al verse perseguido por dioses y monstruos. Si de verdad Kubo quiere sobrevivir, antes debe localizar una armadura mágica que una vez fue vestida por su padre, un legendario guerrero samurái.
Valoración: 9/10

El poco conocido estudio de animación en stop motion Laika vuelve a la carga con su cuarto largometraje: Kubo y las dos Cuerdas Mágicas. Este estudio debutó de manera más que notable en 2009 con Los mundos de Coraline, una película de animación oscura, muy adulta y reminiscente del mejor Tim Burton, y la que hasta día de hoy era su mejor propuesta. En estos últimos años estrenó Paranorman, un divertido homenaje al terror de serie b aunque inferior a lo que Coraline ofrecía en términos narrativos; y por Los Boxtrolls, una enternecedora y simpática historia sobre un niño que es adoptado por unos monstruos camuflados en cajas de cartón, que suponía un avance de calidad respecto al anterior trabajo pero apenas rozaba la genialidad de la primera cinta del estudio. Ahora es el turno de Kubo, dirigida por Travis Knight y sin temor a equivocarme puedo decir que nos encontramos ante el mejor trabajo del estudio hasta la fecha.
Kubo y las dos Cuerdas Mágicas es una película prácticamente perfecta. Un redondo film de animación que es tanto una gran y emocionante aventura como un potente y realmente emotivo drama familiar. Y lo mejor es que estas dos partes se fusionan a la perfección, quedando como una película argumentalmente impecable en prácticamente todos sus aspectos. Como  con Coraline, aparte del triunfo visual, la historia está realmente trabajada, ya que nos encontramos con un relato bastante por encima de la media en este tipo de cine. Uno de los elementos más interesantes de esta cinta son sus influencias orientales, no solo en lo visual sino también en ciertos detalles argumentales y conceptuales (¿alguien dijo Kurosawa?), que complementan a una historia redonda que funciona de por sí sola. La otra gran baza de la película, como decíamos, es su tremendo apartado visual: la gente de Laika se ha vuelto a superar en cuanto a diseños de personajes, escenarios y efectos visuales y de animación. Todos ellos (especialmente el de Kubo y su guitarra) resultan verdaderamente creativos y muy refrescantes, una delicia. Este conjunto además va acompañado por una banda sonora de Dario Marianelli que, aunque resulta demasiado familiar, es épica y complementa de maravilla a la película.
En cuanto a los personajes, el trío protagonista es una maravilla. Kubo, con la voz de Art Parkinson, aunque no deja de ser el el arquetipo de niño elegido, posee una personalidad luchadora y amable que te acaba ganando. Aún así, esta es de esas veces en las que son los secundarios quienes te ganan por encima del propio protagonista, sobre todo la mona protectora que acompaña a Kubo. Un personaje esencial en la película y quien para un servidor supone uno de los personajes secundarios más carismáticos vistos en mucho tiempo. Cabe apuntar que en la versión original la dobla Charlize Theron, y lo gracioso de todo es que su personaje recuerda bastante a Furiosa, no digo más. Y también está Beetle, doblado por Matthew McConaughey, un caballero embrujado con forma de escarabajo que resulta ser el alivio cómico de la película, el típico secundario tontorrón que afortunadamente aquí es algo más que eso. De hecho es mejor que no entre a describir en detalle a los personajes, ya que os estaría arruinando ciertas sorpresas realmente jugosas, solo decir que los tres conforman un excelente, carismático y sólido grupo protagonista.
Si hay algo característico y que más allá de la belleza de sus films define al estudio Laika, es la importancia de los mensajes que cada una de sus películas transmite. Cada una de ellas trata temas cruciales y moralistas, sobre todo para los más pequeños. Si en Coraline se trataba la importancia de nuestras figuras paternas y maternas y como estas afectan en nosotros o en Los Boxtrolls el encontrar lo que nos hace ser especial u original a cada uno; en Kubo aparte de volver a tocar el tema de la familia (resultando esencial, pues supone el esqueleto de la trama), se explora el mundo del más allá de manera realmente optimista y simbólica. Se podría decir que Laika a estas alturas viene a ser el análogo de Pixar en el campo de la animación stop motion, ya que a diferencia de otras compañías con la misma técnica como Aardman Animations (creadora de las divertidísimas Wallace y Grommit o Chicken Run), sus trabajos van más allá del entretenimiento hueco, y esto en el panorama de animación siempre es algo digno de elogio.
BeYShIT

Kubo y las dos Cuerdas Mágicas es la mejor película de animación de 2016 (con permiso de Zootrópolis). Una de las más bellas y redondas que he visto en el género en mucho tiempo. Divertida, emocionante, emotiva sin llegar a ser moñas, espectacular… un cóctel original visualmente arrebatador en el que prácticamente todo sale bien. Un must see que confirma el gran camino del estudio Laika, al que sobre todo a partir de ahora hay que intentar no perder de vista. Imprescindible.

¡Nos vemos en la Zona!

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