KID LOBOTOMY, de Peter Milligan y Tess Flowers

 


Título original
:
Kid Lobotomy TPB
Sello: IDW Publishing
Guionista: Peter Milligan
Artista: Tess Fowler
Colorista: Lee Loughridge y Dee Canniffe
Contenido: Kid Lobotomy #1-6 (Oct. 2017 – Mar. 2018)

Publicación USA: Mayo 2018

Publicación España: Septiembre 2018 (Medusa)
Valoración: Como decía Torrente, las drogas no son malas… /10

 

 Bienvenidos a The Suites, un hotel peculiar regentado por una familia de lo más peculiar con unos trabajadores muy peculiares y unos huéspedes tan peculiares como…

KID LOBOTOMY
de Peter Milligan y Tess Fowler

La nueva creación de Peter Milligan es una locura de principio a fin capaz de hacerle frente a Los Invisibles de Grant Morrison en cuanto a psicodelia, metanarrativa, referencias de todo tipo, perversiones varias y un tufillo a que alguien ha tirado de drogas durante el proceso creativo que tira pa atrás. Con esta introducción ya queda claro por donde van a ir los tiros en esta reseña pues estamos ante un cómic “diferente”. Tanto es así que este humilde reseñador se confiesa incapaz de explicar el argumento (creo que soy incapaz de entender todo lo que pasa) y precisamente por esa sensación de no saber que acabo de leer es por lo que me he decidido a hablar de este cómic. Como si fuese el protagonista del mismo me dispongo a hacerme una lobotomía comiquera para que me sirva de terapia después de la experiencia que ha supuesto visitar el hotel The Suites.

Kid Lobotomy es un chico con muchos problemas, algo que quedará patente desde la primera página, que después de lo que podríamos llamar una mala racha su padre Big Daddy le pondrá al frente de un hotel propiedad de la familia, lo que le llevará a un conflicto permanente con su hermana Rosebud, quien se cree en el derecho de llevar el negocio. Por si fuera poco los empleados del hotel son Gervais, un recepcionista socarrón cuya virtud es sacar de quicio a todo el mundo, y una multiforme checa que también es pluriempleada y responde al nombre de Ottila (mi personaje favorito de largo). Luego están las cucarachas gigantes, los niños fantasmas que también forman parte del paisaje habitual y unos clientes que van de escritores fracasados a artistas rompedores pasando por adorables viejecitos con instintos asesinos.

Con estos ingredientes, ¿qué podría salir (nor)mal?

Espero que este servicio no se cobre aparte

Peter Milligan es uno de esos guionistas con un estilo propio, que podrá gustar o no, pero que no dejará a nadie indiferente. Pese a que su último trabajo en Britannia es algo más contenido, aquí Milligan despliega todo su arsenal de personajes pasadísimos de vueltas, situaciones surrealistas y giros inverosímiles con unas gotas de violencia y sexo extraño, todo con un aurea psicodélica pop que le llevan a uno a preguntarse que tendrá este señor en la cabeza para escribir lo que escribe. Con todo, el cómic se lee del tirón y pese a no acabar de apreciar todo lo que sucede (estamos ante un cómic de relectura obligada) te mantiene enganchado hasta el final arrancándote más de una sonrisa por el camino.

El dibujo de Tess Fowler sabe captar a las mil maravillas la esencia de locura que emana del guión plasmando unas imágenes entre seductoras y extrañas, pero siempre con un trazo limpio y claro que contrasta con lo que pasa en las viñetas. Fowler domina del mismo modo todo el espectro de expresiones para que sus personajes puedan transmitir la angustia existencial que les corroe pero también la locura que emana por todos sus poros. Y, por si fuera poco, dibuja las cucarachas más asquerosas que haya visto en un cómic. El color a cuatro manos entre Lee Loughridge y Dee Canniffe consigue enfatizar esa atmósfera entre asfixiante y esquizofrénica que se respira en el comic, pero siempre de forma nítida, usando diferentes tonos dependiendo de la localización en la que transcurra la acción, ya sea en los oscuros rincones del hotel o en los de las mentes de los desquiciados protagonistas.

Las jugadas mentales que te hace tu coco hecho polvo

Creedme cuando digo que no vale la pena intentar explicar el argumento del cómic porque todo lo que he explicado hasta ahora es el argumento central pero a la vez es lo menos importante de todo lo que pasa. Y lo que pasa es que Kid Lobotomy es un viaje al centro de la locura, a aquellos rincones más secretos del cerebro humano, los que no queremos reconocer que todos tenemos, un viaje frenético que nos dejará sin aliento hasta que acabe y nos encontremos al final del camino sin saber como narices hemos llegado ahí.

Un viaje que no nos dejará indiferentes pero que como sucede con otro tipos de viajes uno no sabe si estar seguro de querer repetir. Porque hay viajes que pueden ser muy divertidos pero que es mejor dejarlos en una anécdota y no en una costumbre. Sí te estás preguntando si estoy hablando de drogas déjame decirte que eso, amigos, es otra historia…

¡Nos vemos en la Zona!

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CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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2 Respuestas

  1. Save dice:

    Milligan es una moneda al aire. O te hace un tebeazo o un bluff. Miedo me da acercarme a esto.

    • Hombre, un bluff no es, tiene cosas muy interesantes y desde luego hay momentos que pocas veces hemos visto en un cómic. Tampoco me atrevería a decir que es un tebeazo porque ahí ya entran más los gustos personales.
      Gracias por comentar!

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