JUST BECAUSE! La gran telenovela japonesa.

Título original: Just Because! (ジャストビコーズ)
Fecha 1ª emisión: 5 de octubre, 2017
Estudio: Pine Jam
Director: Atsushi Kobayashi
Temporadas: 1
Episodios: 12
Género: Recuentos de la vida / Romance
Valoración: A veces elegimos mal, hay que saber admitirlo /10

Hoy vengo a confesarme. Por mi condición inequívoca de ateo me es imposible realizar un acto así en una iglesia, así que creo que este es el momento y la plataforma idónea para hacerlo. Me flipan los trenes. No en el sentido técnico o como maquinaria, sino a nivel visual. Cuando observo un paisaje, urbano o rural, con la presencia de este medio de transporte, me quedo absorto, sin poder ni siquiera distinguir que es lo que me gusta de ahí: la presencia del tren en el paisaje, el entorno del paisaje para el tren o el conjunto inseparable de ambas cosas. Como si de un fetichismo se tratara, todo esto se ve exacerbado cuando se trata de, como no, trenes y paisajes japoneses. La capacidad de atracción y de sentirme en ese mismo instante rodeado en un ambiente así es algo maravilloso, superlativo e inmediato. Y por todo ello, al ver la portada de este anime no pude evitar querer verlo poniendo toda mi atención y emociones, pobre de mí.

Si es que… ¿Quién se puede resistir a esto?

La historia se desenvuelve en Kamakura, una ciudad situada en la prefectura de Kanagawa, lindando al sur con Tokyo. El protagonista de la misma es Eita, un joven en su último año de educación secundaria que vuelve a esta ciudad después de abandonarla por motivos de trabajo de su padre. Al hacerlo, dejó de lado a todos sus conocidos, todas sus relaciones, pero en el instituto al que vuelve dos de sus mejores amigos están estudiando allí, Mio y Haruto. Se encuentra con ellos de manera muy casual, sin buscarlo tampoco, pero desde ese primer momento continúan como si el tiempo no hubiera pasado, manteniendo esa relación de amistad y confianza. Aunque quizás no es la situación idónea para Eita ya que… Mio parece sentir algo por Haruto, a la vez que nuestro protagonista siente algo por Mio, formando así la trama principal de la historia. Por si fuera poco cliché, Haruto siente gran admiración, no solo en el plano formal, por Hazuki, una compañera de clase de Mio. Junto con Ena, una estudiante de un curso inferior encargada del club de fotografía del instituto, todas estas personas formarán un conglomerado unido pero dispar con el que pasarán sus días dentro y fuera del centro educativo.

Teniendo en cuenta todo lo relatado y las problemáticas sentimentales, cabria esperar momentos tiernos, momentos duros, de desolación, de desamparo, de alegría infinita… Momentos por los que cualquier adolescente puede pasar de uno a otro en unos pocos meses, pero no. Aquí, la serie aplica una lógica simplista, plana e inocente, en la que sus protagonistas no tienen estos cambios de actitud. Simplemente se comportan como si estos sentimientos fueran ajenos a ellos, como si no se vieran afectados por los mismos, dando una sensación absoluta de incredulidad de los propios personajes. En el anime, se han hecho cientos, me atrevería a decir miles, de series centradas en estos mismos temas; los últimos años de instituto y los romances sucedidos entre compañeros que dejaran de compartir clase o centro educativo. Dentro de todas estas obras, hay muchísimas mediocres, algunas buenas y muy pocas excelentes. Lo que hace que las excelentes lo sean es el valor añadido de las mismas a la historia que plantea. El enfoque sentimental, el apartado técnico, la adecuación de una banda sonora maravillosa a los momentos mas íntimos, la realidad de los personajes o la capacidad para sentirte reflejado o empatizar con los mismos. Es, sobre todo, por estos últimos aspectos por los que Just Because! no pasa del grupo de las mediocres, porque presenta una historia típica y común con un enfoque simplista, que no te hace comprender a los personajes y que estos mismos parecen programados para evitar verse afectados por los sentimientos.

¿¡Porque os miráis tan extraño si sois todos colegas!?

En cuanto al apartado técnico, la serie tampoco tiene desperdicio. La banda sonora es bastante pobre, no solo por la falta de sonidos emblemáticos que acompañen a los momentos especiales, sino también porque los utilizados en los mismos son repetitivos y no ayudan a transmitir nada de lo que se está viendo. Pero claro, lo que se está viendo es… Bueno, como dijo Jack, vayamos por partes. Las imágenes de paisajes, la iluminación, los elementos tecnológicos y la ambientación urbana es, sin duda, lo mejor del anime. La calidad del detalle en estos elementos y de los toques realistas y cuidados de los mismos ayudan a que la obra te entre por los ojos en un primer momento. En los planos cortos, las caras de los personajes también se ven con un resplandor y definición muy atractivos, haciendo hincapié en los peinados y el pelo, pero con una falta de expresividad acuciante. Pero lo que escapa a mi comprensión y me saca de mis casillas son estos mismos personajes en escenas donde aparecen de cuerpo completo o se les ve en los ambientes antes descritos, y es que, en esos momentos, la calidad de la animación se toma unas vacaciones en Hawaii, dejando unos cuerpos desproporcionados, con serios problemas a la hora de moverse y una consistencia más parecida a la plastilina que a la de cualquier animal vertebrado conocido hasta la fecha. Todo esto sin tener en cuenta el recurso horrible de mantener el fondo como una imagen fija y estática mientras estos personajes realizan acciones como andar y hablar, que da una sensación absoluta de querer apartar la mirada y seguir un momento la serie solo a través del diálogo, porque la imagen estropea incluso la trama insulsa y simple que se cuenta con ellos.

Quizás esperaba mucho de esta serie. Quizás he sido demasiado crítico con algunos aspectos y simplemente no ha sido el momento de verla, o yo no he sabido ver y apreciar algunos detalles de la historia y los personajes. Quizás he indagado tanto en el género que sólo me pueden llegar a gustar las obras maestras del mismo. Pero no creo que haya sido nada de eso. Hay veces que nos equivocamos, que vemos una portada y unas etiquetas que suelen gustarnos, pero nos damos cuenta de que el contenido real es abominable. Al menos esto solo era un anime de 12 capítulos y reconozco mi equivocación al haberme llevado por ello. Así que no me queda más que insistir en esto, no os dejéis llevar por las etiquetas y las portadas u os tocará pasar por esto en cualquier ámbito de la vida.

¡Nos vemos en la Zona!

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