JOJO’S BIZARRE ADVENTURE: STARDUST CRUSADERS de Hirohiko Araki

 

Título original:
JoJo no Kimyou na Bouken, Part 3: Stardust Crusaders (ジョジョの奇妙な冒険 スターダストクルセイダース)

Editorial: Shueisha
Género: Shonen
Mangaka: Hirohiko Araki
Contenido: JoJo no Kimyou na Bouken Vol. 12 – 28
Publicación Japón: Mar. 1989 – Abr. 1992
Public. España: –
Valoración: ORAORAORAORA/10

 

Una cantidad ingente de mangas han pasado por las páginas de la más que prestigiosa Shonen Jump, pero la que actualmente (gracias al fin de la casi eterna Kochikame) la serie en activo más longeva de la editorial, la inigualable JoJo’s Bizarre Adventure, no deja indiferente a nadie. Con un estilo único y fácilmente reconocible, esta inmensa obra ha conseguido mantenerse fresca gracias al cambio generacional que se produce con el fin de cada parte. Por este motivo y dada la envergadura del desafío presente, a largo del año hablaremos de cada uno de los arcos argumentales, empezando por el que es sin duda el más popular…

STARDUST CRUSADERS
de Hirohiko Araki

Primera aparición de Jotaro, molando un montón como de costumbre.

Un anciano, pero todavía con enorme vitalidad, Josph Joestar viaja hasta Japón a petición de su hija, Holy Kujo, para ayudar al nieto de éste, Jotaro Kujo, que se encuentra en prisión a voluntad propia por creer que está poseído por un demonio. Joseph le explica que está manifestando un poder especial llamado Stand debido a la resurrección de Dio, enemigo jurado de su ancestro Jonathan Joestar y que abandonó su humanidad para convertirse en un vampiro inmortal. Decididos a acabar de una vez con todas con el archienemigo familiar para salvar la vida de Holy, parten con destino a El Cairo acompañados por Avdol, Kakyoin y Polnareff, que les ayudarán a vencer a los acólitos de Dio que les saldrán al paso.

Si eres un internauta curtido en los mares de Twitter es muy probable que, incluso sin saber su origen, te hayas topado con alguna que otra imagen o gif de tíos hipermusculados forzando posturas que desafían la fisionomía y la vergüenza ajena a partes iguales. Bien, ese es un buen resumen de Jojo’s, pero en absoluto se queda ahí. Además del postureo exagerado, Hirohiko Araki tampoco se corta en realizar guiños a la cultura pop, sobre todo con el nombre de algunos de sus personajes, sacados directamente de grupos de música y cantantes. Esto hace que, aun siendo un shonen de toda la vida, tenga un empaque que lo hace único y, para aquellos lo suficientemente perturbados, hasta atractivo.

Por mucho que sea un shonen, el manga no se corta en ningún momento con el gore.

La seña de identidad de esta parte es el cambio del poder utilizado en las batallas pasando del Hamon, del que únicamente hace uso Joseph, a los Stands, representaciones de la psique del usuario con forma, más o menos, humanoide y con habilidades únicas entre sí. Esto sin duda da más libertad al autor, permitiéndole crear poderes realmente bizarros y en algunos casos muy especializados. Esto, sumado a la estructura de la historia consistente en ir venciendo uno a uno a los súbditos de Dio que se encuentran por el camino, hace de lo que en un principio sería una historia repetitiva y cansina, una sucesión de puzzles en que el grupo protagonista ha de encontrar la debilidad del enemigo antes de que sea demasiado tarde.

Si al principio de esta obra se nota que el dibujo de Araki está por debajo incluso de obras anteriores, a estas alturas ya ha definido y afianzado su estilo con unos diseños y poses tan absurdas que no te queda otro remedio que amarlo u odiarlo al instante y creando un gran contraste con las escenas de gore que no tiene reparo alguno en mostrar. Obviamente, no es un estilo para todo el mundo y en ocasiones la acción puede resultar hasta confusa pero , sin lugar a dudas, es único y para todos aquellos a los que no les moleste la exageración y deformidad propias del autor es toda una gozada.

Mucho Stand, mucha habilidad especial pero lo más satisfactorio son unas buena hostias.

Lo que evita que el resultado final sea perfecto, pese a la magnífica estética y las emocionantes peleas, es el tratamiento de los personajes que, pese a que tienen pequeños arcos explicando sus motivaciones, poseen una personalidad plana y con poca evolución a lo largo de la historia. Al querer centrar su carisma en su diseño y el de su Stand, parece que al autor se le olvida darle importancia a ese aspecto, dando resultados como el del protagonista, Jotaro, que empieza y acaba igual, como el malote de instituto pero con buen corazón más chulo que un ocho pero, que no pasa de ahí en ningún momento.

Y hasta aquí la parte más popular de la gran obra del maestro Araki que, gracias al anime que se está emitiendo actualmente, goza de una segunda juventud y de una nueva legión de fans que no tienen ningún reparo en desafiar las leyes de la física en busca de la pose perfecta.

Pero acordaos, el #JojosYear solo acaba de empezar y a lo largo del año hablaremos de las 6 primeras partes de este gran manga, cada una más bizarra que la anterior.

¡Nos vemos en la Zona!

Ferran

Hago como que estudio Química pero en verdad me inflo a cómics y videojuegos desde pequeño. Soy de esa gente rara a la que le gusta más el manga que el anime.

You may also like...

Deja un comentario, zhéroe