JOJO’S BIZARRE ADVENTURE: DIAMOND IS UNBREAKABLE. Sin poses no hay paraíso.

Título original:
JoJo no kimyô na bôken: Daiyamondo wa kudakenai – dai-isshô
Año: 2017
Director: Takashi Miike
Guión: Itaru Era
Reparto: Kento Yamazaki, Ryûnosuke Kamiki, Nana Komatsu, Jun Kunimura, Yûsuke Iseya, Masaki Okada, Mackenyu Nitta, Takayuki Yamada.

Valoración: Is that a motherfucking Sitges reference? /10

Sinopsis: En la ciudad de Morioh ,​ Josuke Higashikata es un chico popular de secundaria que rápidamente se hace amigo de uno de sus compañeros de clase, Koichi Hirose. Cuando el sobrino de Josuke, Jotaro Kujo aparece (quien es mayor que Josuke debido a que el padre de Josuke, que es el abuelo de Jotaro, tuvo a este hijo engañando a su esposa), Josuke repentinamente se ve envuelto en un mundo de poderes sobrenaturales conocidos como Stands. Josuke actuará para salvar Morioh de un peligroso grupo de usuarios de Stands que intentan acabar con la tranquilidad de este pacífico pueblo.

Tratar de pasar a la gran pantalla una obra de la magnitud de JoJo’s Bizarre Adventure es una tarea de tal magnitud que muy pocos directores se atreverían a abordar por miedo a que el resultado final no estuviese a la altura de todo lo que significa este manga. Las diferencias tan acusadas entre cada parte de la historia de los Joestar en cuanto a temática y lo estrambótico que es todo en general servirían para echar atrás a cualquier aspirante. Por suerte, todo esto con Takashi Miike no se aplica. El más que prolífico director no tiene miedo alguno en producir adaptaciones como si fueran palomitas, cuanto más extravagantes mejor, por lo que no es ninguna sorpresa que acabe trabajando con el magnum opus de Hirohiko Araki.

Montamos aquí una mesa y ya está.

Cabría preguntarse a qué se debe la decisión de adaptar directamente la cuarta parte de los JOJOS, pero conociendo mínimamente como trabaja Miike la respuesta viene fácilmente: Porque es la que menos coste supone a la hora de la producción. Para alguien cuya media de películas anuales es de dos, perder el tiempo en nimiedades como explorar localizaciones variadas en que rodar o consumir demasiados recursos en la preproducción es algo que ni se contempla y por esto mismo una historia tan acotada como la de Josuke Higashikata en el pueblecito de Morioh es la ideal para las inquietudes del director.

La localización es probablemente el punto fuerte de la cinta. Si en el manga el pueblo donde tiene lugar la acción trata de alejarse de la estética japonesa donde supuestamente está ubicado para dar una mayor sensación de surrealismo, utilizar a Sitges como escenario es sin duda la elección perfecta. El estilo modernista de la ciudad casa totalmente con las “bizarradas” que cabría esperar conociendo la estética con la que se trabaja en la obra original aunque en la cinta no se llegue a aprovechar al máximo. Porque esta es la mayor decepción que he tenido con la película, la manera en que se han contenido a la hora de recortar elementos tan definitorios de la saga como las poses.

Al fin distinguimos de una vez donde acaba la gorra y empieza el pelo

No acabo de entender, menos aun conociendo el historial de Miike, que hayan optado por prescindir de uno de los sellos de identidad a los que el fandom tiene en más alta estima cuando el resto de elementos están plasmados con mucho mimo. El vestuario cuadra a la perfección manteniendo el equilibrio perfecto entre lo estrafalario y realista, las actuaciones, que en otra situación serían tachadas de exageradas y ridículas, aquí se puede hacer la vista gorda porque es lo que uno espera y los Stands, sin ser una maravilla del CGI, se ven más que bien, siendo un verdadero gozo verlos repartir hostias.

La historia, pese a seguir bastante a rajatabla la de la fuente original, intenta dar más importancia a la relación del protagonista con el pueblo como protector utilizando la figura del abuelo de Josuke como ejemplo, una buena idea pero llevada a cabo de una manera tan típica y torpe que hace más mal que bien al ritmo de la historia haciendo que resulte lenta en los primeros compases de esta. El resultado final es lo que cabría esperar de Miike, una película irregular en muchos sentidos, con muy buenos detalles eso si, pero con otros grandes fallos que son propios de la forma de dirigir que tiene.

Debería estar escarmentado y no tener el listón muy elevado cuando me dispongo a ver live-actions, pero no puedo evitar sentirme decepcionado ante una adaptación que, prometiendo tanto y con tan buena pinta, haya acabado quedándose a medias. Lo más triste del asunto es que, debido al paso discreto que ha tenido por taquilla, la segunda parte en que aparecen los personajes con verdadero carisma parece peligrar. Persevera Miike, que tu puedes con todo.

¡Nos vemos en la Zona!

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Ferran

Hago como que estudio Química pero en verdad me inflo a cómics y videojuegos desde pequeño. Soy de esa gente rara a la que le gusta más el manga que el anime.

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2 Respuestas

  1. kukluxkyle dice:

    Takashi Miike es uno de mis directores favoritos, el ha hecho algunos de las mejores pelis que he visto Audition, Dead or Alive, Crows Zero, Ichi the Killer etc etc y con una filmografia tan pero tan extensa estoy seguro q hay pelis q odio y q amo a rabiar, pero este hombre es un genio q como minimo mrece el beneficio de la duda, aunque sea una castaña la peli estilo Zebraman de seguro la vere. Vamos con los bodrios hollywodenses q mes a mes uno consume probar el cine asiatico es refrescante y una delicia.

    • Ferran dice:

      Y que, dentro de lo que cabe, esta tampoco está tan mal. Ha hecho bodrios peores y aun en esos casos sabe como darle personalidad propia a cada película. Gracias por comentar.

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