JOJO’S BIZARRE ADVENTURE: DIAMOND IS UNBREAKABLE, de Hirohiko Araki

 


Título original:

JoJo no Kimyou na Bouken, Part 4: Diamond is Unbreakable (ジョジョの奇妙な冒険 ダイヤモンド は 砕けない)

Editorial: Shueisha
Género: Seinen
Mangaka: Hirohiko Araki
Contenido: JoJo no Kimyou na Bouken Vol. 29 – 47
Publicación Japón: Nov. 1992 – May. 1996
Publicación España: –
Valoración: El Nieve de los Joestar /10

 


Llega un momento en la vida de todo lector de cómics que tiene que acabar catando esas series emblemáticas que han tenido algún tipo de repercusión en el medio o que, pese a mantenerse en activo tras una veintena de años, siguen gozando de la frescura y originalidad del principio. En realidad no existen muchos títulos que cumplan este par de requisitos, es por ello que cuando mi compañero Ferran me animó a leer y escribir sobre la obra magna de Hirohiko Araki, sólo pude rendirme a la evidencia de la calidad y locura que emana en cada una de las páginas de…

JOJO’S BIZARRE ADVENTURE: DIAMOND IS UNBREAKABLE
de Hirohiko Araki

Casi una década después de lo sucedido en la ciudad de El Cairo, Jotaro Kujo decide viajar a Morioh, una pequeña ciudad de Japón, para localizar al hijo bastardo de Joseph Joestar y avisarle de que una seria amenaza recae sobre su localidad. Pronto se encontrará con Josuke Higashikata, un joven callado y respetuoso que pierde fácilmente los estribos cuando alguien se mete con su estilo de peinado. De hecho, debido a un malentendido del estilo, no tardará en sentir en sus carnes el efecto de su stand, Crazy Diamond, capaz de transformar todo aquello que golpea y que posee una velocidad endiablada en sus golpes. Para los que ya sean perros viejos en esto de Jojo’s, sabrán que el elenco de personajes principales irá creciendo con el devenir de las aventuras y que el enemigo final será mucho más serio y terrorífico que el peligro que buscaban en un principio. Se acabó el viajar medio mundo en pos de vencer a un monstruo milenario con increíbles poderes, ahora todas las amenazas se centran en la misma ciudad, Morioh, y la cantidad de enemigos y aliados va creciendo con el paso de las páginas. Y es que, señoras y señores, esta es la verdadera esencia de la famosa saga Joestar.

Es cierto que se pueden vislumbrar ciertos recursos repetidos en las anteriores partes, pero lo cierto es que se nota que Hirohiko Araki se divirtió de lo lindo creando este nuevo escenario. Por lo pronto, el protagonista ya no posee una contracción al diminutivo “Jojo” tan fácil de localizar por el lector que sus familiares, sino que tenemos que ir al tipo de lectura kanji para usar la segunda mitad de su nombre (suke) y darle la otra forma de lectura que posee: la palabra “jo”. Pero no sólo en ese pequeño dato se quedan las diferencias con las entregas anteriores, sino que aquí veremos un elenco creciente de aliados que aumenta cada vez que se enfrentan a Josuke; por un lado porque se trata del Joestar más pacífico y con mejores intenciones, siendo la sanación instantánea su mayor virtud, pero sobre todo porque la némesis final es tan aterradora y oscura que necesitan unirse todos para poder combatirla. De hecho uno de los grandes puntos fuertes de la obra es Kira, un portador de stand que tiene brotes psicóticos y se dedica a descuartizar a mujeres jóvenes por puro placer, siendo además un genio calculador y frío en todas las situaciones. El simple hecho de presentarlo como alguien que podría ser cualquiera, le otorga mayor poder y una faceta mucho más terrorífica que cualquier otro tipo de ser antinatural como sucedía en anteriores entregas. Y es que no hay nada más terrorífico que un ser humano.

Típico salto mortal con moto por encima de carricoche con bebé…

Para poder acabar con Kira y su halo de muerte, Josuke se irá enfrentando a una retahíla de poseedores de stand, en la que, poco a poco, todos terminarán uniéndose a su bando. No obstante, el equipo principal está formado por él y dos compañeros de instituto más: Koiochi Hirose, un joven inteligente y reservado de pequeño tamaño que posee un stand capaz de evolucionar a distintos niveles, y Okuyasu Nijimura, diametralmente opuesto al primero mencionado, estúpido e impetuoso, pero de gran corazón, posee el poder de manipular el espacio de su alrededor. La cantidad ingente de personajes de poderes extraños darán las situaciones más estúpidas y rocambolescas que os podáis imaginar, pero que el maestro Araki ha sabido cogerles el punto y es capaz de mantenernos con el culo apretado en situaciones tan dispares como una cata de comida, una batalla de piedra-papel-tijera o un señor encerrado en una fotografía. El título de “aventuras bizarras” aquí se encuentra en su máximo exponente, dejándonos claro aquello de que no existen personajes o situaciones buenos, sino buenos guionistas. Y es que el autor japonés es experto en darle una vuelta de tuerca a todo y que siga funcionando a las mil maravillas.

El otro aspecto que tampoco podía faltar en una saga tan famosa y aclamada era el artístico. Si ya en Baoh pudimos ver poses exageradas y gore por doquier, aquí ya se le va de las manos. Y yo que me alegro. Su sello de identidad se ha convertido en algo incapaz de copiar por otros mangakas, ya que queda hortera y vergonzoso. Sin embargo, Araki sabe sacarle jugo inclusive a esta estética apastelada, con menos personajes hipertrofiados muscularmente, eso sí. El peligro de usar una gran cantera de personajes que, en mayor o menor medida, tienen un papel importante en tu historia es que se pueden parecer entre ellos, en especial sus stands y los respectivos poderes que tienen. Pues bien, en un despliegue de virtudes, el mangaka se saca la chorra y nos presenta a cada uno de sus protagonistas de manera totalmente distinta, llegando a rizar el rizo con Kira al final de la obra. Es en este tipo de situaciones en las que uno se da cuenta de que está frente a una obra inmensa en todos los sentidos, y eso que Araki ha pasado desapercibido todos estos años entre el público de nuestro país.

La banda (casi) al completo.

En resumen, quizá Diamond Is Unbrekable no posea a un protagonista carismático y fuerte como en las anteriores entregas, pero sin duda alguna se trata de la mejor historia hasta la fecha del autor. El nivel de locura, acción y adrenalina se disparan en las aventuras de Josuke y sirven como colofón para el fan que busca ir un paso más allá de todo lo que ha leído. Además, cuenta con un enemigo que se siente una amenaza real inclusive para el lector, que se siente incómodo en más de una situación. Cuento los días para que Ivrea traiga esta parte a nuestro país. Así que id todos a comprar muchos Jojos, que hay que leerse esto en papel sí o sí. ¡He dicho!

Por cierto, esta parte ya cuenta con película live-action con actores japoneses, por si a alguno os apetece echarle un ojo. Nosotros volveremos con más análisis de este manga tan emblemático, continuando con nuestro #JojosYear particular.

¡Nos vemos en la Zona!

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