JANE FOSTER: VALQUIRIA, de Jason Aaron, Al Ewing y Torunn Grønbekk


Título Original
:

Jane Foster: Valkyrie: The sacred and the profane TPB
Jane Foster: Valkyrie: At the end of all things TPB

Sello: Marvel Comics
Guionistas: Jason Aaron, Al Ewing y Torunn Grønbekk
Artistas: Cafu, Ramón K. Pérez, Frazer Irving, et al.
Colorista: Jesus Aburtov
Contenido: Jane Foster: Valkyrie #1-10 (Sep. 2019 – Jun. 2020)

Publicación USA: Enero – Julio 2020
Publicación España: Sep. 2019 – Sep. 2020

Valoración: If she be worthy…

 

Por todo lo que supuso para mí la colección de La Poderosa Thor, y el propio personaje de Jane Foster, reinventado por Jason Aaron tras esos más de cuarenta números de serie regular, en los que prácticamente cada mes se amagaba con el final definitivo del personaje. Y tras ese cierre de saga, del que es una pena que no pueda contaros más sin destrozaros la vida (más de lo que ya en su día me la destrozó a mí Jason Aaron). Tenía claro que cualquier cosa que viniese después y les implicase a ambos sería una lectura imprescindible para mí.

JANE FOSTER: VALQUIRIA
de Jason Aaron, Al Ewing y Torunn Grønbekk

Bajo el manto de Jason Aaron, en una labor casi más de editor que de coguionista, esta serie comenzó escribiéndola Al Ewing, quien junto con mi adorado Donny Cates, se ha convertido sin duda alguna en el estandarte de la nueva Marvel de C. B. Cebulski, ya que está firmando una de las etapas de El Gigante Verde, con perdón de Peter David, más aclamadas por crítica y público. Sin embargo, aunque pueda parecer sorprendente tras esta presentación, no soy especialmente fan de Ewing, de hecho cuando me he topado con él en alguna colección (siempre dentro de Marvel, todo hay que decirlo) he salido del encuentro más desilusionado que otra cosa. Y no, por desgracia, Valquiria no fue una excepción.

De personaje comparsa e interés romántico de Thor a diosa del trueno, si hay un verdadero viaje del héroe, de la heroína en este caso, ese es el de Jane Foster. Un personaje que tras ese no tan breve momento de gloria ostentando el título de Thor, parecía denostado y condenado al fondo de armario de secundarios Marvel. Y así habría sido de no ser por el amor que Jason Aaron demostró siempre por ella, antes incluso de hacerla sostener el Mjolnir, y por el inmenso calado que ha tenido entre el público comiquero, pues no olvidemos que con ella como Thor, la colección llegó a superar las ventas de su predecesor masculino en un +25%. Algo a lo que mucho me temo que hay que añadir también el éxito de la versión cinematográfica de la líder de las Valquirias, encarnada por Tessa Thompson en la maravillosa Thor Ragnarok de Taika Waititi. Probablemente este fuese el último detonante que impulsó al Bullpen a devolverle a mi querida Jane todo (o gran parte) de su poder.

A la valquiria rogando y con el mazo dando.

Tras lo acontecido en el epílogo de la Guerra de los Reinos (de manera similar a lo que sucede en el Universo Cinematográfico Marvel), las valquirias han desaparecido, pero su tarea de recoger a los caídos honorablemente en combate para acompañarlos a su recompensa en el Valhalla, no ha desaparecido. Como tampoco lo ha hecho su poder, que recaerá en Jane Foster, ya recuperada del cáncer, desposeída de su divinidad y reincorporada a su trabajo como doctora en uno de los hospitales de Nueva York.

La serie juega por tanto con algo que parece que hacía mucho que no veíamos en Marvel: el alter-ego. Entremezclando y complicando la vida de Jane Foster tanto como doctora, como única heredera de las valquirias. E incluso va más allá del manido concepto del alter-ego superheroico, pues no solo se verá la vida diaria de la mortal Jane Foster afectada por su condición cuasidivina y su deber como Valquiria, sino que también sucederá al contrario, pues sus conocimientos de medicina le serán indispensables a Valquiria en sus diferentes aventuras. Lo que reitera una vez más en la idea principal del Thor de Jason Aaron de que la divinidad es una cualidad humana, y que es precisamente esta perspectiva humana lo que hace que Jane sea la más indicada para asumir este rol.

Típica Feria de Abril yendo pasadísimo de LSD. No falla nunca.

Pero realmente no es hasta la salida de Ewing cuando la serie empezó a explotar todo este potencial, pues su sustituta, Torunn Grønbekk, cogió la serie con mucho entusiasmo y con los deberes hechos. Supo trasladar esa idea de “doctora por el día y valquiria por la noche” a una trama que verdaderamente tuviese sentido y permitiese al personaje seguir creciendo y evolucionando. Pero cuando digo que entró con los deberes hechos me refiero a que, a diferencia de Ewing, a Grønbekk se le nota que conoce en profundidad al personaje, y es capaz de dotarla de una voz propia que no tenía desde que la plasmase Jason Aaron en las páginas de Diosa del Trueno.

Lástima que a esta salida del guionista británico de la colección no tardase en acompañarle la del artista madrileño Cafu, quien en mi opinión estaba haciendo su mejor trabajo hasta la fecha. Aun con ello, Ramón Rosanas y Alberto Arburtov realizan un trabajo excelso en el apartado artístico de los últimos números. Pero no, la verdadera lástima para los fans de esta colección está en su abrupta cancelación, que Marvel achaca a las bajas ventas y la necesidad de recortar costes producida por la pandemia de la COVID-19.

Viene fuerte la última actualización de los Sims: SARS-2 Population.

Al final nos quedamos con apenas diez números en los que se demuestra que, dentro del mainstream superheroico aún pueden desarrollarse ideas o temáticas que vayan más allá de las simples aventuras. Una pena que tengamos que despedirnos de lo que ha sido este regalo para los fans del personaje y del Thor de Jason Aaron. Pero estad tranquilos, sed optimistas, porque por segunda vez nos han prometido que este no es el fin de nuestra ya amada Jane Foster: Valquiria.

¡Nos vemos en la Zona!

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