IRON FIST. El último Defensor (primeras impresiones)

Título Original: Iron Fist
Fecha 1ª emisión: 17 de Marzo, 2017
Cadena: Netflix
Creador: Scott Buck
Temporadas: 1
Episodios: 13
RepartoFinn Jones, Carrie-Anne Moss, Jessica Henwick, Jessica Stroup, José Báez, Ludovic Coutard, Toby Nichols, Craig Geraghty, Donté Grey.
Valoración: Planchazo de Hierro /10

Tras la irregular Luke Cage y antes de que este verano se estrene la esperada The Defenders llega a Netflix el último Defensor. El último miembro de este callejero equipo no es ni más ni menos que Puño de Hierro, así que hemos dejado que los equipos de cómic y cine de la Zona se unan para contarnos qué les han parecido los 6 primeros episodios de la serie de este místico personaje.

Cuando Daredevil se dejó caer por Netflix era algo novedoso. Su primera temporada nos cogió a todos por sorpresa por su alta calidad en muchos aspectos. Jessica Jones mantuvo un poco el nivel, aunque con notables diferencias, pero, de algún modo, se intentó hacer algo distinto y así ha sido hasta ahora con cada una de las estrenadas. Se pretendía que cada una de ellas jugara con diferentes barajas de cartas. Por poner un ejemplo, Jessica Jones y Luke Cage no poseen coreografías de peleas largas y Harlem y sus sonidos consiguieron convertirse en un personaje más de esta última mencionada, cosa que no había ocurrido todavía con ninguna. La versión adulta de los superhéroes de Marvel estaba en Netflix.

Ahora llega Iron Fist. Un personaje místico. Y, ¿qué han hecho para que se diferencie de los demás? ¿Cúal es el método que han ultilizado para contar su historia y que difiera del resto? Jorge V y Alberto Fassbender te lo cuentan SIN spoilers.

TRAMA

Bien sabido es que las series de Marvel/Netflix se toman su tiempo con los primeros episodios en sus respectivas temporadas. A veces pisan el acelerador dejándonos casi sin respiración (como en los 4 brutales primeros capítulos de la T.2 de Daredevil) y otras tienen un comienzo tranquilo y algo lento pero necesario (como en Jessica Jones y Luke Cage). Pues justo lo mismo le pasa a Iron Fist, sólo que los dos primeros episodios son menos interesantes de lo habitual. Y aunque lo cierto es que Danny Rand comienza en una posición poco habitual y diferente a la de sus compañeros (empieza siendo prácticamente un vagabundo), el espectador sabe de antemano que esa situación le durará más bien poco… Por lo que tras dos correctos pero anodinos episodios (centrados en la búsqueda de identidad de Danny) llegamos al tercero, donde la serie pega un pequeño subidón de interés que se mantiene hasta el sexto episodio, pero sigue sin ser nada del otro mundo.

Iron Fist está dividida principalmente en dos tramas: por un lado la que trata sobre el futuro de la empresa Rand o la identidad de Danny, y por otro la que tiene que ver con todo el misticismo y los clanes con los que Rand se tendrá que enfrentar. Las primeras (las empresariales) son bastante aburridas e insulsas, y las segundas, aunque parezcan las sobras de la 2T de Daredevil en cuanto a villanos y temática se refiere (ya veréis por qué), funcionan y son bastante amenas. Pero el mayor problema es que, aunque son entretenidas, también son bastante rutinarias y tópicas. Aun así, hay que dejar claro, que cuanto más abraza su lado místico y mitológico, más interesante se pone. Lástima que no pase tantas veces como nos gustaría en esta primera tanda de episodios.

Otro punto flojo, aunque entendible a estas alturas, es que parte de la trama principal de Iron Fist se siente como un enorme “set up” para dejarlo todo conectado y bien atado de cara a la inminente llegada de The Defenders Y esto, aunque sea necesario, priva a la serie de dedicarle a este personaje una trama más elaborada y personal. Aunque lo cierto es que este apartado también es una pequeña ventaja, ya que en Iron Fist, es donde más se nota la estupenda y lograda cohesión de este pequeño pero grande Universo, gracias a la incursión de personajes como Jeri Hoghart (Carrie Ann Moss) o Claire Temple (Rosario Dawson) aka “la Nick Fury de Marvel/Netflix”, quien tiene una escena realmente ridícula y surrealista, que nos da a entender que los guionistas ya ni se molestan por introducirla de una manera natural y orgánica. Pura comedia involuntaria de la buena, esa escena.

Por lo tanto, aunque sus 3 primeros episodios son bastantes flojos, los tres siguientes consiguen elevar un nivel que esperemos que aumente, incluso más, tras el sexto episodio, sin duda el mejor por el momento. A las órdenes de The RZA, director de The Man with the Iron Fists (¿coincidencia? no lo creo), el resultado es un capítulo realmente comiquero y centrado en lo que debería de ser esta serie: mucho misticismo, acción y diversión.

PERSONAJES

Lo primero que se aprecia es que la serie cuenta con bastantes secundarios. Lamentablemente, se recurre mucho al tópico (otra vez) en la mayoría de ellos: Ward y Joy son hermanos y amigos de la infancia de Danny, además de ser los encargados del negocio de la familia Rand tras el accidente aéreo. Él es el típico hombre de negocios repeinado, con escasa moral, fraudulento y, en definitiva, odioso. Ella, una chica pija con mejores dotes empresariales, que se deja llevar más de la cuenta por los consejos de su hermano. La evolución de estos personajes en particular resulta tremendamente previsible y, se podría llegar a decir, que todo lo relacionado con ellos es lo más flojo de Iron Fist.

Por otra parte, Colleen Wing es una experta en artes marciales, que dirige su propio dojo y que a duras penas puede llegar a fin de mes con sus clases, lo que le hará salir a ganar dinero en peleas clandestinas. Recuerda un poco a Elektra, por la alianza que se forja con el protagonista a la hora de plantar cara a la amenaza, pero se diferencia en su personalidad: Wing no alardea (al menos al comienzo) de sus conocimientos y es más bien reacia a salirse de su código ético, cosa que cambiará a medida que avancen los episodios.

También, como era de esperar, aparecen algunos secundarios de las anteriores series de Marvel. Hogarth sale a escena de cara a defender los derechos de Danny como propietario de la empresa familiar, mientras que Claire Temple tiene como función (de nuevo) el tratamiento y cura de lo ocurrido en enfrentamientos callejeros de Iron Fist. El uso plano de estos personajes, unido a las excusas para introducirlos en la historia, no hace más que incrementar la sensación de un guión sin depurar que se ha quedado en sus primeros compases. Una verdadera pena.

En cuanto al protagonista, tres cuartos de lo mismo. Da la sensación de que se podía haber creado un gran personaje con Iron Fist, pero se queda en puertas de resultar épico (u otorgar otra emoción, directamente). No resulta tan carismático como los de anteriores series y, en parte, viene dado por un actor que se encuentra un paso por debajo del resto. Su interpretación chirría un poco al comienzo, aunque hay que reconocer que a medida que avanza se siente más natural. De todas formas (y una vez más) nos encontramos con otro ejemplo de tópico en todo lo que le rodea, cosa que no ayuda para empatizar con él.

INFLUENCIAS

Iron Fist se diferencia de las demás series individuales en algo importante y a la vez malo para ella: no posee una personalidad característica o propia.

Da la sensación de estar viendo un Daredevil descafeinado en algunos aspectos y una mezcla de cosas mil veces vista en otros. Esto se vislumbra en su tono. No resulta claro en un principio, por lo que la serie comienza ya de por sí con inseguridades.

Lo místico del personaje pasa a un segundo plano. Parece que se le tiene miedo cada vez que se va a hablarse de algo sobrenatural o del misticismo del personaje (algo que ayuda como distintivo del resto). En este aspecto se podían haber utilizado ciertas influencias de cine oriental pero, una vez más, se encuentra totalmente desaprovechado. En lugar de eso, se recurre a algo más lineal y clásico. Las referencias al final se basan en coger un poco de aquí y de allá, más cercano al cine superheroico palomitero, donde la historia es más bien una excusa poco trabajada, y resultando previsible y poco trabajado. No tiene fondo… Sinceramente, por la trama que escoge seguir y su miedo al misticismo se encuentran muchas similitudes con Daredevil y, para eso, ya tenemos al cornudo, que lo sabía hacer mucho mejor.

APARTADO TÉCNICO

Visualmente Iron Fist continúa la estela de color identificable, tras el rojo sangre de Daredevil, el morado pulp de Jessica Jones y el anaranjado urbano de Luke Cage, aquí predomina un amarillo oriental. Y aunque visualmente Iron Fist es la menos inspirada de las cuatro series de este Universo, tiene algunas escenas resultonas, aunque estéticamente, y como ya hemos mencionado, en algunas parezca que se hayan reutilizado decorados y localizaciones de Daredevil.

Ahora sí, (y por fin) hablemos de uno de los puntos fuertes de la serie: la acción. Iron Fist es un personaje puramente físico, por lo tanto es algo triste el comprobar que aunque las escenas de acción y coreografías cumplen, no son todo lo espectaculares y buenas que uno esperaba que fueran. Y es una pena, porque es un apartado en el que se podrían haber lucido pues, a diferencia de Jessica Jones o Luke Cage, aquí el personaje sí lo demanda. Aun así, hay set-pieces efectivas aunque de momento nada verdaderamente destacable.

En cuanto a la parte sonora, la intro es realmente buena y pegadiza. Visualmente azulada y con una instrumental recuerda a la maravillosa BSO de Daft Punk para Tron: Legacy. Hay algunas canciones techno que pegan con la acción, pero en general no es un punto fuerte como sí lo era en Luke Cage. De hecho, es interesante compararla con ella, ya que, reconozco que Luke Cage es una serie que no me gustó demasiado, pero lo cierto es que en aquella había varios elementos como la estupenda BSO, la atmósfera personal de Harlem e, incluso, su toque puramente social que la hacen presumir una gran identidad, incluso en sus peores episodios. Y, aunque Iron Fist se hace más amena, no terminan de explotar su punto fuerte (una mitología interesante) como deberían, algo que, de momento y habiendo visto sólo los primeros episodios, la coloca en un peldaño por debajo de la anterior serie de Marvel/Netflix.

Resumiendo, Iron Fist ha tenido un comienzo flojo que nos da una de cal y otra de arena. Y aunque de momento, se coloque como la más débil del Universo Marvel/Netflix, está lejos de ser un completo desastre como muchos críticos parecen concordar. Hasta ahora podemos decir que es mucho más potente en su parte técnica que en la argumental pero habrá que ver si mejora en su segunda mitad (sería la primera serie de este Universo a la que le ocurre).
Parece que Danny Rand no ha empezado con muy buen pie.

¡Nos vemos en la Zona!

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