INDIE10, vol VIII: RETURN OF THE OBRA DINN

En ocasiones aparecen juegos indie diferentes en su propuesta y jugabilidad. Algo diferentes al resto de juegos y que innovan en apartados como su narrativa. Return of The Obra Dinn es uno de ellos. Una historia fragmentada, donde tenemos que ir disipando la niebla que la cubre a base de la exploración minuciosa, encajando todo el puzle mental que nos propone. Una joya para sentirse detective durante unas buenas horas.

En 1807 el Obra Dinn, buque mercante desaparecido cinco años atrás, ha aparecido. Zarpaba desde Londres a Oriente con más de 200 toneladas de mercancía. Nunca llegó a su destino.

¡Encontrado!

Nosotros seremos un inspector de la oficina de seguros al que encargan evaluar los daños y saber que ocurrió. Sin aparentes signos de vida en todo el barco, tendremos que explorar concienzudamente e ir descubriendo las historias de todos los tripulantes y los motivos de su fatalidad.

Lucas Pope, creador del adictivo Papers, Please, nos trajo en 2018 una aventura detectivesca. No hay lugar para la ayuda excesiva. Sabe que parte de la gracia es teorizar e ir descubriendo todo por uno mismo, sin que lo lleven de la mano. Por eso el juego no es fácil. Hay que exprimirlo para cerrar al completo toda la lista de pasajeros.

El cambio de hora a veces sienta mal.

Nuestro personaje posee un cuaderno que será nuestro centro de atención en toda la partida. En él nos encontramos la lista completa de pasajeros con los oficios, fotos grupales de la tripulación y una serie de capítulos vacíos que completar sobre todo lo que aconteció durante el viaje. Mediante el uso de un reloj mágico (Memento Mortem), al acercarnos a un cadáver, vemos y escuchamos el instante en el que murió. Se crea así una imagen congelada en la que poder navegar y donde tenemos que buscar información. Una vez finalizado el momento se nos rellena una parte del cuaderno pidiéndonos quién era, de entre toda la tripulación, el fallecido, causa de la muerte e identificar quién fue el autor. De primeras la causa de la muerte parece lo más fácil porque suele verse claramente, pero no siempre es así.

Es un juego que de primeras ya notamos que tenemos que estar pendientes de toda pizca de información que se nos da. Mediante la última conversación de un tripulante podemos obtener información de la identidad de otro que había por la zona en esos momentos, o bien encontrar algo clave en la escena. El juego atrapa y te hace estar activo mentalmente en todo momento. No para de sorprender y, cuando parece que lo tienes todo controlado te sorprende preguntándote por lo ocurrido con ciertos tripulantes que no has llegado prácticamente a ver (o has creído no llegar a ver).

La borrasca de bits.

Mediante un apartado visual transformado a 1 bit por pixel, exploramos el Obra Dinn y formamos pequeñas historias o lapsos de tiempo a bordo del barco, donde la muerte estuvo presente en varias ocasiones. Es obra nuestra el montar el puzle para determinar algunas causas de muerte o cómo comenzó toda esta serie de fatalidades que parecen no tener fin. Un juego que es un sacrilegio contar. Algunas de las maneras para llegar a las soluciones son tan satisfactorias de obtener, que el sentimiento detectivesco se acrecienta en nosotros, con un hambre voraz de descubrir otra nueva información clave. Todo está atado. Todo está pensado. Y es un placer que, aunque cueste, nos invita a seguir dándole vueltas.

La banda sonora es otra joya. Cada vez que usemos en reloj esperaremos oír los clásicos acordes de instrumentos de cuerda que siempre suenan antes de entrar a la escena. Un disfrute que nos hace ya ir preparados para un nuevo misterio. Juega con la sorpresa y con echarte a la cara la escena de golpe para que, en un primer momento, te quedes descolocado o maravillado por lo que aparece. Quizás lo único raro del juego es que es importante saber las funciones de ciertos trabajos dentro del barco. Existe un glosario bastante resumido, pero nunca está de más informarse un poco más. Para algunos “sinos” es clave conocer en qué consiste cada trabajo exactamente.

La penúltima.

No quiero hablar de más. Es un juego para descubrir. Para sumergirte en él y no soltarlo. Hay un extracto de historia completo que no se desbloquea hasta haber completado todo el diario y adelanto que es clave para saber la historia al 100%. Completar el juego no es ver todas las muertes, aunque existe un final “malo” si decides irte del barco sin dejar todo resuelto, pero ese extracto clave te lo pierdes. Este juego se completa exprimiéndolo y dejándolo todo muy bien atado. Merece muchísimo la pena hacer el esfuerzo porque cada nuevo acierto recompensa mentalmente la perseverancia y el tiempo empleado.

¡Nos vemos en la Isla!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

Jorge V

Graduado en Criminología en la Universidad de Alicante. Entre mis gustos de ocio se encuentran el cine, los cómics, los videojuegos y las series de TV. Siempre intento informarme antes para no tener que tragarme ningún bodrio :)

También te podría gustar...

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.