INDIE10, vol V: GRIS

Para la quinta entrega de este especial, quería hablar de un juego español que jugué algo más tarde de su lanzamiento, pero que me sorprendió por la manera en la que transmite sus ideas. Un juego bello como el solo. Toca hablar de Gris, de Nomada Studio.

En varias ocasiones hay juegos que logran interesar por su apartado artístico. No en vano es lo primero que puede verse con un vistazo rápido. Puede llegar a ocurrir (y ha ocurrido anteriormente) que después de probarlo, es lo único que tiene que ofrecer. Una cara bonita que viene empañada por una jugabilidad repetitiva, simple o poco inspirada.

Esto no ocurre con Gris. Cuando oía que era uno de los videojuegos más bonitos que mucha gente había jugado me parecía una exageración, pero es verdad que mientras lo juegas es inevitable no llegar a pensarlo. No sé si lo será, pero que esté dentro del top es innegable.

En un primer momento, como ya he dicho, Gris entra por los ojos. El estudio español ha contado con el arte y estilo de Conrad Roset, dónde un mundo, salpicado por acuarela, pierde su color. Un cuadro en movimiento es lo que veremos en todo momento en pantalla. Un estilo delicado y pensado al milímetro que hace las veces de conductor durante el viaje de la protagonista. Al comienzo, nos encontramos con que ella pierde su voz y cae al vacío mientras los créditos aparecen y una música con tintes electrónicos que electrizan y potencian la escena. Una primera toma de contacto que deja claro que este juego intenta transmitir emociones en todos sus apartados.

Durante todo su recorrido, Gris no para de transmitir sensaciones. Escenarios donde la música de un órgano nos habla del caos de la escena o un violín nos transporta a la paz de un bosque donde los rayos de sol se dejan ver entre las hojas. Un juego para disfrutar tranquilamente y donde, personalmente, me he visto en la necesidad de usar el movimiento de andar en lugar de correr constantemente, para el disfrute y gozo de lo que quería contarme el escenario. Y lo que quiere contar no es poco. Un viaje hacía la aceptación, pasando por las fases de la depresión dada por una terrible situación. Cuando todo parece desmoronarse a tu alrededor, donde parece perderse la alegría y color del mundo que te rodea, es necesario aferrarse a las pequeñas cosas. El mundo no debe ser un lugar de extremos. Para que exista el gris debe existir la pureza del blanco.

En cuanto a su jugabilidad, Gris no inventa la rueda, pero resulta muy notable en todo lo que se propone. Un juego de plataformas con la idea de usar pocos botones, pero donde su variedad se basa en la transformación de su entorno para dar situaciones diferentes. Cada escenario posee ideas nuevas propias y un uso de los movimientos aprendidos diferente, además de una paleta de colores acorde. Como ya pasaba en juegos como Celeste, donde el buen diseño de niveles se encarga de dar variedad al movimiento y al contenido.

El primer videojuego del estudio español Nomada Studio y publicado por Devolver consigue lo que muy pocos logran: transmitir. Todos sus apartados están al servicio de cada momento. El uso de la iconografía de cara a dar un mensaje, el arte, su armoniosa música, el movimiento, las gráciles animaciones de nuestra protagonista, etc. Un sinfín de situaciones que por sí solas poseen un poder especial y que culminan con uno de los finales más emotivos que puedo recordar en el medio. Gris es un imprescindible que hay que disfrutar con tranquilidad, sin ser molestado y con un buen par de auriculares.

¡Nos vemos en la Isla!

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Jorge V

Graduado en Criminología en la Universidad de Alicante. Entre mis gustos de ocio se encuentran el cine, los cómics, los videojuegos y las series de TV. Siempre intento informarme antes para no tener que tragarme ningún bodrio :)

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