INDIE10, vol IX: FURI

Desarrollado por el estudio francés The Game Bakers y lanzado en 2016, para la 9ª parte de este Indie10 os hablo del estrés satisfactorio que supone jugar a Furi.
Te capturaron. ¿Ves lo que te han hecho? El carcelero es la clave. Mátalo y serás libre.

Con una estética cellshading muy vistosa y unos personajes cercanos a la animación oriental, Furi comienza con esa frase. Nuestro protagonista se encuentra encerrado y está siendo objeto de tortura a manos de su carcelero. Un personaje enigmático con una máscara de conejo nos libera y nos aconseja acabar con nuestro guardián. Esto da lugar a un enfrentamiento que terminará con el descubrimiento de que hay muchos más guerreros que se van a interponer entre nosotros y la libertad. Cada uno en un mundo diferente antes de poder llegar a la Tierra.

El conejo de la suerte.

Con esta premisa The Game Bakers construye un juego basado en el modo boss-rush. Dicho de otro modo, el juego es una sucesión de enfrentamientos contra jefes finales. Uno detrás del otro. No existen mecánicas fuera de estos momentos, pero, como no, estas peleas están cuidadas al milímetro y es donde el juego lo da todo. El juego son esas peleas. ¡Y vaya espectacularidad!

Nos encontramos con uno de los juegos más difíciles que puedo recordar. Una cámara aérea nos ayudará a poder ver bastante terreno y nuestro protagonista puede hacer uso de una pistola y una katana contra lo que le puede venir del enemigo. Con un stick nos movemos y con el otro dirigimos la mirada y los disparos. Cada boss posee entre cinco o seis barras de vida mientras que nosotros sólo tres y, con cada una que tenga de menos, modificará todos sus ataques. Cuando hablo de su dificultad me refiero a que Furi mezcla de manera inteligente los juegos de acción de disparos bullet hell con los de acción cuerpo a cuerpo, donde el parry es tu forma de vida y tu amigo.

Mascarillas para todos.

Una locura en la quete encuentras esquivando sin parar cientos de balas que no dejan de aparecer, para, al segundo siguiente, tener que controlar los tiempos y adelantarte al enemigo para bloquear con la espada en el momento exacto y contraatacar. Los fallos se pagan caros. Si pierdes una barra de vida, el enemigo recupera una de las suyas y viceversa. Combates largos y variados donde cada enemigo es un mundo en sí mismo que requiere de práctica y repetición. Algunos se basan en peleas cuerpo a cuerpo donde no te dejan respirar, mientras que otros se protegen con magia mientras te disparan de todo mientras intentas llegar a ellos. La mayoría suelen ser una mezcla de estas dos cosas. La curva de dificultad es elevada y es normal que a partir del segundo enfrentamiento ya comencemos a sudar a chorros

Furi es un juego de acción frenético. Nuestros reflejos se ponen a prueba y sólo en los tramos entre un enemigo y otro podremos descansar, escuchando la música y andando junto a nuestro protagonista. Son momentos para ver el entorno y apreciar el mundo nuevo en el que aparecemos mediante cámaras fijas, a veces colocadas dando lugar a diferentes tipos de plano, y escuchar a nuestro “compañero” con cabeza de conejo. Durante ese paseo sereno y lento, nuestro camarada nos da información sobre el próximo enemigo que debemos hacer frente. Será llegar a la próxima arena de combate y vuelta al ruedo.

Si no mantienes la distancia de seguridad, te mato.

Visualmente es una delicia. Los diseños de personajes corren a cargo de Takashi Okazaki (Afro Samurai) y los mundos que nos presenta son variados y contrapuestos. Los hay llenos de neones y tecnología. Otros son parajes desérticos o una selva frondosa, pero de lo que no hay duda es que todos entran por los ojos. Una estética diferente y en ocasiones, rara.

Por si no fuera suficiente, la música corre a cargo de grupos como Carpenter Brutt, The Toxic Avenger o Lorn, entre otros. Una delicia que acompaña tanto al gameplay cañero, como a las partes de travesía. En serio, poneos la banda sonora. Es tremenda.

Musicón, efectos de luces… ¡esto una rave!

Si añoráis vuestros dedos… muy bien, pero sacrificadlos un poco en pos de una buena experiencia, reaccionando a la velocidad de la luz y apretando los botones correctos para poder eliminar a un enemigo tras otro y descubrir la verdad que esconde el final del juego. Un final que todavía encierra un enemigo secreto después de los créditos, que hará sangrar el propio mando. Phew. ¡Todavía no sé cómo logré pasarme este juego al completo!

¡Nos vemos en la Isla!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

Jorge V

Graduado en Criminología en la Universidad de Alicante. Entre mis gustos de ocio se encuentran el cine, los cómics, los videojuegos y las series de TV. Siempre intento informarme antes para no tener que tragarme ningún bodrio :)

También te podría gustar...

1 respuesta

  1. Pablo Totem dice:

    Muy cierto todo, yo aún no he conseguido terminarlo!! Saludos Zheroes!

Deja un comentario, zhéroe

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.