IMBATIBLE, de Pascal Jousselin

 

Título original:
Imbattable, 01. Justice et légumes frais (FR)
Sello: Dupuis
Artista: Pascal Jousselin
Colorista: Laurence Croix
Publicación Francia: Abril 2017
Publicación España:
Noviembre 2019 (Editorial Base)

Valoración: Hago ¡chas! y aparezco a tu lado

 

 

Hay superhéroes que, condensando todo el poder imaginable e inimaginable, se antojan todopoderosos, sin rival que les haga sombra y, consecuentemente, algo aburridos. Los hay que, tras adquirir sus poderes gracias a la intervención accidental de un arácnido, un día se percatan de que todo poder conlleva una gran responsabilidad. También se puede encontrar alguno que otro con elevadas capacidades telequinéticas y un poder mental fuera de lo común (como si lo viéramos todos los días). Otros, ven con impotencia como esa capacidad de transformarse en helado de cualquier sabor es casi una ofensa frente a la utilidad de los poderes que presentan otros mutantes. Algunos te fulminan con la mirada, otras manejan los fenómenos atmosféricos a su antojo y está quien vive permanentemente acelerado. O a quienes la mera pronunciación de una palabra les confiere magníficos poderes. E, incluso, quienes aún en la forma de un tubérculo se bastan y se sobran para hacer frente a todo malo maloso que se le ponga por delante.

Por otra parte, están los que juegan en otra liga y hacen que todos esos que presumen de poderes fascinantes, de currículums impecables en la defensa de los valores de una sociedad y de sus conciudadanos o de un desahogado saldo positivo en la lucha contra el mal, se queden en una minucia, empequeñeciendo y encogiéndose al contacto con estos otros. O mejor dicho, con este otro. Porque saben que tienen enfrente al único verdadero superhéroe del mundo del cómic, que no es otro que…

IMBATIBLE
de Pascal Jousselin

Siempre digo que la mejor manera de enfrentarse a un tebeo es entrar virgen a sus páginas, sin haber leído siquiera su argumento o haber echado un vistazo a las opiniones demasiado descriptivas de quienes, habiéndolo disfrutado ya, dejan caer pequeñas sentencias o pistas que anticipan alguna viñeta o elemento fundamental de la obra.

Quienes cojan este tebeo en sus manos y tras contemplar la llamativa imagen de la cubierta delantera en la que figura bien visible Pascal Jousselin, Imbatible. 1. Justicia y verduras frescas y Editorial Base (lo que viene a ser el autor, el título y la editorial, vaya) decidan darle la vuelta para ver qué palabras han escogido los editores para promocionarlo y explicar su contenido, se encontrarán con un buen resumen del tebeo por medio de la narración gráfica en clara sintonía con el interior. Además de un anticipo de la dinámica y tono general.

A ver si así vuela…

Este primer álbum de la serie (formato clásico europeo) que acaba de llegar a nuestro país recopila historias cortas de una página y siete largas (de dos o más) de Imbatible que han ido apareciendo en Le Journal de Spirou desde el inicio de su publicación en 2013. Fue incluido en la Sélection Jeunesse de la 45ª edición del Festival de Angoulême en 2018.

En esa portada en la que se nos presenta a Imbatible ya se atisban algunas de las cualidades de nuestro héroe (pues sí, ni más ni menos, a eso se dedica el protagonista): roce con la realidad y con las gentes, ejemplo de convivencia para con sus vecinos, modestia y preocupación por las cuestiones más mundanas. En el resumen argumental de la cubierta posterior constatamos que el excelso superhéroe no descuida las tareas cotidianas a la vez que se dedica a combatir cualquier amenaza, llegue por donde llegue. Y lo más importante, se nos deja entrever cuál es su superpoder (y por ende, el de su autor).

Esta pared no es la cuarta…

Vale, reconozcámoslo. Quizá de primer vistazo Imbatible no sea lo que esperamos de un superhéroe: afable (rozando en ocasiones ese punto de irritante tranquilidad), dedicado a las labores del hogar y vistiendo un traje que no es de los más favorecedores para una figura como la suya, más bien rellenita, poco atractiva y menos glamourosa. Eso sí, en cuanto le vemos en acción porque las circunstancias lo requieren, todas las dudas se disipan al instante y caemos en la cuenta de que es poseedor del superpoder más útil de todos cuanto hemos visto en la esfera de mallas y capas. Inteligencia, pragmatismo y humildad (no se vanagloria por ello) son otros factores que contribuyen a inclinar la balanza a su favor en detrimento de otros héroes mucho más resultones o alborotadores que habitan el espectro del género superheroico del imaginario colectivo.

Lo más fascinante de este tebeo es la capacidad que tiene para sorprender al lector. Si bien es cierto que Pascal Jousselin (historietista e ilustrador francés que se encarga tanto del guión como del dibujo de Imbatible) concibió esta colección para la chavalería, ese público que no es considerado su target puede llegar a disfrutar más aún, si cabe, del tebeo. Sobre todo los que llevan (llevamos) años perdidos entre viñetas: podemos pensar que ya lo hemos visto todo y que salvo algunas emulaciones a los grandes maestros del noveno arte excepcionalmente logradas, nada nos puede llamar ya la atención. Y nada más lejos de la realidad. Este es el perfecto ejemplo que lo demuestra y que hace que nos reafirmemos en que menos es más.

Los supers también vienen con un pan bajo el brazo.

Para mí, Imbatible supone una vuelta a esas ingeniosas tiras que te sacan una sonrisa, frescas y originales en su tratamiento, argumento y concepción, carente de artificio y de aparente simplicidad pero de gran profundidad que ofrece una nueva dimensión de los arquetipos del género superheroico, tan manidos hasta el momento.

Podría decirse que este tebeo supone una suerte de homenaje y mirada al pasado, a todos esos historietistas que experimentaron y jugaron con el propio lenguaje del cómic para incluirlo en sus tramas como un elemento más de construcción de historias.

¡Por otro año de cómics!

El gran logro del autor francés radica en poner al servicio del discurso la utilización de los elementos del lenguaje del cómic, sus espacios narrativos, las relaciones que establece entre ellos, la parte textual (bocadillos y tipografía) y el vocabulario gráfico. Jousselin se revela como un buen conocedor de la narración secuencial y, manejándola a su antojo, exprime al máximo su potencialidad construyendo una composición impecable sobre la que se articula la trama. De manera muy calculada y sencilla en sus formas, ofrece una historia sencillamente deliciosa, en la que se atiende a las injusticias de la sociedad, igualdad, cuestiones medioambientales y a todo aquello que chirría con los valores sociales.

Ello revierte en Imbatible en la medida en que este personaje es consciente de su existencia en las reticuladas viñetas de un tebeo (¡un gran superpoder!) y actúa en consecuencia y valiéndose de tal conocimiento. No es que salga del tebeo a otra dimensión, de la forma en que surgió Spirou a la trama de la historieta tomando vida a partir de un lienzo en la primera tira dibujada por Rob-Vel (publicada en el número 1 del Journal de Spirou en abril de 1938). En Imbatible no hay transposición de planos: simplemente hay uno y nuestro protagonista se da perfecta cuenta de cuál es su universo.

El nacimiento de Spirou (Spirou par Rob-Vel. L’intégrale)

El humor, la referencia al absurdo y el recurso del gag físico son las otras grandes bazas con las que juega el francés. Lo inesperado se hace presente a través de la línea clara de su trazo en medio de la cotidianidad reflejada. Esos términos de comicidad y concepción del espacio narrativo al servicio de la trama a partir del humor, y aunque en diferente ámbito, puede hacernos pensar en autores fundacionales como Herriman o en el trabajo de algunos artistas gráficos que practicaban el humor satírico en nuestro país a finales de los años 20 en publicaciones como Gutiérrez (a cuyos números se puede acceder desde la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional de España).

Dibujantes como López Rubio o Mihura (más conocido por su faceta de dramaturgo) que proponían una visión vanguardista, experimental y renovadora del tebeo, ensayando nuevas formas a partir de los usos y elementos del lenguaje propio del medio, en lo que podría considerarse como una generación cultural adyacente a esa literaria del 27, cuyos escritores son prácticamente los únicos que recuerdan los libros de texto.

Gutiérrez nº23, año  1 (05-11-1927)

Además del propio superhéroe, Imbatible cuenta con una galería de personajes absolutamente fascinantes y que nos recuerdan al habitual reparto en las historias de este género: su confidente en la justicia, el gendarme Juan Pedro; los villanos que amenazan la paz y tranquilidad, desde un científico con todo tipo de máquinas para el mal hasta un chiflado de manual; ese joven discípulo que busca seguir los pasos y las enseñanzas del héroe; esas altas esferas políticas algo relajadas con la moral; o toda la gente del pueblo.

Cuando algo es realmente extraordinario y sobresaliente, lo mejor es no andarse con tonterías intentando explicar la razón y lanzar una invitación a adentrarse en la lectura de ese artefacto. Una vez degustado, os emplazo a compartir opiniones, exclamaciones de asombro y elogios varios de otra de las razones por las que, al menos en mi opinión, recordaré este 2019 en lo que a tebeos se refiere.

¡Nos vemos en la Zona!

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