EL HOMBRE RADIACTIVO, de Steve Vance, Cindy Vance y Bill Morrison

 


Título Original
:

Radioactive Man, Vol.1 #1-6

Sello: Bongo Comics
GuionistasSteve Vance, Cindy Vance y Bill Morrison
Artistas: Steve Vance y Bill Morrison
Colorista: Cindy Vance
Publicación USA: Ene. 1993 – Ene. 1994
Publicación España: 1996 – 1997 (Ediciones B)
Valoración: ¡Cuidado, Radiactivo Man! /10

 

 

Hoy parece que siempre han estado ahí, pero Los Simpson, al menos, tal y como los conoce el gran público nacieron, se formaron y eclosionaron en la década de los noventa. A principios de los ’90 se generó una auténtica “fiebre amarilla” con una eclosión de merchandising poca veces visto con anterioridad en torno a una serie que revolucionó la animación hace ya casi 30 años. Entre las camisetas, los peluches, los muñecos, los moldes para flanes (si, los hubo) las toallas, también había cómics, hablemos de algunos de ellos.

EL HOMBRE RADIACTIVO
de Steve Vance, Cindy Vance y Bill Morrison

¡EL CÓMIC FAVORITO DE BART SIMPSON!

“Voy a las tiendas de cómics y miro lo que hay, la gran mayoría es material bastante deprimente centrado en ciencia ficción y superhéroes…creo que simplemente pensé que había sitio para cómics divertidos”. Así definía Matt Groening el panorama editorial en 1993 al mismo tiempo que justificaba la fundación al amparo del éxito de Los Simpson, junto a Bill Morrison, Steve y Cindy Vance de Bongo Comics Group en 1993.

Bongo.

La editorial, que recibe su nombre de Bongo, el conejo antropomórfico protagonista de la serie de tiras cómicas de Groening creado el 1977, arranca con tres series regulares: la inevitable Simpsons Comics, que continúa publicándose en la actualidad, Rasca y Pica Comics y Bartman además de una miniserie: Hombre Radioactivo, el título que nos ocupa.

La miniserie de 6 números gira en torno al… Hombre Radiactivo, el superheroe prototípico del Universo Simpson, protagonista de multitud de cómics, series, películas y merchandising. Pero en este caso no estamos tanto ante un cómic de superhéroes sino ante un cómic sobre cómics de superhéroes.

Los artífices de esta miniserie son los propios co-fundadores de Bongo, la pareja formada por  Steve y Cindy Vance, ayudados por Bill Morrison, todos ellos con amplia experiencia en el campo del cómic y la animación. Para su aproximación al personaje los autores optarán por usar al Hombre Radiactivo como excusa para mostrar la historia del cómic pijamero empezando allá por los paranoicos años 50 hasta llegar a los oscuros ’90.

Por supuesto, el estilo de dibujo seguirá los patrones establecidos por la “Casa Groening”, al fin y al cabo, estamos hablando de la historia de los cómics de superhéroes…del Universo Simpson. 

De esta manera, la miniserie estará compuesta de 6 números procedentes de diferentes épocas de la serie del Hombre Radiactivo con la numeración correspondiente, es decir, el primer número es el #1, pero el segundo ya es el #88, siendo el último el #1000. Pero la cosa no queda ahí, cada número reproduce el estilo e incluso la propaganda del período de la historia del cómic que imita, desde versiones de los anuncios de Charles Atlas en los ’50 a juguetes patrióticos en plena guerra de Vietnam, pasando por propaganda de las ficticias películas del personaje.

El Meta#1.

HISTORIA DEL GÉNERO EN 6 ENTREGAS

Y así arrancamos con el número #1, con fecha de publicación de noviembre de 1952 en cuyas páginas nos encontraremos con el origen de Radioactivo Man, el enemigo del inconformismo. Más allá de los homenajes a Hulk y Superman, además de jugar con los clichés de la época, como los guiños a los objetos gigantes del Batman de Finger, los autores aquí se recrean en la caza de brujas del macartismo y su efecto en el mundo del cómic vía La Seducción del Inocente, el libro de Fredric Wertham que supuso el origen de la autocensura y el Comics Code. Radiactivo Man, como buen americano anti-comunista, se posicionará en contra de los cómics de crimen que pervierten la mente de la juventud al mismo tiempo que la historia nos revela las razones menos “morales” y más crematísticas detrás de la fundación del Comics Code.

Saltamos al número #88 con fecha de  mayo de 1962, momento de eclosión de le una pequeña editorial llamada Marvel Comics. Y es a esta Marvel primigenia a la que rinde homenaje este número, desde los monstruos kirbianos de la era pre-Marvel hasta las relaciones entre personajes inundadas de drama culebronesco made in Stan Lee, pasando reproducir la estructura en 4 partes de los primeros tiempos de la Casa de las Ideas, todo ello teñido del terror rojo que lo inundaba todo en la época. Los creadores alteran el apartado gráfico modificando el estilo de dibujo para asemejarlo al de Kirby e incluso llegan a introducir homenajes nada velados al Spiderman de Lee y Ditko en el origen de Fisión Boy.

¡Sucios hippies!

Y llegamos a principios de los setenta con el número #216 donde Radiactivo Man debe hacer frente a la caída de su compañero en las “oscuras fuerzas de la paz y el amor”. Por supuesto, estamos hablando de explosión de la contracultura y los hippies, el trío artístico opta en este caso por reflejar la agitación social de la época y contraponerla a la actitud plenamente conservadora del protagonista, que vendría a reflejar la posición del cómic mainstream de la época. No obstante, les da tiempo a reflejar los efectos del movimiento con la aparición de personajes psicodélicos “a lo Jim Starlin”.

La aventura “publicada” en el número de octubre de 1980 rinde homenaje a una de las historias más clásicas de la pareja artística que marcó el devenir del cómic de superhéroes de la época. La saga de Fenix Oscura de Byrne y Claremont, por supuesto nuestros autores no se quedan en los simples guiños, tanto al tono de las historias como al estilo artístico de la época sino que ya muestran el viraje del género hacia  el cuestionamiento de las figuras de autoridad, con una amenazante organización gubernamental en la sombra actuando contra nuestro héroe.

La culminación de esta evolución se aprecia en el siguiente número que, como no podía ser de otra manera, se “publica” en 1986, año importantísimo para el cómic americano, durante el que se publicaron algunas de las obras más recordadas y reivindicadas del género superheroico y que, como no podía ser de otra manera, serán “homenajeadas” en las páginas de este Radioactive Man #679. Vemos como el matrimonio Vance, siempre ayudados por Morrison, reproducen (siempre siguiendo los “cánones” del universo Simpson) escenas tanto de Watchmen como del Dark Knight Returns, con un Hombre Radioactivo que, para variar, se encuentra apoyando el gobierno de Reagan, cual Superman Milleriano. Pero ahí no queda la cosa, en un “más difícil todavía” el equipo artístico se la apaña para rendir homenaje a nada menos que al primer gran crossover: Crisis en Tierras Infinitas, uniendo el “grim & gritty” de la época con el desbarre multiversal.

Back to the bassics.

El número #1000 nos planta en el “presente”, principios de los ’90, aquí se reflexiona sobre el devenir del cómic americano y su situación en la época de publicación de esta serie, especialmente en lo referente a la mercantilización exagerada del genero surgida de la especulación. Estilísticamente se reproduce, por un lado el estilo de McFarlane en el ultra-popular -por aquel entonces- Spawn reproduciendo tanto los excesos gráficos como los defectos de la superestrella: el abuso de siluetas, las capas eternas… Como era de esperar otro que no se librará será Liefeld, con lo que hubiera sido una versión del –por aquel entonces- enfant terrible de Image de Radioactivo Man, músculos imposibles y pies ocultos incluidos, que es lo que el gran público buscaba. Sin embargo, es aquí donde uno llega a apreciar la lucidez de los Vance (y Morrison) en un giro que presagia el back to the basics que abanderará Marvels, que se publica prácticamente por la misma época que este número.

RAYOS Y RETRUÉCANOS

Este Radioactive Man es un cómic humilde, de humor aparentemente blanco y ligero que, sin embargo, detrás del entretenimiento y la sana diversión surgida de la parodia del género de las mallas está la intención reflexionar sobre éste y su evolución en un momento en el que el mainstream estaba más interesado en las cartas cromadas y los pistolones que en aportar historias interesantes.

La gloria del visionario.

Un cómic que, publicado entre 1993 y 1994 se adelanta en el tiempo a la estrategia de homenajear al género a través de la evolución de un personaje durante un período de tiempo. Algo que se repetirá de manera posterior, si bien desde un prisma más serio, a partir de mediados de la década en obras mucho más celebradas como son el Superme de Alan Moore o las distintas aportaciones de Warren Ellis en el universo Wildstorm.

Un cómic que entretiene, divierte y al mismo tiempo te aporta ese guiño extra que el autor ha querido transmitir al lector más versado. 6 cómics tan recomendables como olvidados por estos lares.

¡Nos vemos en la Zona!

David Mas

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

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