HEAD LOPPER, de Andrew MacLean y Mike Spicer

 


Título original:

Head Lopper & The Island or A Plague of Beasts TPB
Sello: Image Comics
Guionistas: Andrew MacLean
Artistas: Andrew MacLean
Colorista: Mike Spicer
Contenido: Head Lopper #1-4 (Sep. 2015 – Jun. 2016)
Publicación USA: Octubre 2016
Public. España: –
Valoración: Yo para ser feliz quiero a un bárbaro con un espadón/10

 

Pon un bárbaro en tu vida.

En serio. Consigue que un tipo rudo, barbudo, indómito y semidesnudo te siga a todas partes con un espadón de los de ríete tú de las motosierras industriales. Sin tener en cuenta tus creencias religiosas. Te gusten los hombres o las mujeres. Pon un bárbaro en tu vida. De Conan a Sláine, nadie puede resistirse el torso musculado y sudoroso de un norteño taciturno vestido con escasas y roídas pieles. Será nuestra sed de sangre. Será nuestro amor por la aventura. Será la fascinación que despiertan los seres primigenios y tentaculares que te encuentras por el camino, llenos de un adorable aroma a H.P. Lovecraft. Será lo que tu prefieras que sea, pero pon un bárbaro en tu vida, y si puede ser el…

HEAD LOPPER
de Andew MacLean y Mike Spicer

pues mejor que mejor.

No es una apreciación hecha al azar. Para alguien que, como yo, creció alimentado por esa única lágrima (dibujada por el mítico John Buscema) recorriendo el rostro de nuestro cimmerio favorito, colofón al clásico de la literatura y el noveno arte llamado “Muerte en la Costa Negra”, lo de los bárbaros es un asunto de trascendental seriedad. Son personajes a los que se les guarda un cariño eterno basado en una relación de fascinación iniciada en la infancia. Hacer una historia digna con ellos es un tanto seguro en el corazoncito de toda una generación, una legión de viejunos que vio como sus genitales se llenaban de pelo al compás de La Espada Salvaje de Conan. Si, además, lo haces mezclando un dibujo de línea clara con reminiscencias al arte de Mike Mignola y eres capaz de narrar como los mismísimos ángeles, entonces, amigo, aquí tienes a alguien que irá contigo hasta las mismas puertas del infierno. Respeto y amistad eternas garantizadas.

No solo eso. Andrew MacLean consigue que la cabeza cercenada de una bruja se convierta en un personaje simpático y lleno de personalidad, dibuja las mejores y más plásticas escenas de acción que uno ha visto en un tebeo en mucho tiempo y hace de la simplicidad y de la economía de líneas una virtud resplandeciente y cegadora. Cada página es un dechado de virtudes en la que puedes pasar horas. Cada escena representada es una esperanzadora bengala lanzada a un abismo de oscuridad creativa. Es como decir que esto es la puta hostia consagrada, pero de manera mucho más fina.

Él sí que sabe hacerse una buena presentación.

Head Lopper (literalmente: “podador de cabezas”) es uno de esos clásicos y silenciosos guerreros convertidos en héroe a regañadientes. Un arquetipo tradicional que identificas al instante. Perseguido por la típica maldición que hace crecer los problemas a su paso, nuestro protagonista debe de librar a un reino lejano situado en una ignota isla de una maléfica amenaza en forma de brujo ultraterreno. Describiéndolo así, lo que queda claro es que el argumento es lo menos importante en este maravilloso cómic de Image. Lo acontecido es una excusa para crear un conjunto de personajes memorables y monstruos con alucinantes diseños. Todo gira en torno a lo que se cuenta, pero poniendo especial énfasis en el cómo se cuenta. El autor parece ser consciente de que pocas cosas que inventar en el género, y la única manera de innovar es colocando el foco en lugares en los que antes nadie había pensado. No hay como iluminar lóbregos pasillos que nadie se atrevía a cruzar para encontrar la senda del éxito.

MacLean bebe de múltiples fuentes. De A.I.D.P. a Hora de Aventuras, este enriquecedor proceso le permite crear un universo con voz propia y un estilo que se puede reconocer a kilómetros de distancia. Es un cómic que MOLA, y todas las cosas que puedas escribir de él no dejarán de ser meros flecos que cuelgan de una preciosa manta. Rebabas accesorias que no deben despistarnos de lo principal: si aún no lo habéis leído os estáis perdiendo algo muy grande. MUY MUY GRANDE.

Dicho esto, no puedo evitar hacerme una pregunta. Es algo que he comentado muchas veces en foros, webs y tertulias. Una de esas dudas recurrentes que, por mucho que traten de explicarme, nunca llega a desentrañar de una manera satisfactoria.

Allá va:

¿Para cuándo esto es España?

Y, una vez lanzada esta primera cuestión, surge de manera casi inmediata su corolario:

¿Alguien se quiere montar una editorial de cómics conmigo?

Siempre viene bien tener un bárbaro a mano…

Según me han dicho, lo más lógico es que este cómic vea la luz en nuestro país a lo largo del 2017, pero conociendo la errática política editorial que sufrimos en la Piel de Toro, la verdad es que no me jugaría los cuartos apostando por ello. A lo largo de mis muchos años de lector y de mis cientos de reseñas escritas (cientos ya… ¡hay que joderse!) me he topado con demasiada frecuencia con series, colecciones y novelas gráficas que permanecen sin publicar aquí y cuya calidad supera de forma exponencial a mucha de la bazofia generalista que sí llega a la librería especializada. Reconozco que el esfuerzo realizado por editoriales tanto grandes como pequeñas es ingente, sobre todo teniendo en cuenta el saturado y variado catálogo del que disfrutamos en la actualidad. Sin embargo, muchas veces el criterio del editor jefe parece nublado por una muy comprensible sensación de engañosa seguridad que le lleva publicar cosas que cree aciertos sin riesgo, cuando en realidad son material de segunda sobrevalorado.

Tengo la certeza de que si yo montara mi propia compañía y publicara los tebeos según mis subjetivos y personales gustos, los mismos que tanto cuestiono podrían tacharme de todo lo que les estoy reprochando, pero me cuesta creer que muchas de las mejores colecciones de editoriales como Image (por poner un ejemplo sangrante y relativamente generalista) permanezcan sin publicar mientras seguimos sufriendo reediciones de materiales que ya tenemos por quintuplicado en nuestras estanterías.

Esquema de cómo luchar contra una jauría de lobos gigantes, pt. 1

Head Lopper es un ejemplo de serie que necesita ser publicada, ya que la opinión casi unánime de todos aquellos que han podido leerla es positiva. Sé que basar tu criterio empresarial en la valoración cerrada de un grupo social determinado es peligroso, pero viendo lo que llega al mercado hoy en día, me cuesta mucho creer que, con la promoción adecuada, el trabajo de Andrew MacLean no obtenga un respaldo aceptable. Al menos al mismo nivel que, digamos, el último tomo de Chica Ardilla, Caballero Luna o la reedición en tapa dura de La Cosa del Pantano de Snyder.

Como fórmula de éxito, es difícil que falle. Tenemos un bárbaro. Tenemos la cabeza de una bruja. Tenemos un hechicero y un malvado conjurando en la sombra. Tenemos monstruos marinos y alados. Tenemos adorables fumadoras y amazonas indómitas. Tenemos lobos gigantescos. Tenemos aventura en estado puro y un dibujo que te hace llorar de emoción. Tenemos el tomo ya recopilado y maquetado, lleno de extras e ilustraciones firmadas por autores de primer nivel, desde el propio Mignola hasta Mike Allred, pasando por genios como Fabio Moon, Gabriel Bá o el gigantesco Rafael Grampá. Si esto no resulta atractivo, os juro que me como la boina.

Esquema de cómo luchar contra una jauría de lobos gigantes, pt. 2

Entonces, ¿qué puede salir mal?

Ya os lo digo yo: que nadie se atreva a lanzarse con uno de los mejores productos que han pasado por mis manos en mucho tiempo. Que la única opción que nos quede sea acudir a alguna tienda virtual que importe el material hasta nuestra casa. Que una vez más, muchos se queden sin disfrutar de una espléndida serie de espada y brujería por culpa de la barrera del idioma y de razones editoriales que, por muy sensatas que parezcan, resultan un suicidio cultural injustificable.

¡Nos vemos en la Zona!

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