HALLOWEEN: EL ORIGEN, de Rob Zombie


Título original
: Halloween
Año: 2007
País: Estados Unidos
Director: Rob Zombie
Guión: Rob Zombie (basado en el guión de John Carpenter y Debra Hills)
Reparto: Malcom McDowell, Daeg Faerch, Tyler Mane, Sheri Moon-Zombie, Scout Taylor-Compton, Danny Trejo.

Sinopsis: Nos remontamos a los años 70. En un pueblo perdido de Norteamérica, la mente trastornada por problemas familiares de Mike Myers se termina de desequilibrar una noche de Halloween, en la que lleva a cabo una terrorífica matanza. Tras los macabros acontecimientos lo encierran en un manicomio, donde lejos de evolucionar, el trastorno de Myers aumenta con los años, bajo la supervisión del doctor Samuel Loomis. Casi veinte años después, la misma noche de la sangría, un Michael Myers ya adulto consigue escaparse de su encierro, para buscar a su hermana pequeña, y acabar lo que empezó con tan sólo 10 años. Nada ni nadie de lo que se interponga en su camino logrará detenerlo.

Un año más ha llegado la festividad extranjera más esperada del año:
¡ya está aquí Halloween!

La noche de las brujas. Una noche en la que algunos niños salen a jugar a ‘truco o trato’ y recopilar caramelos, y otros salen a matar y recopilar cadáveres, como Michael Myers, protagonista de la extensa saga que dio comienzo en 1978 de la mano del padre del slasher, John Carpenter. Pero no es esta obra original y de culto la que nos atañe en este especial #Zhalloween. Hoy hablamos de Halloween: el Origen, de Robert Barthlet Cummings. Ya, que por ese nombre no os suena, ¿no? Y si digo Rob Zombie… ¿Mejor? Pues lo dicho, hablemos de…

HALLOWEEN
de Rob Zombie

Durante la pasada década, el cine de terror en general y el género slasher en particular sufrieron un estancamiento brutal, por la escasez de ideas originales, que declinó en una avalancha de remakes de clásicos de los 70 y 80, a los que les venía bien una actualización. No es fácil hacer el remake de un clásico y no cagarla. De hecho, la mayoría de los remakes no prestan la suficiente atención a los detalles y acaban siendo un bodrio que indignaría a cualquiera, cuanto más a un público específico de terror, de sobra conocido por nuestra exigencia de novedad y el amor que profanamos a los títulos denominados ‘de culto’.

Reconozco que a Rob Zombie se le ama o se le odia sin condiciones, no da opción a las medias tintas. Y sí, reconozco que yo formo parte de los seguidores a muerte,  pero con conocimiento de causa. Me declaro fan ciega de la manera de rodar del señor Zombie desde sus inicios en los videoclips de White Zombie, grupo del que ha sido líder desde que tengo uso de razón musical. Podrá gustar más o menos, pero una obra de Rob Zombie lleva la marca de la casa y se reconoce desde el primer plano, y en esta ocasión ha conseguido renovar la visión de un clasicazo, dándole la estética y personalidad propia que le caracteriza, pero sin perder la esencia que dejó Carpenter. Si se me permite la osadía, no voy a decir que la mejore, porque no se puede mejorar la película que sentó las bases del género slasher, pero sí la enriquece.

La película está planteada en dos partes claramente diferenciadas, en las que se aprecia la ya mencionada esencia de cada uno de los directores.

En la primera parte Rob Zombie se centra en explicarnos el origen de la maldad de Myers, a través de las sesiones de terapia que Myke Myers de niño mantiene con el doctor Loomis, dotándolo de una personalidad de la que carece en la original, que Carpenter resolvió con el maravilloso plano secuencia con el que empieza su película. Increíble actuación de Daegh Faerch, sobre quien recae toda la trama psicológica que Zombie ha creado para explicarnos qué lleva a Michael Myers a ser ‘Michael Myers’ y que para ser un niño de 10 años no le viene para nada grande. Aviso que ver al protagonista de La Naranja Mecánica convertido en un entrañable abuelo, que solo quiere ayudar a un niño con trastornos violentos, es un contraste difícil de soportar.

La segunda parte es el homenaje al clásico, siguiendo a rajatabla los pasos a seguir para hacer un slasher, que Carpenter asentó en el primer rodaje, pero readaptados, versionados y actualizados con los recursos habituales de Rob Zombie: planos detalle, persecuciones hechas cámara en mano, planos contrapicados, iluminación contrastada…

Pero la mejor readaptación es la del personaje de Mike Myers, que en su nueva versión está llevado más al plano de asesino sanguinario sin escrúpulos, una máquina mortífera que arrasa todo lo que se le pone por delante con un cuchillo de dimensiones considerables. Eso sí, sin perder ese aura fantasmagórica de ser sobrenatural que viene del averno para sembrar muerte y destrucción. Para mí, el mejor Myers de toda la saga. Quizá por la máscara, mucho más oscura, agrietada y espeluznante que la original, quizá por las enormes dimensiones del torso de Tyler Mane, o incluso porque sabemos algo más de lo que esconde esa mente perturbada, pero transmite mucha más brutalidad desmedida que sus antecesores y eso me gusta.

Un gran remake, que mantiene recursos imprescindibles de la película de la que se nutre, pero que le da una vuelta de tuerca y nos ayuda a entender por qué hay un señor con un mono carcelario y una máscara de goma hecha un asco que mata, mata, y mata y no se muere.

Que paséis un Feliz Halloween y vigilad vuestra espalda.
¡¡¡Nos vemos en la Zona!!!

Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

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5 Respuestas

  1. Fernando (@ArkhamKaveli) dice:

    Me dejó muy buen sabor de boca ya que no esperaba nada más allá de “como no tenemos ni idea de que inventar ¡otro remake!” pero las partes del Michael Myers niño acojonan tela. Deberían de haberle dado a Rob Zombie la dirección de “Pesadilla en Elm Street: El Origen” aiiins

    • Teresa dice:

      Totalmente de acuerdo, un Freddy con el sello Zombie tiene que ser todo amor :) lo mismo que ha conseguido con Mike Myers niño. La envidia de toda madre! Gracias por el comentario :))

  2. Es increíble lo bien que le salió esta primera película y lo mal que lo hizo con la secuela. Imposiciones e injerencias de los señores-de-la-pasta aparte, hay momentos sinceramente vergonzantes, y Sheri Moon debería considerar volver a su puesto de florero… Sólo funciona como actriz cuando no habla y tiene que estar inexpresiva, aunque de puta loca en La Casa/Renegados no lo hizo del todo mal.

    Eso sí, si aceptas retos, te lanzo el de reseñar THE LORDS OF SALEM o “El Diablo es un señor bajito con penetentáculos”. Sólo la vi una vez y, aunque tiene grandes elementos puramente Zombie, hay tantos otros en los que la caga estrepitosamente que, en fin… Y ese final videoclipero psicotrópico ya es digno de estudio xD

    En fin, enhorabuena por el currazo y gracias por la prontitud con la que has redactado la reseña. ¡Feliz Halloween!

  3. Teresa dice:

    Acepto el reto, pero me tomo un poco más de tiempo, que ando a tope. Pero te aviso, me gusta tanto Rob Zombie que soy capaz de vendértelo en una reseña del bodrio de Lords of Salem, sin que te des cuenta. Pero admito que la cagó por intentar alejarse de la esencia de la que hablo en esta.

    No se puede hablar mal de un señor que ha hecho LOS RENEGADOS DEL DIABLO y ha rodado ESE final :_)

    Gracias a ti!

    • Que ha rodado ese final… y va a darle una continuación. Ni puñetera idea de cómo. Aunque no sé si convertirlos en zombies sería sabio xD De todas formas, debo decir que soy “de esos” a los que los Renegados le gustaron menos que La Casa. Soy überfan de Zombie tanto en su faceta musical como cinematográfica, pero tiene muchos tics que impiden que sus películas sean redondas.

      Y sí, por favor. ¡Véndemela para que la revisite! xD

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