HAL JORDAN Y LOS GREEN LANTERN CORPS, de Robert Venditti, Rafa Sandoval y Ethan Van Sciver

Título original:
Hal Jordan and the Green Lantern Corps TPB

Sello: DC Comics
Guionista: Robert Venditti
Artistas: Rafa Sandoval, Ethan Van Sciver, V. Ken Marion
Coloristas: Tomeu Morey, Jason Wright, Alex Sollazzo, Dinei Ribeiro
Entintadores: Jordi Tarragona, Dexter Vines
Contenido:
Hal Jordan and the Green Lantern Corps #1-50 (Sep. 2016 – Oct. 2018)

Publicación USA: Febrero 2017 (primer TPB)
Publicación España: Diciembre 2016 (ECC Ediciones)
Valoración: En el día más brillante…

Hablar del cómic mainstream actual es meterse en un terreno pantanoso donde, entre hadas que te embelesan con sus cantos y luces hipnóticas en forma de buenas y escasas series, puedes acabar como Artax, el caballo de Atreyu, mientras bazofias infectas, guiones montoneros y repetitivos y bailes de dibujantes a un ritmo imposible de seguir es la tónica general. Y no lo estoy criticando, yo soy una de esas personas que disfruta de la mayoría de series pero que, manías aparte, sabe diferenciar y catalogar cada una de ellas sin que eso sirva de impedimento para apreciarlas en su justa medida. Cada vez se siguen las mismas fórmulas, se repiten los mismos experimentos y, claro está, se acaban sacando los mismos resultados.

Tras la derrota del Green Lantern Corps a manos de Sinestro y sus anillos amarillos, el déspota rosáceo cree fuertemente que debe ser el miedo quien rija el universo bajo su tiránico mando y no dudará en mandar a todos sus lanterns a recorrer la galaxia para alimentarse de ello mientras que, gracias al poder de Parallax, recuperará todo su poder. Lo que no sabe es que su ex compañero Hal Jordan nunca admite una derrota e irá en su busca mientras que todo su Corps sigue en paradero desconocido. Alzad los anillos que la batalla apremia en…

HAL JORDAN Y LOS GREEN LANTERN CORPS
de Robert Venditti, Rafa Sandoval y Ethan Van Sciver

Y el primer párrafo, que todo hay que explicarlo, viene precisamente para excusarme, para dejar constancia de por qué, tras dejar claro que cuanto más me alejaba de Marvel y DC más disfrutaba de los cómics, he vuelto a elegir una serie de las dos grandes para así poder daros la chapa. El culpable es Grant Morrison. Punto. Ya que cada cual ate cabos y salga del laberinto. Ya fuera de bromas, Renacimiento ha conseguido reforzar esta serie coral en toda su expresión manteniendo la estela de los 57 números ubicados en los denostados Nuevos 52 pero corrigiendo algunos errores que acabaron pesando en la etapa. Una continuación directa pero mejorando la fórmula y que tiene un acto final a la altura.

Aquí el guionista estrella, y perro viejo dentro de la franquicia esmeralda, se centra más en Hal y sus compañeros desterrando la idea de usar todo el conjunto de colores que dio forma Geoff Johns siendo los yellow lanterns el comienzo y la contrapartida perfectos para así centrarse en futuras tramas que, aunque tienen que ver, tendrá como protagonistas a diferentes personajes del universo DC. El listón empieza alto desde el principio durante los primeros 29 números: alzamiento, cooperación y ruptura pero solo será la punta del iceberg. Sinestro y los yellow corps solo son la línea de salida.

¡Silencio! Que empieza el NODO…

Ir descubriendo que Hal Jordan sólo es un personaje más (aunque el más importante, eso sí) hace que estemos atentos a todos los demás, a que el guión no gire en torno al mismo protagonista en todo momento y la ruleta vaya girando en cualquier dirección. Tanto John Stewart, Guy Gardner e incluso Kyle Rayner forman un elenco de personajes que se compaginan perfectamente mientras que los secundarios son un amplio abanico de posibilidades y que darán lugar a alianzas y enemistades muy diversas. Claro está que tener el nombre de Hal Jordan en la cabecera no es casualidad ya que, por ejemplo, la participación del marine estratega de John en muchas ocasiones se resume a organizar y mandar y Kyle Rayner da la sensación de eterno segundón. Pero pese a detalles mínimos de ese calibre, todos tienen un protagonismo muy ajustado a los acontecimientos y todos acaban teniendo su historia y su sello sin llegar a solapar entre ellos.

Si en un principio eché en falta algo, y es justo donde Robert Venditti acaba sacando petróleo, es en no alargar la sombra de Sinestro, de no convertir la serie en un toma y daca personal entre él y Hal. El guionista de Florida prefiere centrarse en otros puntos, otros personajes del universo, hacerles avanzar emocionalmente y mostrarnos las consecuencias, todo manteniendo un nexo de unión argumental e intercalando arcos. Quizá un guión procedimental a grandes rasgos pero que guarda demasiadas variantes interesantes, y sobre todo personales, para que sepa a café recién hecho en una fría mañana. Se disfruta. Si tuviera que buscarle un pero seguramente sería el arco Fall of the Gods con la presencia de Orión y Alto Padre, donde se baja el listón un poco con respecto al tono general pero aún así estamos, una vez más, ante un despliegue de tintes legendarios.

Guy Gardner y su homenaje a Invencible.

Ya metidos en el dibujo, tenemos que hablar de tres nombres propios: Rafa Sandoval, Tomeu Morey y Jordi Tarragona. El dibujo del primero, el color del segundo y las tintas del tercero elevan la calidad visual a cotas estratosféricas, dándonos las mejores viñetas ya hablemos de proporciones, perspectivas o detalles. Si el trazo suave de Sandoval se disfruta en todo momento, las tonalidades intensas de Morey le roban protagonismo mientras que la entintación reclama su parte del pastel dando lugar a grandes viñetas luminosas y a combinaciones imposibles. Pocas veces se ve una colaboración a tres bandas tan efectiva como disfrutable.

El resto de colaboradores, con Ethan Van Sciver a la cabeza, siguen dotando a la serie de esa espectacularidad pero unos peldaños más abajo ya que aunque el dibujante de Utah le tiene tomada la medida a los personajes y a todo el universo de anillos de colores, tiende a exagerar el uso de líneas y a estirar en cierto modo los personajes. Que sí, que quizá le haya cogido manía a Van Sciver por ser un retrógrado, racista y xenófobo pero la culpa es suya por ser tan tonto. Aún así reconozco su mérito con un lápiz en la mano. Y atentos a las portadas variantes de Kevin Nowlan. Geniales.

Sin pasado no somos presente.

Hal Jordan y los Green Lantern Corps empieza fuerte, sigue cimentando su legado y aprovechando las virtudes de la etapa anterior y que pese al largo recorrido de cincuenta números plagado de protagonistas, son esos mismos con sus diferentes formas de ser, sus inesperadas alianzas y unas batallas llenas de épica y superación los que hacen mantener ese listón. Es mi primera etapa larga de los policías esmeralda y puedo decir que he quedado satisfecho. Aprovecho para reivindicar un Guy Gardner and the Green Beer Corps con portadas suyas rompiendo latas de cerveza con la cabeza. He dicho.

¡Nos vemos en la Zona!

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1 respuesta

  1. Zinco dice:

    Geoff Jhons me hizo adicto a los Lanterns, y lo cierto es que dudaba bastante de continuar comprando GL despues de que el se fuera, pero el regreso de Morrison y el hecho de que Venditti esta haciendo un muy buen trabajo en Valiant son el motivo por el que creo que le dare una oportunidad. Buen articulo!

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