Gravedad Zhero #8: “JIRO TANIGUCHI. El poeta del manga”

La semana pasada, la casualidad hizo que en pleno Japan Weekend 2017, nos enterásemos de la triste noticia de que Jiro Taniguchi, uno de los mangakas con más proyección internacional de los últimos tiempos, fallecía a los 69 años de edad.

Nos queríamos sumar a todos esos textos de condolencia, agradecimiento y reconocimiento que durante estos días han anegado la prensa mundial y no se nos ha ocurrido mejor manera que dedicarle un espacio en nuestra sección Gravedad Zhero. Esta es nuestra humilde introducción a la vida y obra de tan insigne personaje, como pago por habernos dado a conocer el realismo costumbrista de Japón.

Del mismo modo que nos hizo entender el cómo y el porqué del equilibrio de la comida japonesa en los relatos de su Gourmet Solitario, hoy quiero desvelar cuál ha sido, en mi opinión, el secreto de la armonía y el éxito de las historias de Taniguchi.

En nombre de todos los miembros de la Zona y de los responsables de la sección de manga en especial:
Eimin, sensei.

LA BASE DE SU OBRA

Nacido en la prefectura de Tottori el 14 de Agosto de 1947, de carácter reservado y contemplativo, Jiro Taniguchi hizo de esta introspección personal un arte divulgativo. La influencia del primer mangaka del que fue asistente de dibujo, Kyota Ishikawa, está presente en cada uno de sus dibujos. De él aprendió parte de lo que se convertiría en su sello personal, como es la importancia de la riqueza en los decorados y la inclusión de información múltiple dentro de cada viñeta.

El duro trabajo y la atención a los consejos de su sensei le llevaron a publicar su primera obra, Koreta Heya (El verano seco), con 24 años en la revista Young Comic. Pero esta no fue la única influencia que perfiló el estilo de este mangaka…

INFLUENCIA EUROPEA

Reconocido por él mismo en múltiples ocasiones y reconocible en cualquiera de sus trabajos, es evidente que el cómic europeo reside en el fondo de cada una de sus historias e ilustraciones y actúa como puente entre las dos culturas.

De la misma forma que muchos de nosotros nos sentimos terriblemente atraídos por la narrativa japonesa, Jiro Taniguchi creció obsesionado con la europea y eso es lo que le ha servido para resultar un autor imprescindible a este lado del mapa. Al comienzo (y al final) de su carrera ha sido duramente criticado por sus compatriotas, acusándole de no dibujar manga, pero, como digo, esa es precisamente la clave de su éxito.

Dos ejemplos de la inmersión en nuestra cultura y su pasión por la misma son Los Guardianes del Louvre, en el que, tanto la representación de los espacios y salas del museo como la explicación de la historia y procedencia de las diferentes obras que se encuentran alojadas en él, suponen una lección de Historia clásica occidental al alcance de pocos autores de por aquí. El otro ejemplo de su pasión por el cómic occidental es la creación de Ícaro en 1997, a partir de unos textos de Moebius.

PROYECCIÓN INTERNACIONAL

Esa crítica por parte de sus propios colegas de profesión de la que hablaba resultó ser la clave que sirvió para calar en los lectores occidentales, pues su narración se encuentra a medio camino entre el manga y el cómic europeo. Gracias a él descubrimos, en nuestro formato preferido, que en Japón no todo son colegiales, ninjas, samuráis, mechas y kaijus. En Japón han vivido y viven personas como nosotros, con nuestras mismas inquietudes y sentimientos hacia los amigos, la pareja y la familia.

Y no porque lo diga la, ahora de repente interesada, prensa cultural, sino porque todo ese reconocimiento, aunque poco apoyado por los que recientemente se han hecho eco de su muerte, está totalmente infundado y respaldado por los múltiples premios con los que se ha hecho a lo largo de su interrumpida carrera. Desde los prestigiosos Tezuka o Shogakunan a los múltiples premios Príncipe de Asturias, pasando por varias ediciones y categorías del Salón del Cómic de Anguleme (en Francia lo adoran) y una del de Barcelona, una tras otra, sus obras hablan por él y corroboran la importancia de su trabajo.

Jiro Taniguchi ha supuesto una figura muy importante a la hora de presentar en sociedad el verdadero Japón y mostrarnos sus entresijos, sus ritos, sus costumbres y su gastronomía. El perfecto embajador y divulgador de su cultura, tradicional y contemporánea, durante cuarenta años.

REALISMO PRODIGIOSO

En la obra de Taniguchi no existen la acción ni los efectos especiales, pero se suplen con todo lo demás. A la minuciosa atención a los detalles de los fondos y la información extra que se nos ofrece en cada viñeta, hay que sumarle la profundidad de los personajes y el desarrollo de los mismos, quienes siempre sufren una transformación/evolución motivada por el transcurso lógico de hechos cotidianos.

A través de sus historias, Taniguchi ha conseguido legar al mundo una visión literaria de Japón que nunca nadie había ofrecido. Sus personajes reflejan un humanismo real y creo que aquí se esconde la verdadera crítica de otros mangakas. Tras sus historias de acción, las colegialas tan exuberantes que rozan lo honesto, la creación de imponentes robots capaces de destruir el mundo y los mortíferos ninjas y samuráis, existe un intento de mostrar a Japón como una potencia fuerte e impenetrable. Este realismo costumbrista que ofrece Taniguchi pone al gigante oriental y a sus habitantes al mismo nivel que el resto del mundo.

ESTÉTICA RECONOCIBLE

Cualquiera que haya leído un Taniguchi, sabrá reconocer su trazo cuando el siguiente caiga en sus manos. Poseedor de una línea limpia, precisa y fina, sus dibujos y personajes resultan identificables de un solo vistazo.

El dominio de la composición de viñetas, el uso del color y el interés por los detalles, adquiridos desde sus inicios como ayudante, también resultan rasgos imprescindibles a la hora de hacer fluir el relato, y gracias ellos es capaz de crear mundos nuevos, personales y únicos, y recrear, casi con exactitud, elementos y espacios históricos y contemporáneos que potencian el realismo cotidiano.

La narración en primera persona es otro rasgo característico de los trabajos del artista japonés, con el que logra conectar directamente con el lector, metiéndonos de lleno en sus historias y obligándonos a empatizar con los personajes.

COMPLEJIDAD DE LO SENCILLO

La postura tranquila y contemplativa que mantenía ante su propia la vida se refleja en sus historias, aparentemente sencillas y cotidianas, pero que no son más que herramientas que usa hábilmente para revelar su verdadera intención: mostrar la transición vital de los diferentes personajes que las protagonizan, mientras realiza un análisis pormenorizado de la sociedad japonesa de diferentes épocas.

La religión budista profesa, entre muchas otras cosas, que el equilibrio se logra a través de la contemplación. Y hasta eso sabe transmitir tan sólo dejando hablar a sus historias, sin trucos ni resoluciones enrevesadas. El tiempo se para cuando abrimos un manga de Taniguchi y no nos queda más remedio que dejarnos llevar, sumergirnos de lleno en sus páginas y disfrutar de cada uno de sus relatos.

En España, gracias a Ponent Mon y a Planeta DeAgostini podemos disfrutar de prácticamente la totalidad de su obra. A continuación y para que no tengáis ninguna excusa para no leer algo de Taniguchi sensei, incluyo un listado en orden alfabético de su obra, con los enlaces a las reseñas que ya hemos publicado (e iremos publicando a partir de hoy y añadiremos aquí). El listado es mucho más amplio, pero dada la extensión de la bibliografía completa de este mangaka tan prolífico, he decidido incluir las que firma como artista completo y algunas como dibujante.

Obras como artista completo

BARRIO LEJANO, Harukana Machi e (遥かな町へ)

BLANCO, Chô Sentô Inu Blanca (超戦闘犬 ブランカ) + Kami no Inu Blanca II (神の犬 ブランカ II)

CIELOS RADIANTES, Hare Yuku Sora (晴れゆく空)

CRÓNICAS DE LA ERA GLACIAL, Chikyū Hyōkai Jiki (地球氷解事紀)

EL ALMANAQUE DE MI PADRE, Chichi no Koyomi (父の暦)

EL CAMINANTE,  Aruku Hito (歩くひと)

EL GOURMET SOLITARIO, Kodoku no Gourmet (孤独のグルメ)

EL OLMO DEL CÁUCASO Y OTRAS HISTORIAS, Keyaki no Ki (櫸の木),

EL RASTREADOR, Sousakusha (捜索者)

EL VIAJERO DE LA TUNDRA, Tôdo no Tabibito (凍土の旅人)

FURARI, Furari. (ふらり。)

LA MONTAÑA MÁGICA, Mahō no Yama (魔法の山)

LOS AÑOS DULCES, Sensei no kaban (センセイの鞄)

LOS GUARDIANES DEL LOUVRE, Sennen no Tsubasa Hyakunen no Yume (千年の翼 百年の夢)

PASEOS DE UN GOURMET SOLITARIO, Kodoku no Gourmet 2 (孤独のグルメ 2)

SKY HAWK, Ten no Taka (天の鷹)

UN ZOO EN INVIERNO, Fuyu no Doubutsu En (冬の動物園)

VENECIA, Venice 

Obras como dibujante

ENEMIGO, Enemigo (エネミーゴ)

¡Nos vemos en la Zona!

Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

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