Gravedad Zhero #12: MARV WOLFMAN CREÓ A MASACRE

No, naturalmente que Marv Wolfman no es el creador de Masacre, personaje de moda una vez más gracias al estreno de la que se vaticina como exitosa secuela de divertida primera incursión en el mundo cinematográfico. Antihéroe conocido entre el gran público y cuya fama parece estar a la altura de otros grandes iconos del mundo del cómic.

Con el estreno de Deadpool 2 (y esperemos que no se carguen la traducción del nombre del personaje como Masacre en los cómics, pero al tiempo) volvemos a la habitual retahíla de apariciones de nada menos que Rob Liefeld, que a este ritmo se va a cambiar el nombre por El Creador de Masacre, para recordarnos en cada una de sus apariciones su implicación en el nacimiento del Mercenario Bocazas. Pese a esto, no parece que se señale lo suficiente lo poco que el protagonista de Deadpool se parece al personaje creado por Liefeld allá a principios de los ’90.

“ESTE ES DEATHSTROKE DE LOS NUEVOS TITANES”
-Fabian Nicieza

El #98. Han cantado bingo.

Masacre debutó el ya lejano 1991 en el número #98 de Los Nuevos Mutantes, serie moribunda en la que Liefeld había entrado en el #86, con positivos resultados a nivel de ventas. Al parecer el estilo artístico del joven dibujante conseguía llamar la atención del público, además de sus aportaciones a la historia, hasta el punto de desplazar a la guionista de la serie Louise Simonson  en favor del dibujante. No olvidemos que, en el surgimiento de la figura del “dibujante estrella de los ’90”, el papel de la maquinaria propagandística de la Marvel de la época fue determinante, impulsando a estos dibujantes y moviendo a los guionistas en su beneficio. No obstante, la “creatividad” desmedida de Liefeld hace que sea necesario poner a alguien capaz de escribir algo coherente alrededor de las ocurrencias de Rob!. Entra Fabian Nicieza quien, junto a nuestro dibujante estrella, iniciará El Principio del Fin, saga destinada a destruir a los Nuevos Mutantes y fundar X-Force y en cuyo primer número, el mentado #98, se presenta a Masacre junto a un par más de creaciones made in Liefeld.

Hasta ese momento Masacre había sido un garabato más en el cuaderno de bocetos de Liefeld, como Forearm, Tempo, Die Hard o Cabbot (¿quiénes?, pues eso). Nuestro dibujante, siguiendo sus pautas habituales de creación, había cogido a un personaje “molón” preexistente y le había dado su toque. Como en este caso no podía enseñar los dientes, se conformó con esconderle los pies y ponerle el traje de Spiderman, pero sin redes, que es un tostón dibujarlas. Así que cuando Liefeld le mandó a Nicieza los bocetos de su última creación molona y la sugerencia de llamarlo Deadpool, el guionista no tardó en contestarle “este es Deathstroke de los Jóvenes Titanes”.

Más vale una imagen…

Creado por los celebérrimos Marv Wolfman y George Perez en las páginas de la mítica The New Teen Titans #2 (1980) Deathsroke es el alias de Slade Wilson, un mercenario que contrae una deuda de sangre con los Titanes, convirtiéndose en uno de sus grandes enemigos. El excelente tratamiento de Wolfman sobre el personaje acabará convirtiéndolo en uno de los anti-héroes más populares de DC, llegando a gozar de su primera (de múltiples) serie propia allá por 1991. The New Teen Titans, por cierto, es una de las series preferidas de Liefeld, y Deathstroke uno de sus personajes favoritos desde siempre. Es en este personaje en el que Liefeld se “inspira” a la hora de “crear” a Deadpool, un “homenaje” (así es como llama Rob a sus múltiples calcos) tan obvio que ni Nicieza ni él intentan en ningún momento disimular, llegando a llamar al personaje Wade Wilson en un nuevo “homenaje”.

Liefeld concibe a Masacre como un mercenario duro y ágil, que vive del asesinato y cuenta con un armamento y atuendo sospechosamente similar al de Slade Wilson. Esto lo hacía diferir más bien poco de toooodos los personajes duros que el dibujante (y argumentista) había estado introduciendo en la serie hasta ese momento, por lo que Nicieza, quizá algo cansando de tanto personaje idéntico, decide introducir un elemento extra para distinguir al personaje: será hablador. Aunque nada del otro mundo, cualquiera que lea el Nuevo Mutantes #98 se dará cuenta de que hay poco del Masacre jocoso y turulato en esta primera aparición, es cierto que no se trata de los lanza-gruñidos habituales de la serie, pero no deja de ser un personaje cuyos diálogos son, básicamente, explicar lo que está haciendo y de vez en cuando suelta frases lapidarias de las de la época.  

Muslo-rodilla. Todo correcto.

Nos reencontraremos con Masacre en el número #2 de X-Force (1991), serie lanzada a mayor gloria de Liefeld y que sustituía a los Nuevos Mutantes. Aquí el personaje tiene una breve aparición antes de ser nuevamente pateado donde el dúo Nicieza/Liefeld hace mención directa del caracter “bocazas” del personaje. Los diálogos, que en este caso corren a cargo de Nicieza, parecen tener más notas de humor que en su primera aparición. Tras esto, Masacre aparecerá en un total de dos hojas: una en el #4 y otra en el #5, antes de que Liefeld abandone el dibujo de la serie en el #9. Y aunque se mantendrá como argumentista hasta el #12, sería muy fácil cuestionar sus aportaciones una vez alejado del tablero del dibujo y con la cabeza en otras cosas, como la creación de Image.

No obstante, nos vamos a ceñir a los títulos de crédito aunque no sin comentar que, curiosamente, con Liefeld prácticamente fuera de la serie, es cuando Masacre tiene su primera oportunidad de brillar con el personaje llevando el peso de la narración y llevando a cabo una serie de interesantes revelaciones, que serán tratadas con detenimiento tras la marcha definitiva de Liefeld tan sólo un número después. De nuevo, el personaje es hablador, pero ni mucho menos hace gala de su actual sentido del humor o personalidad, tratándose en la mayoría de casos de exposición y algo de drama. Y hasta aquí las aportaciones de EL CREADOR.

¿HAY MASACRE MÁS ALLÁ DE LIEFELD?

Liefeld se marchará a fundar Image Comics, donde se dedicará a ganar dinero a espuertas, crear su propio estudio de dibujantes veinteañeros, lanzar series para cancelarlas tras un número, intentar quedarse con dibujantes de sus compañeros, fundar compañías alternativas y un montón de cosas igual de entretenidas de las que ya hablaremos otro rato. No obstante, señalar que nuestro creador intentará en más de una ocasión repetir la jugada llevada a cabo en Marvel con varios personajes que recuerdan poderosamente a Masacre… o Deathsroke, para el caso. Cualquiera diría que Liefeld sólo tiene dos diseños que va repitiendo una y otra vez. Curiosamente, pese a sus poderes de CREADOR, ninguno de sus personajes creados en solitario gozarán del éxito de los que han sido tratados por otros autores en una gran compañía.

Te cojo y te masacro.

Y mientras, ¿qué pasa con Masacre?, pues a Masacre lo seguirá desarrollando Fabián Nicieza que, al margen de tratarlo en X-Force, se lo llevará a otras series suyas, como Nómada, hasta que en 1993 la creciente popularidad del personaje le haga obtener una miniserie a cargo de Nicieza. El éxito de esta hará que el 1994 se lanzara una nueva, esta vez con Mark Waid a los guiones. De ambas hablamos en su momento aquí y de las que poco vamos a añadir al margen de que van cimentando tanto la personalidad como la fama del personaje. Todo para que el 1997 se lance la serie donde realmente se cristalizó el carácter tragicómico del personaje del que las películas han bebido, y de la que hablé yo mismo aquí. Y el resto es historia. El personaje ha tenido grandes etapas (la de Gail Simone, el regreso de Nicieza junto a Cable, la actual etapa de Duggan) con otras de calidad más dudosa (la laarga etapa de Way, la de Palmiotti, la de Tieri…) pero siempre manteniendo los elementos establecidos por autores que no tienden a presentarse como Creador de Masacre.

EL ÉXITO TIENE MUCHOS PADRES Y EL FRACASO NINGUNO

Si a Masacre le hubiera pasado como a tantos de sus otros personajes-broza, Liefeld no se estaría poniendo cartelitos de autoría. Pero Marvel (y Liefeld) tuvo la suerte de que una serie de grandes autores supieran responder al, primero tímido y después generalizado, interés que el personaje generó y lo dotaran de una personalidad y humanidad que Liefeld ha sido incapaz de otorgar a ninguno de los otros “homenajes” de su cuaderno de bocetos.

En este caso uno pensaría que el damnificado es Fabian Nicieza, pero el hombre parece tener una muy buena relación con Liefeld desde siempre (es de la poca gente que jamás ha tenido problemas con Rob!) y, más modesto que su compañero, parece contento con su cartelito de “co-creador de Masacre” (y espero que con los consecuentes royalties). Él estaba allí, así que tampoco le vamos a discutir.

Un globo, dos globos…

Quizá aquí la pregunta correcta a formular a la hora de esclarecer la autoria de Masacre es: “¿Existiría Masacre sin Rob Liefeld?”. No, probablemente no. Pero claro: “¿Existiría Masacre sin Deathstroke?”. Probablemente tampoco. Y si continuamos con el juego de las preguntas… ¿Estaríamos hablando de un personaje con película propia de no ser por la acertada aproximación de Joe Kelly allá por el 1997?. 

Definir la autoría en el mundo del cómic a veces es complejo, sobre todo cuando se trata de personajes de éxito enmarcados en grandes editoriales donde acaban metiendo mano ciento y la madre. Existen múltiples casos como de este tipo en el mundo del cómic desde el mismísimo Batman. Sin separarnos de Liefeld, la propia autoría de Cable tiene un transfondo más complejo incluso que este. El origen creativo del también cinematográfico Veneno, también ha dado sus quebraderos de cabeza, por no hablar de Lobezno. Quede esto como un pequeño recordatorio de que la participación de El Creador de Masacre en el desarrollo y actual fama del personaje quizá no sea tanta como el título sugiere.

¡Nos vemos en la Zona!

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David Mas

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

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2 Respuestas

  1. Mauro dice:

    Impecable entrada de un tema con mucha tela para cortar… ¿hasta que punto un “creador” de personajes es el “creador” cuando las señas más reconocidas y queridas por el público no son ni fueron obra de éste “creador”? muy interesante para un desarrollo mucho más extenso si se quiere y hay ocasión, pués como marca el cierre del artículo, casos hay y muchos (aúnque éste sea puntual de uno que la está pegando en taquilla en éste momento, momento ideal para sacar a colación la pregunta con la que inicié), y me encantaría leer una opinión más experta que la que un simple lector puede armarse (hablo expresamente de mi propio caso, lector de décadas, pero lector al fin). Saludos cordiales.

    • sicosepia dice:

      Muchas gracias Mauro.
      La autoría sobre determinados personales es un tema que sale a relucir ciclicamente en el mundo del cómic.
      En cuanto a lo que comentas de opiniones sobre el tema más allá de las de los lectores te puedo comentar que Peter David allá a principios/mediados de los 90 trató el tema de la creación de personajes en unas cuantas de sus columnas de opinión del But I Digress…
      Algunos autores también se pronunciaron al respecto cuando el juicio McFarlane/Gaiman.
      De nuevo, gracias por comentar.

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