GOKUSHUFUDO: YAKUZA AMO DE CASA, de Kousuke Oono

 

 

Título original:
Gokushufudo (極主夫道)
Sello: Shinchosha
Mangaka: Kousuke Oono
Publicación Japón: Ago. 2018 – Actualidad
Publicación España: Feb. 2020 – Actualidad (Ivrea)
Valoración: El puto amo de casa

 

 

“¡Ha salido a la venta el primer tomo! Cuando se lo enseñé a mi perro shiba apartó la mirada. ¡Qué emoción!” –Kousuke Oono-.

Un tomo, sí. Estoy haciendo una reseña de un manga apenas conocido (en España) con sólo un tomito publicado (bueno, han salido dos, pero yo sólo tengo uno, cosas del confinamiento) y sin conclusión aparente. ¿Qué queréis? No me puedo resistir a hablar de algo que lleva como título…

YAKUZA AMO DE CASA

de Kousuke Oono

Un título que da exactamente lo que ofrece: el día a día de Tatsu, el Inmortal, el yakuza más perverso que ha conocido el crimen organizado japonés quien, tras un misterioso incidente, ha decidido abandonar por completo ese mundo, desaparecer y dedicarse a las tareas del hogar. El mafioso más terrible sobre el que corren innumerables leyendas ahora lleva mandil y prepara ume bento para su esposa, Miku, pero nadie sabe qué ha pasado con él. Iremos descubriendo su misterioso pasado, pues será inevitable que se encuentre con yakuzas de otros clanes, o con su amigo Masa que siempre lo ha admirado y, tras encontrarlo por casualidad, está decidido a seguir los pasos de su hermano porque, ya se sabe, el camino del yakuza es el camino del amo de casa. (La traducción literal de Gokushufudo es esa, “el camino del amo de casa”).

Desde la primera secuencia ya se muestran las intenciones, que no pretensiones, del manga. Un yakuza acicalándose de buena mañana, para comenzar su día. Camisa, chaqueta, gafas de sol… y delantal. Y a partir de aquí un sinfín de gags y situaciones cómicas que vienen dadas por su aspecto y su forma de hablar y de refererirse a productos cotidianos con jerga, mientras interactúa con los demás… y con la policía. O con los electrodomésticos. Impagable la escena con el robot aspirador.

Y así colaba el té mi madre.

Las tramas y confusiones que resultan al mezclar vidas tan dispares como la delictiva y la hogareña ya resultan por sí mismas un reclamo bastante atractivo para engancharse a la serie, pero es que el dibujo hiperrealista de Kousuke Oono es una maravilla. La expresividad facial y corporal de los personajes, sobre todo de Tatsu, permiten al mangaka construir a la perfección sus gags, transmitiendo en todo momento la solemnidad del yakuza y, a la vez, lo absurdo de la situación.

Es muy difiícil hacer reír y cada vez nos ponen más complicado bromear, y aquí se consiguen las dos cosas. No descubro la rueda si afirmo que hacer comedia no significa hacer una chapuza y el trabajo de Oono lo demuestra, tanto en el guión, donde demuestra ser un virtuoso a la hora de mezclar géneros, como en el dibujo, que ya he dicho que lo borda en cuanto a expresividad. Y no sólo eso. Estamos acostumbrados a que en este tipo de manga cómico basado en los chascarrillos entre personajes, los fondos brillen por su ausencia pero, hasta en eso resulta impecable.

Vaya dineral en tinta.

Es por eso que, lo que iba a ser una serie limitada de cinco capítulos en la revista Kourage Bunch, se ha convertido en un monstruo, ganador en 2018, año de su aparición, del premio al mejor manga de comedia y premio a mejor manga, así en general. Un pepino digno de ser serializado que ha resultado ser uno de los títulos más vendidos desde su aparición.

Es tal la acogida que tiene en el mercado japonés que preparan vídeos promocionales cada vez que lanzan un volumen al mercado con algunos de los gags del interior. Pero, sin duda, lo que realmente ha captado el espíritu de la obra es la promo en live action que lanzaron en diciembre de 2019 con motivo del millón doscientas mil copias vendidas. Esto me hace suplicar a los dioses nipones e invocar a todos los yokais para que alguien produzca un anime sobre esto. Lo que tiene que ganar esto con las reacciones, los caretos y la contraposición de actitudes cuando no toca, típicos del anime. Están perdiendo dinero.

Aquí no tenemos la suerte de que las publicaciones se celebren tanto pero, al menos, Ivrea ha tenido el detalle de publicar los tomos idénticos a los japoneses, que incluyen algunos capítulos extras para contarnos un poco más de los personajes secundarios, porque algunos, como el gato Gin, merecen la pena casi tanto como su dueño.

Para los que no somos asiduos al shonen de toda la vida y llevamos un largo recorrido de historias de yakuzas “tradicionales” resulta reconfortante que historietas de este tipo tengan éxito a este lado del mapa, se lleguen a publicar fuera de sus fronteras y cosechen tanto éxito como en su país natal. Y mientras esperamos a ver si anuncian anime o no…

¡Nos vemos en la Zona!

Buy Me a Coffee at ko-fi.com

Teresita Sunday

Si es creepy, es para mí.

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