#ZZGodzilla: Destroy All Monsters

Con motivo del estreno de la película, continuamos en Zona Zhero con
la Semana de Godzilla (#ZZGodzilla), que durante los próximos días os ofrecerá una entrada diaria dedicada al Rey de los Monstruos.

 

Título: Destroy All Monsters (Kaijū Sōshingeki, 1968)
Director: Ishirō Honda
Guión: Ishirō Honda y Takeshi Kimura
Reparto: Akira Kubo, Jun Tazaki, Yukiko Kobayashi, Yoshio Tsuchiya

Sinopsis: En 1999, la UNSC (United Nations Scientific Council) ha reunido a todos los grandes monstruos en una zona de la isla de Ogasawara denominada Monsterland, con el objetivo de estudiarlos a fondo, controlándolos mediante un complejo campo electromagnético. Entre los monstruos kaijus se encuentran nada menos que: Godzilla, Mothra, Ghidorah, Rodan, Baragon, Varan, Kumonga, Manda, Minilla, Gorosaurus y Anguirus. Sin embargo los Kilaaks, una raza extraterrestre, pretende esclavizar la Tierra y boicotea los sistemas de comunicación de la isla y controla mentalmente a los monstruos, que se lanzan a una frenética carrera de destrucción por todo el mundo.

La novena película de Godzilla, estrenada en 1968 y titulada en España Invasión Extraterrestre, viene a ser el The Avengers del género kaiju eiga. Y a su vez, implica el punto álgido del recorrido de Godzilla en su primera época: tras esta cinta, la cosa fue cuesta abajo hasta el punto de que el personaje fue dejado en barbecho por su productora, la Toho, entre 1975 y 1984.  ¿Qué hace esta película tan especial? ¿Por qué Gareth Edwards está interesado en adaptarla libremente si puede en su próxima película de Godzilla (como se indica aquí)? Pongámonos al lío, que esta royal rumble de monstruos da para hablar, y para hablar muy bien.

* * *

La película da comienzo mostrándonos imágenes de Monsterland, en el archipiélago Ogasawara, donde en el futuro (recordemos que esta película se ambienta en 1999) las Naciones Unidas han creado una reserva natural para todo tipo de kaijus. Vemos a Godzilla; su vástago Minya; Rodan el pterodáctilo; una larva de la mariposa Mothra; el Gorosaurus de King Kong se escapa (sí, los japoneses tienen su propio King Kong Kaiju… ¿Kaiju Kong?); Kumonga, antagonista de Godzilla y Minya en El Hijo de Godzilla; Anguirus, el reptil-armadillo que en su día fue el primer rival de Godzilla… sin contar con figurantes que aparecen discretamente como Varan o Manda, de otras producciones de la Toho. En fin, un despliegue de títeres y trajes de goma espléndido, ventaja de no deshacerse del material de anteriores producciones. La aparente paz en el planeta se va al traste cuando una extraña nube de gas amarillo cubre la isla y sus instalaciones, de tal forma que los investigadores, entre los que se encuentra Kyoko Manabe, caen víctimas de una especie de control mental, y los monstruos aparecen en distintas ciudades del mundo, las cuales empiezan a arrasar ante los atónitos ojos del mundo y del  novio astronauta de Kyoko,  Katsuo Yamabe.

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Si os gustó Barbarella, os encantará Destroy All Monsters.

Y así, para que no todo sean monstruos rompiendo cosas y pegándose entre ellos, la película desarrolla en sus 90 minutos de duración una trama sobre un complot alienígena para invadir la Tierra, usando a los monstruos del planeta como arma, y a sus habitantes como emisarios. Por ridículo que parezca en apariencia, consigue sorprender cada vez que hay un giro, pese a lo cutre que pueda parecer en primera instancia. Esta trama engancha tanto por sus sorpresas como por lo casposo de la misma, sólo hay que ver cómo disparan las armas o cómo sobreactúan algunos de los intérpretes.  Una delicia visual ante la que el espectador no puede despegarse de la pantalla, tanto por interés como por las ganas de seguir riéndose. Comedia involuntaria, sí, pero con dignidad y buen hacer. Anda que no molan los trajes de astronauta, los lásers de dibujo animado, los cohetes colgados de hilos y los tiroteos con armas sin retroceso. Es como ser un crío y volcar el baúl de los juguetes, la fiesta es continua.

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10 minutos de Godzilla en Nueva York vale más que toda la peli de Emmerich.

Y ya que hablamos de armas sin retroceso, mencionemos los aspectos técnicos. El Kaiju Eiga, el género de monstruos gigantes japoneses, desde su nacimiento junto al propio Godzilla, prescindió del por aquel entonces habitual stop-motion en favor del uso de actores disfrazados, maquetas y títeres. ¿El resultado en Destroy All Monsters? Una orgía de destrucción de maquetas a mitad de película (edificios, tranvías, centrales eléctricas…), y un combate de pressing catch entre titanes durante los últimos 20 minutos de la misma. Y por supuesto, los alienígenas tienen reservada una sorpresa para ese final: ellos tienen a su propio kaiju, nada menos que King Gidorah, principal antagonista de Godzilla y villano habitual de las cintas de monstruos de la Toho a lo largo de las décadas. No hace falta decir que esos veinte minutos finales son diversión de primer nivel, que hace palidecer a cualquier producción similar del Hollywood contemporáneo. Ah, no, que en Hollywood estas cosas no se hacían por aquel entonces. Desde patadas dobles por parte del Gorosaurus, hasta anillos de humo asfixiantes (?) cortesía de Minya, el grupo de colosos liderado por Godzilla no cederá un paso ante King Gidorah. Todos tienen su momentazo durante el clímax de la película.

“¡Me pido la cabeza de en medio!”

Por supuesto, hay final feliz tanto para las criaturas como para la parte humana de la película, e incluso podría considerarse el final de la primera época de las películas de monstruos de la Toho (denominada actualmente Showa), dado que las cintas posteriores fueron cada vez a peor, usando metraje de anteriores cintas incluso, hasta convertirse en parodias. Un digno colofón para una época en la que todo era más simple, pero mucho más divertido. Años después, ya entrada la década de los 80, comenzó una nueva saga de películas, invalidando todas las anteriores excepto la original (cuya reseña podéis leer aquí), pero eso es otra historia, literalmente además.

* * *

Valoración ~ Diversión sin pretensiones

Esta película roza lo ridículo, pero de una forma tan orgullosa y divertida, que es imposible no pasarlo bien viéndola. ¿Acaso no logran el mismo efecto obras como Evil Dead ? A veces hay que intentar no querer ver un Scarface cada vez que ponemos una película a reproducir, y en este caso es algo más que necesario. 

Mola No mola
  • Ver en acción a todos los monstruos es una gozada.
  • Por momentos es una comedia involuntaria genial.
  • Se pasa volando,y de por si es cortita.
  • La parte humana no solo se hace llevadera, si no que hasta resulta tan divertida como las partes con monstruos.
  • Que hay quien puede pretender tomarla en serio. Craso error. 
  • Que Minya no use más el ataque del anillo de humo. 

*   *   *

Y hasta la próxima entrega de la Semana Godzilla (#ZZGodzilla),
¡Nos vemos en la Zona!

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2 Responses

  1. 24 Mayo, 2014

    […] originando una galería de criaturas gigantescas, reunidas por primera vez en un mismo film, Destroy All Monsters, con gran éxito entre los aficionados al kaijū […]

  2. 31 Mayo, 2014

    […] [ CINE ] Japón bajo el terror del monstruo  (Ishirō Honda, 1954), por Joel. ― [ CINE ] Destroy All Monsters  (Ishirō Honda, 1968), por Juanan Brundle. ― [ JUEGOS ] Godzilla: Monster of Monsters!  […]

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