Glass: TENGO ALGO QUE DECIR

¡Cristalinos saludos zhéroes!

Hace ya unas semanas, meses para los que tuvieron la, llamémosle suerte, de verla en el festival de Sitges el estreno de la película que echa el cierre a la trilogía superheroica de M. Night Shyamalan, así que nuestro equipo de cine al completo ha querido dejar constancia de lo que realmente se puede esperar o no de lo último de nuestro director hindú favorito. Así la presentaban desde Universal Pictures justo antes del estreno.

El director reúne las narraciones de dos de sus destacados originales en un thriller explosivo y cómico. El protegido’ contaba con Bruce Willis y Samuel L. Jackson como un hombre que descubre que no puede ser herido y un supervillano discapacitado respectivamente. “Willis regresa como David Dunn, al igual que Jackson como Elijah Price, conocido también por su seudónimo Señor Cristal. Ahora se unirá McAvoy, repitiendo su rol de Kevin Wendell Crumb, el chico de las múltiples identidades que residen en su interior, y Anya Taylor-Joy como Casey Cooke, la única superviviente en el encuentro con ‘La Bestia’ (James McAvoy). Dunn irá ahora detrás de la pista del salvaje asesino, y en medio de esa persecución se encuentra con el Señor Cristal (Mr. Glass), el cuál moverá los hilos de este enfrentamiento, ya que posee secretos sobre ambos contrincantes”

Y hasta aquí lo que puedes leer de esta reseña si no has visto aún la película, ¡huye! ya que para poder explicar algunas impresiones es necesario incurrir en algún que otro SPOILER.

Queremos dejarlo claro:
ESTAS RESEÑAS CONTIENEN TRAZAS DE SPOILERS, SI SIGUES LEYENDO ES BAJO TU RESPONSABILIDAD.

SÍ, PERO NO
Por Sr. Escribano

Sujeto N.1

La verdad es que el punto de partida, ya de por sí, me costaba pillarlo. Split me gustó, aunque con reservas. Sentí que podría haberse beneficiado del estilo del antiguo Shyamalan: más experimental, menos discursivo, más sugerente… Aun así, detrás de un esqueleto formulaico de cine de terror, subyacía un interesantísimo estudio psicológico sobre las distintas reacciones ante una situación crisis. Por un lado, tres chicas reaccionando de forma diferente ante un sociópata; y por el otro, las formas en que las distintas personalidades que conviven dentro de James McAvoy tratan con “la Bestia”, entre el medio y el respeto. Por otro lado, de El Protegido no creo que pueda aportar mucho más: es un declarado homenaje al cómic de superhéroes que traduce su lenguaje y sus elementos al mundo real… con resultados sorprendentemente trágicos.

Dos películas muy diferentes que comparten algo en común: tres personajes inadaptados, que creen vivir en una fantasía que no responde a la lógica del mundo real. Shyamalan conoce bien a sus personajes, y los nuevos caminos que explora con ellos (al menos dos de ellos) son perfectos. El problema es que la suma funciona mejor como experimento con resultados inesperados, a veces fascinantes, que como “película” con entidad propia. La cohesión tanto formal como temática de la película (ya no digamos de la trilogía) se resquebraja porque, sencillamente, estos dos mundos no estuvieron hechos para cruzarse. Quizás nunca debieron hacerlo. Aunque, dada la naturaleza tan poco ortodoxa de ambas películas, me alegro que finalmente haya sido algo así.

Eso no quita que la película, como sus personajes, sufra de una fuerte disociación de personalidad. Por un lado, funciona como secuela de El Protegido porque extiende los temas de esta, hasta el punto de parecer un reflejo de aquella en su segunda mitad, en la que Mr. Glass brilla con luz propia. También es una excelente exploración del personaje Kevin en Split y esa lucha interna de todas sus personalidades contra la Bestia, casi como una alegoría de una sociedad dentro de un único cuerpo (y un único actor que merece todas las alabanzas del mundo). La primera mitad de la película, lenta, inconexa y llena de escenas aparentemente intrascendentes con Kevin, es sin embargo un vehículo estupendo para su desarrollo.

Ojocuidao, que te quedas sin brazo, bonita.

Sin embargo, la incidencia que la película respecto al mundo del tebeo, al estilo de El Protegido, se aplica regular a Split (y mucho menos al personaje de Anya Taylor-Joy). En cierto sentido, Glass parece una secuela directa de El Protegido con un protagonista robado de otra película, cuyos mundos, a pesar de las similitudes temáticas, no terminan de encajar. Quizás sí para Mr. Glass, que sigue convencido de vivir en una fantasía… que, desgraciadamente, no es capaz de encontrar mucho hueco para el personaje de Bruce Willis, cuyos silencios aquí no transmiten lo que hicieron en El Protegido, y acaba relegado a otro personaje engranaje más.

Problemas de coherencia aparte, quizás lo más debatible sea un final que, de alguna forma… me supo a fan fiction. Y es que, si en El Protegido se jugaba con una fantasía que Mr.Glass se empeñaba en convertir en realidad, el final de Glass le da la razón, y transforma la realidad en fantasía. Es sin duda un final enormemente satisfactorio, y a veces lo pienso y me encanta… pero otras veces no puedo evitar sentir que Shyamalan ha traicionado el realismo mágico (y trágico) de El Protegido por un final demasiado autocomplaciente. Pero bueno, estamos aquí para debatir, ¿no?

NO, PERO SÍ
Por Teresita Sunday

Sujeto N.2

Cada vez que termino una peli de Shyamalan, la misma idea asalta mi mente: qué buenas ideas tiene este tío y qué mal las resuelve. Y antes de que nadie se ofenda, aviso que me encanta la manera que tiene de rodar, el buen uso del lenguaje cinematográfico y cromático que hace y el potencial imaginativo que posee para plantear unas premisas grandiosas. Y a pesar de todo, de lo bien que me cae y lo que me gusta su trabajo, salgo del cine pensando que no me ha gustado, pero sí… Sí me ha gustado, pero no… Y Glass no iba a ser menos. A día de hoy todavía no tengo claro si me gusta o no porque cuando me decanto por una de las opciones, un montón de detalles vuelven a mi mente para convencerme de lo contrario.

Me parece maravillosa la forma de conectar las tres historias, bueno la de David Dunn y Mr. Glass ya venían unidas de serie, en tiempo real y cinematográfico, pues han pasado los mismos años para nosotros, desde el estreno de El Protegido, que para los personajes, pero no necesito una hora con el psiquiatra para entender lo que se pretende hacer con los protagonistas sin avanzar realmente en la trama. Me gusta el giro de la doctora, pero es evidente desde el segundo tercio y veo excesiva una explicación que lo deje tan mascado. Hace que el guión pierda frescura. Es como si Shyamalan, sin necesidad de ello porque ya nos lo ha ido sugiriendo, se obligase a sí mismo a explicar cada giro argumental (y en el último tercio hay por lo menos cuatro) para poder llegar a un público que da dinero pero saldría del cine sin saber ni de qué están hablando.

Antes de que os durmáis os voy a contar una historia de horror americana.

Por supuesto que alucino con la exquisita realización, el dominio absoluto del plano, el manejo intencionado de la iluminación y el impecable uso de los colores primarios que inundan cada cuadro, según el personaje que lo protagonice. Todo al servicio el tono comiquero que precisa esta historia, pero alguien debería prestarle una paleta diferente porque, para los que llevamos años viendo sus películas, aunque todavía no sepamos si nos gustan o no, las señales que manda resultan demasiado evidentes y más aún si luego las va a explicar. Hola, sala rosa. Hola, señores de seguridad enviados por la jefa colocando cámaras sobre escaleras rojas.

Y las referencias. Adoro las referencias, y más si vienen de un friki como Shyamalan, pero creo que merezco un poco de respeto y que no me las tiren a la cara. De las más sutiles al cómic underground y de superhéroes en los nombres y personalidades (todas) de los personajes principales, a los más burdos guiños a las Dos Grandes, pasando por un homenaje a Alfred Hitchcock, uno de sus evidentes directores fetiche en una aparición más evidente, larga y, de nuevo, reveladora que las que solía hacer el genio británico.

En definitiva, estamos ante un buen cierre de la trilogía, aunque se sienta más como una continuación de El Protegido que no consigue sorprender tanto como su precuela, en la que se ha colado el prota de Múltiple. Un gran trabajo de dirección de actores (espectacular McAvoy, escaso Willis y Samuel L. Jackson es dios interprete lo que interprete, así que no hace falta decir que aquí lo parte) y de escenas, pero con un guión que decae por sus propios excesos.

SHYAMALAN, TRANQUILÍZATE
Por Alberto Fassbender

Sujeto N.3

Es algo bastante digno de elogio lo que ha conseguido crear Shyamalan con esta peculiar y sorprendente trilogía. Todo empezó con la fantástica y única El Protegido, donde el Shyamalan más centrado y perfeccionista (la dirección de esa película tiene más mimo que muchas otras peliculas suyas) nos regaló una fascinante deconstrucción del género de superhéroes y siendo más específicos de las dos figuras antagónicas de la narrativa de este género, el héroe y el villano. Una película con una atmósfera solemne y triste, que sin duda me parece su trabajo más redondo hasta la fecha. 16 años después y tras la peor racha de su carrera, M. Night volvió a coger fuerza con Split, un divertido thriller de secuestros con un giro que lo hacia algo bastante diferente, el secuestrador tiene 23 personalidades. Bueno, pues como todos sabemos el bueno de Shyamalan al final de está película, nos dió en la cara a todos descubriéndonos que lo que acababamos de ver era en realidad una secuela de El Protegido, lo que a su vez ya preparaba el terreno para el cierre de esta trilogía sorpresa, Glass.

Pues bien, una vez vista Glass, solo puedo decir que M. Night Shyamalan lo ha vuelto a hacer. Y es que hay ciertos cineastas a los que los conoces como si fuese familiar tuyo y en este caso me olía desde hace tiempo que quizás un proyecto tan ambicioso como este (secuela de El Protegido + Crossover de Split/Unbreakable) quizás a Shyamalan se la iba a ir de las manos, ya que ha quedado demostrado que es alguien que se sabe manejar mejor con productos más pequeños que con algo como esta producción. Y aunque desde luego Glass no se encuentras entre sus peores trabajos, es sin lugar a dudas la pelicula más irregular de su carrera.

¡¡Vamo a calmarnooo!!

Glass es una de cal y otra de arena. Tiene conceptos e ideas muy frescas y en general la pelicula se siente original, pero a Shyamalan se le cae la torre de naipes en un tercer acto donde quiere sorprender demasiado al espectador y acaba por confundirlo. Los dos primeros tercios de Glass son buenos, la película arranca de manera potente y todo el tramo con los tres personajes encerrados en el psiquiátrico y sus curiosas interacciones es verdaderamente estimulante de ver. Mcavoy es un auténtico showman y una vez Jackson entra en juego su presencia en pantalla es impagable e increíblemente carismática. Pero lo dicho, llega el tercer acto y Shyamalan se pone nervioso y nos dispara 3 o 4 giros de guión en cuestión de 20 minutos. Un tercer acto con mucho en juego durante su comienzo, pero que se soluciona de las maneras más bizarras y anticlimáticas posible. Antiguas revelaciones, muertes realmente forzadas y abruptas, organizaciones secretas que aparecen de la nada…etc un pifostio de elementos que se sienten demasiado apretados en su propia narrativa.

Y bueno, a pesar de que el tercer acto, para mí, destruye bastantes cosas, hay bastante que admirar en Glass. Desde la sólida y creativa dirección de Shyamalan, pasando por las memorables escenas entre Kevin y Mr Glass y en general, seguir aportando una visión distinta a un género tan quemado actualmente como es el de las personas especiales.

Resumiendo, Glass es un cierre de trilogía digno pero irregular, que funciona como otro enfoque distinto a este género y vuelve a probar que Shyamalan ha vuelto a recuperar las fuerzas (al menos en dirección) pero que cuenta con una resolución tan arriesgada y divisiva que empaña un poco el resultado final. Aún asi es indudable que aunque no haya sido un final redondo y objetivamente sea la entrega más floja de esta trilogía, se agradece que sigan quedando directores tan personales como Shyamalan, aunque no siempre acierten del todo, pero al igual que a sus protagonistas, el errar sólo le hace ser aún más humano.

Esto es lo que nosotros teníamos que decir sobre GLASS… Ahora os toca a vosotros, ¿qué os ha parecido como cierre? ¿Son suficientes cuatro giros argumentales para realizar un final épico? ¿Podremos ver alguna película de Shyamalan sin que nos marque de rojo todo aquel que va a morir o está muerto? (Porque, por si no lo sabíais, Bruce Willis en El Sexto Sentido está muerto…)

¡Nos vemos en la Zona!

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3 Respuestas

  1. chaconator dice:

    a mi me gusto aunque multiple me gusto mas, nocontare el final pero da juego para un universo de superheroes realistas con toques pulp de los años 30, buena reseña ^^

  2. Teresita Sunday dice:

    Yo soy más de El Protegido, me gustó la idea TANTO que ya no la ha podido superar, pero lo que hace McAvory en Múltiple es sencillamente genial.
    Gracias por tus comentarios :)))

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