Aquellos Maravillosos Años 90 #7: GEN 13: MAGICAL DRAMA QUEEN ROXY, de Adam Warren

Hay pocos cómics más ligados a los 90 que Gen13. El primer número de su serie regular contó con ¡13 portadas!, ¿hay algo más noventero? Aquellos Maravillosos Años 90 eran la época del (primer) boom de Image Comics, de la proliferación de títulos favorecida por la especulación y del ascenso del grim and gritty propio de la época. Oliendo el dinero, los diferentes fundadores de la editorial (con notables excepciones) se dedicaron a crear estudios con autores de estilos afines (o más bien clónicos) a ellos y títulos enmarcados en sus propios sub-universos superheroicos.

De este caldo de cultivo surge una miniserie spin-off que es tan rara avis que superó con creces lo que venía haciéndose en su serie principal. Hablamos de…

GEN13: MAGICAL DRAMA QUEEN ROXY
de Adam Warren



Título original
:

Gen13: Magical Drama Queen Roxy #1-3
Sello: Wildstorm (Image Comics)
Autor completo: Adam Warren
Entintador: Adam Warren (con JD y Tom Simmons)

Coloristas: Wildstorm FX
(Matt Milla, Joe Rosas, Justin Ponsor, et al.)
Public. USA: Oct.–Dic. 1998

Public. España: Mayo 1999 (World Comics –Planeta–)
Valoración: 8/10
.

 

SER ADOLESCENTE EN LOS 90
Musculitos, bikinis y heavy metal

Gen13 fue una de esas series, surgida de la mano de Wildstorm Productions, el sello de Jim Lee, que en aquella época era una rama de Homage Studios, estudio compartido a medias con otra estrella de los 90, Marc Silvestri. El incipiente Universo Wildstorm ya contaba con un puñado de series en la época: WildC.A.T.s, Stormwatch, Deathblow, ¿Wetworks?, ¿Backlash?… El grupo debutó con una miniserie en 1994 y rápidamente destacó entre el resto de Image y entre todas las que se publicaban en la época.

La colección se ganó muy rápidamente la simpatía del público, obteniendo serie regular sólo 5 meses después, ya en 1995, convirtiéndose en un fenómeno de la época. Fue tal su éxito que provocó la proliferación de merchandising (pósters, trading cards, chapas, action figures, gorras…), spin-offs e incluso una película de animación. Pese a esto, podemos decir que esta serie y su éxito estuvieron muy ligados a los años noventa, llegando su decadencia con los inicios del siglo XXI y habiendo sido olvidada por la actualidad.

No llames “exceso”. Llámalo “años 90”.

Esta Gen 13 cuenta las aventuras de un grupo de cinco chavales con poderes fugados del Proyecto Génesis, un experimento gubernamental destinado a encontrar y convertir en soldados a los descendientes del Team 7, soldados genéticamente alterados por una agencia del gobierno USA llamada Operaciones Internacionales. Como se puede apreciar, la premisa no es especialmente original, además de estar fuertemente enraizada en el universo Wildstorm y sus orígenes. Y es que muchos de los miembros del Team 7, y potenciales padres de los protagonistas (N. del Ed. ¿Alguien ha dicho Runaways?), contaban con series propias o apariciones en las colecciones del universo Wildstorm. ¿A qué se debió el éxito de esta serie? A su co-creador y dibujante: Jeff Scott Campbell.

Campbell formaba parte de lo que fue la última hornada de “dibujantes-estrella”, siendo la miniserie original, dibujada con 19 años, prácticamente su debut. El dibujante destacó dentro del estudio de Jim Lee, cuyos dibujantes muchas veces estaban demasiado influenciados por el estilo de su maestro y los excesos de los noventa. Si bien la influencia de Jim Lee estaba ahí, en Campbell también se apreciaban influencias de autores como Arthur Adams y, sobre todo, del manga, que estaba comenzando a desembarcar con fuerza en los EE.UU. Su estilo, sencillo y fresco, a la vez que trabajado, con tendencia a exagerar algunos rasgos como las piernas largas o los grandes ojos, sin llegar nunca a resultar deforme, convirtieron al autor en un fan-favourite de la noche a la mañana.

Mujeres, Músculos y Manga: las tres Ms de Campbell.

Su influencia en los guiones de la serie, que hacía a medias con Brandon Choi, cuyo único mérito como guionista fue ser amigo de la infancia de Jim Lee (me pregunto por qué no está en DC Comics hoy), siguiendo el “método Marvel” Campbell determinó el tono de la serie.

Gen 13 v2 #5 (Oct. 1995)

En medio de la vorágine de violencia, pistolones, drama y dientes apretados ofrecía historias descaradamente estúpidas, con dibujo bonito y las suficientes escenas “picantes” (lo que un americano de la época puede considerar picante, claro) para llamar la atención del público adolescente.

Como muestra un botón: uno de los primeros y más recordados arcos argumentales de la serie consistía en que Gen 13 sufría un naufragio en una isla controlada por amazonas en bikini y haciendo equipo con Bruce Campbell y el rey de los piratas, llamado Capitán Morgan, popular marca de ron en los USA. Pues eso.

¿QUIÉN ES QUIÉN?
(¿Y tiene pareja?)

Fairchild (Caitlin Fairchild): líder del grupo. Originalmente una empollona poco agraciada, el desarrollo de sus poderes la ha convertido en una amazona superpoderosa, alta y bien dotada, que a manos del dibujante se convertirá en objeto de deseo de los fans. Pese a su inteligencia presenta un carácter ingenuo, sugerencia del propio dibujante que llega a decir: “La quiero virgen para siempre”.


Burnout
(Robert ‘Bobby’ Lane): éste es uno de los personajes menos desarrollados, y eso ya es decir. Tiene poderes ígneos (vamos, una Antorcha Humana) y es aficionado a la música y a tocar la guitarra.

Grunge (Percival Edmund Chang): con un nombre más noventero imposible, tiene el poder de absorber las propiedades de aquello que toca (¡el Hombre Absorbente!). Estereotipo del adolescente salido, un ceporro sin mayor interés en la vida más allá de hacer el vago y “mojar”. Durante la serie veremos cómo va desarrollando una relación (o así) con otro miembro del grupo.

Freefall (Roxanne ‘Roxy’ Spaulding): la protagonista del cómic que espero llegar a tratar en algún punto de este artículo. Con control sobre la gravedad, la más joven del grupo está enamorada de Grunge (“el hombre de sus sueños”) y continuamente frustrada debido a que éste parece estar mucho más interesado en Fairchild… y en cualquier otra cosa que se mueva.

Rainmaker (Sarah Rainmaker): nativa americana con poderes climáticos (¡Tormenta!), a la qu le gusta bañarse en pelotas delante de sus compañeros (¿?) pero que, al parecer, también tiene fuertes principios morales (¡¿?!). También se trata de uno de los primeros personajes en salir del armario vía sutil magreo de cadera a su compañera en un movimiento que en su momento causó polémica entre muchos de los lectores de la serie porque ya no tenían ninguna posibilidad con un personaje de papel.

John Lynch: un tuerto a lo Nick Furia, ex-miembro del Team 7 que renuncia a su cargo en Operaciones Internacionales para ayudar a los chicos a escapar, darles un hogar y encontrar a sus padres.


La “base de operaciones” de los personajes será una mansión en la playa en la exclusiva La Jolla (California) con una sirvienta de uniforme incluida, Anna. Como podemos ver, pese a estar siendo buscados todavía por O.I., la serie huye bastante del “temidos, odiados y perseguidos” tan propio de los cómics mutantes del momento.

DE TU ENVIDIA NACE MI FAMA
Éxito, spin-offs y miniseries

Gen13 Bootleg #1 (Nov. 1996)

Volviendo al tema que nos ocupa (es que la cosa tiene tela), en 1996 el grupo cuenta con la suficiente fama como lanzar una segunda serie regular, llamada Gen13 Bootleg que, siguiendo el espíritu de otras series de la época como Legends of the Dark Knight, contará con diferentes equipos creativos realizando historias cortas situadas al margen de la serie principal. Autores de la talla de Alan Davis, James Robinson o Walt Simonson realizarán historias en esta cabecera, pero será a la altura del número #8 cuando el autor que nos ocupa entra en contacto por primera vez con los personajes: llega Adam Warren.

Adam Warren es una rara avis dentro del mercado americano. Temprano conocedor del manga y el anime, ya en los años 80 su estilo se podía definir como puramente manga; no obstante, su narrativa es más cercana a la occidental, haciéndolo más “digerible” para el público estadounidense de la época. Sus trabajos durante los 80 y 90 consistirán en adaptaciones de animes como Dirty Pair o Bubblegum Crisis, donde Warren ya da muestras de su gusto por la parodia, el humor y la ciencia-ficción pasada de rosca. La elección de nuestro autor para una serie tan marcada por el manga resulta obvia y así, en 1997, realizará un arco argumental de 3 números para la mencionada Gen13 Bootleg. Ese mismo año también realizaría un one-shot de los Titanes para DC cómics, lo que demuestra el interés del autor por llegar a un público más general, y de las editoriales por darle la oportunidad.

Grunge: The Movie: el anacronismo noventero hecho arte.

Para su arco argumental, Warren se sale de la dinámica establecida en la serie, pasa de continuidades y, básicamente nos ilustra lo que sería la película ideal “al estilo Hong Kong” del zoquete de Grunge. Un desfile de violencia estúpida, anacronismos históricos, agujeros de guión, “desnudos” gratuitos y diálogos descacharrantes, mientras nuestro protagonista cuenta la película que el dirigiría, y en la que actuaría si tuviera la oportunidad, a su incrédula novia (y al lector) mientras pasean por el centro comercial.

La historia fue un éxito y, un año después, Adam Warren realizaría la miniserie que nos ocupa: Gen 13: Magical Drama Queen Roxy. Y así, dos páginas después en mi ordenador, por fin podemos empezar a hablar de la serie que titula el artículo…

MAGICAL GIRL
Contracultura popular

Gen13: MDQ Roxy #3 (Dic. 1998)

Un primer vistazo puede hacernos pensar que Magical Drama Queen Roxy no es más que una parodia del género de las magical girls niponas en general, y de Sailor Moon en particular. Nada más lejos de la realidad; si bien es cierto que este género se parodia, esto queda sólo en la superficie. El autor utiliza las páginas de esta miniserie para reírse, criticar y ensañarse con todos y cada uno de los aspectos de la juventud (y la sociedad) estadounidense de la época. Absolutamente nada se salva de Adam Warren: música, cine, cómics, intelectuales, clases sociales, deporte, corrección política, relaciones

Ya desde el principio queda claro que vamos a ser testigos de un sueño de Freefall tras un día particularmente duro: “Todo el mundo me odia. Todos quieren que sea alguien diferente, mejor, más lista, más responsable o con tetas más grandes. Mi vida es una pesadilla”. Esto permitirá a Warren desatarse, al no estar lastrado por ningún tipo de continuidad ni coherencia (¡es un sueño!), y realizar todos los cambios que considere necesarios en los personajes e introducir todos los elementos absurdos que le apetezcan. Y vaya si lo aprovecha.

El apoyo de la pareja en los momentos más duros siempre es benefic… Estooo…

La historia arranca parodiando a Cenicienta, donde Roxy es trabajadora de un restaurante de comida rápida donde tiene ocasión de conocer al fabuloso príncipe Edmund de Grunge, previa transformación en una pseudo-Sailor Moon gracias a la ayuda de su “roedor madrino”, Qeelocke, y una raqueta mágica. Qeelocke en la serie regular venía a ser una versión del Lockheed de la Patrulla-X para Roxy, un bicho verde que sólo suelta monosílabos, pero que aquí hace gala de una verborrea incesante y presenta un especial interés en que Roxy no despierte, puesto que supondrá volver a su ridículo vocabulario.

Sailor Roxy y Qeelocke

Una vez convertida en una heroína mágica, Roxy tiene la responsabilidad de luchar por “la verdad, la justicia y el modo de vida californiano del sur o, en su defecto, “la amistad, el amor, la codependencia o lo que sea” además de “estar siempre preparada para posar de forma gratuita, que es lo que hacen los héroes”. Realizada su transformación, Freefall parte para la fiesta de gala dispuesta a encontrarse con su príncipe.

Desgraciadamente, en medio del baile, se topa con Rainmaker, encarnada en su sueño como la malvada e “increíblemente indignada Reina de lo Políticamente Correcto” que considera todo el baile como una muestra del poder del patriarcado y se dispone a imponer la justicia social contra el príncipe, dividiendo al hombre ideal de Roxanne en dos: por una parte, el hombre bestial guiado por sus instintos, y por otro el asexuado e hipersensible hombre new age. Estos dos personajes, junto a Qeelocke, acompañarán a Freefall durante su viaje, ya que, si nuestra heroína quiere fusionarlos recuperando a su príncipe, tendrá que enfrentarse a la malvada Reina P.C. (Políticamente Correcta) superando los obstáculos del Centro Comercial del Mal.

Gen13: MDQ Roxy #2 (Nov. 1998)

Comienza así la odisea de Freefall, que tendrá que enfrentarse a los enemigos más bizarros imaginables durante su paseo por el centro comercial, siendo todos ellos versiones exageradas de los personajes de la serie principal, empezando por Fairchild, la voluptuosa e inteligente líder de Gen13, es una muñeca Barbie tamaño natural en el mundo onírico de Roxy, que no hace más que recordarle su superioridad intelectual al mismo tiempo que intenta aplastarla moral y físicamente. Sólo la ayuda del misterioso Camello del Frac, otra referencia a Sailor Moon pasada por el tabaquismo de Roxanne, la ayudará a salir del lío.

No obstante, a nuestra heroína mágica todavía le queda enfrentarse a sus ex-novios, en una secuencia titulada “Resident Boyfriend” donde Adam Warren aprovecha para destrozar con saña todas y cada una de las tribus urbanas de la época. También deberá hacer frente a otro de sus compañeros de equipo, Burnout, convertido en el estereotipo del “fascista musical” decidido a cargarse a nuestra heroína por estar vendida a la radio-fórmula.

El Camello del Frac: devolviéndole el sentido original a la palabra “esmoquin”.

Nuestro autor aprovechará también para plasmar sus propios intereses e inquietudes mostrando una La Jolla sospechosamente futurista y enfrentando a nuestra protagonista a un robot gigante muy al gusto del anime japonés. No obstante, siendo como es esto el sueño de Roxy, el personaje escogido para ser el robot resulta hilarante, al mismo tiempo que proporciona al lector escenas de acción cargadas de velocidad y cinética, y con Leonardo DiCaprio (recordemos el éxito de Titanic en aquellos años) ahogándose por ahí. No, la descripción del asunto simplemente no le hace justicia.

May contain spoilers.

Pero no sólo eso: la escala de la batalla es tal que comienza a afectar a la integridad del propio cómic. Así, el lector va viendo al pasar las páginas cómo, de repente, el color comienza a salirse de los bordes, para desaparecer en la página siguiente, a continuación el dibujo pierde el entintado y todo va desdibujándose progresivamente hasta que la historia queda reducida al guión, donde Warren aprovecha para lanzar pullas a las series de los autores más populares del momento: “Maldición, las ventas de este cómic son malas, ¿verdad? Quizá deberíamos animarlas incluyendo escenas de braguitas (hey, en Danger Girl funciona)”.

Poco más que añadir pasado este punto sin desvelar el final de todo este embrollo. Únicamente, aplaudir el último golpe de efecto que Adam Warren da al lector, y es que, si bien toda la historia que nos ocupa ha sido una comedia descacharrante, nuestro autor consigue, en las últimas páginas, congelarnos la sonrisa, e incluso, hacernos reflexionar. No está nada mal para un cómic tan divertido y con tan pocas pretensiones como el que nos ocupa. Chapeau, Mr. Warren!

Este tebeo se auto-deconstruirá en 5, 4, 3, 2, 1…

Adam Warren volvería un par de veces más a Gen 13, está vez en la serie regular y trabajando dentro de la continuidad. Primero, en 1999 escribió un arco argumental de 2 números con Lee Bermejo, y ya en el siglo XXI se convirtió en guionista regular de la serie, del #60 al #77. Sus números fueron de gran calidad, jugando con los conceptos de ciencia-ficción desatada que tanto le gustan al mismo tiempo que desarrollaba a los personajes, sin perder jamás el sentido del humor. No obstante, no pudo salvar la serie, que murió con los 90, siendo cancelada con el último número del guionista, y relanzada con personajes distintos de la mano de Chris Claremont en uno de los movimientos más absurdos de Wildstorm (adolescentes del siglo XXI y Claremont, ¿qué podía salir mal?).

Por aquellas fechas escribió también un arco argumental de relleno para Los 4 Fantásticos, donde introdujo por primera vez el concepto de un consorcio de Reed Richards multiversales trabajando juntos, posteriormente recuperado por Jonathan Hickman en el que fue su primer trabajo para la editorial. Ya a mediados de la década pasada, también para Marvel, realizó Livewires y Iron Man: Hipervelocidad, ambas altamente recomendables. Actualmente, escribe y dibuja la “comedia superheroica picante” Empowered para Dark Horse; pegadle un vistazo si tenéis ocasión, no es justo que os perdáis la obra de uno de los autores más divertidos, imaginativos y desconocidos del panorama USA.

ENTREGAS ANTERIORES
#1: DAREDEVIL, de Karl Kesel y Cary Nord
#2: ALPHA FLIGHT, de Steven T. Seagle
#3: SPAWN #8, de Alan Moore

#4: STRIKEBACK!, de Jonathan Peterson y Kevin Maguire
#5: HOMBRE LOBO, de Paul Jenkins y Leonardo Manco
#6: EL ESPECTRO, de John Ostrander y Tom Mandrake
#SP1: SKRULL KILL KREW, de Grant Morrison y Mark Millar
#SP2: MASACRE, de Joe Kelly
#SP3: MASACRE, de Christopher Priest

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¡Nos vemos en la Zona!

Iron

Lector compulsivo, le gusta referirse a sí mismo en tercera persona en las bios, escribe artículos a ratos, y también acumula papel y trastos. ¡Ah! Y una vez vio un dirigible... Bueno, la verdad es que no.

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2 Respuestas

  1. ¡Enhorabuena, Iron! Consigues que la reseña del cómic más ignorable resulte de lo más interesante.

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