FURIA: MIS GUERRAS PERDIDAS, de Garth Ennis y Goran Parlov

 


Título Original:

Fury Max: My War Gone By 
HC
Sello:
Marvel Comics
Guionista:
Garth Ennis
Artista:
Goran Parlov
Colorista:
Lee Loughridge
Contenido:
Fury Max #1-13 (Jul. 2012 – Ago. 2013)
Publicación USA:
Agosto 2014
Publicación España:
Mar. – Oct. 2013
(Panini)
Valoración: Y Furia cogió su fusil…

 


Un viejo y decrepito Nick Furia echa la vista atrás para recordar lo que ha sido su vida o, lo que es lo mismo, lo que ha sido su relación con la guerra. Lo que es peor, se centrará en sus fracasos pues desde la Segunda Guerra Mundial la carrera de Furia ha ido ligada a los momentos más vergonzosos de los EEUU, tanto en el ámbito armamentístico como en lo político.

Si esto fuera la autobiografía del personaje el título ya le iría que ni pintado, esto es…

FURIA: MIS GUERRAS PERDIDAS
de Garth Ennis y Goran Parlov

Es curioso las vueltas que dan según que personajes de ficción, ya no solo por tener que adaptarse a una vida mucho más longeva de lo que nadie hubiera pensado en el momento de su creación, sino por los devenires editoriales. Así Nick Furia empezó siendo un combatiente en la Segunda Guerra Mundial junto a sus Comandos Aulladores, sembrando el pánico entre las tropas nazis para luego convertirse en un super espía al más puro estilo James Bond. Con los años pasó a ser el director de SHIELD y se centró más en el espionaje internacional o al menos eso pensábamos ya que gracias (es un decir) a Pecado Original descubrimos que en realidad Nick llevaba décadas siendo el primer defensor de la Tierra en un giro que más vale olvidar. Si os digo la verdad ahora mismo no sé bien que pinta Furia en el Universo Marvel pero vamos, poco importa para disfrutar de la lectura de este comic ya que, entre otras cosas, está enmarcado en la línea MAX lo que le concede ciertas licencias argumentales. Además la historia que plantea el comic empieza en 1954 y acaba en 1999, sin contar el momento en el que Nick graba sus memorias que no llega a decirse en la obra, por lo que supone un episodio cerrado en la vida del personaje.

La serie se estructura en un formato de tres capítulos por arco más un número final a modo de epílogo, narrando un conflicto bélico diferente cada vez. La historia arranca en Indochina, donde Furia descubrirá el verdadero peligro amarillo, nos llevará hasta Cuba, en un nefasto intento de acabar con Castro, para luego visitar Vietnam, con la participación de un joven Frank Castle que ya apuntaba maneras y acabará finalmente en Nicaragua, donde amén de la aparición de otro viejo conocido de la etapa del Castigador de Ennis, Furia acabará por comprender que la política es mucho peor que la guerra. Esta mezcla de realidad y ficción servirá para diferenciar la acción siempre en los dos frentes. Las historias tienen mucho de componente real, usando fechas y lugares históricos pero cuando de paso la acción será cuando bien gracias a la participación de otros personajes Marvel o a las burradas que se le ocurren a Ennis la obra abrace su lado más mainstream.

Bienvenidos al canal de Youtube de Nick Furia.

Lo que es seguro es que el cómic en ningún momento esconde su mensaje antibelicista pues nos muestra a un Nick Furia anciano pasadísimo de vueltas que no solo bebe hasta la extenuación para olvidar los horrores de la guerra sino para olvidar que él siempre ha sido una herramienta de los poderosos y un inútil para otra cosa que no fuera la guerra. A medida que pasan los años y los conflictos Furia irá descubriendo que su misión siempre ha sido tapar la mierda que dejaban atrás políticos y altos cargos corruptos que nunca pisaron el frente pero sacaban mayor tajada de lo que ocurría en aquellos países que históricamente EEUU siempre despreció e infravaloró. De ahí vendrán los estrepitosos fracasos que irán mermando poco a poco a Nick hasta convertirlo en el despojo humano que es al final de sus días.

Garth Ennis es el guionista al que le debemos Predicador, por lo que tiene asegurado un lugar en el Olimpo de los más grandes. Si bien es cierto que nunca acabó de repetir el éxito que logró con Custer y compañía y que su carrera ha sido más o menos irregular a Ennis hay una cosa que no se le puede negar, siempre te va a regalar grandes personajes, frases lapidarias y violencia extrema. Aquí no podía ser menos ya que el elenco de secundarios es magnífico, me quedo con Letrong Giap que representa mejor que nadie lo que fue el Nam para los yankis, y las escenas crudas de violencia son todo lo que cabía esperar de este tipo de conflictos. Se nota que Ennis disfruta escribiendo historias bélicas y criticando el estilo de vida americano por lo que este comic puede que sea uno de sus mejores trabajos.

Furia siempre tiene el arma a punto.

En la parte gráfica tenemos a Goran Parlov, viejo conocido de Ennis en su etapa de El Castigador en la línea MAX y que hace aquí un trabajo notable en todos los aspectos. Con un trazo fino que define muy bien sus personajes consigue unas figuras esbeltas, tema aparte es la espectacular Shirley, una femme fatale que tiene más en común con Furia de lo que cabría pensar, con unos rasgos muy expresivos pese a tener poco detalle. Esto contrasta con el apurado trabajo de Parlov en cuanto a trajes, armas, vehículos y demás parafernalia propia de la guerra que van desfilando por estas páginas. El artista croata consigue mantener el tipo en las muchas, muchísimas páginas de diálogos, pero es en las escenas de acción donde da rienda suelta a sus lápices consiguiendo un salvajismo visual que no le va a la zaga a lo que propone el guionista, mostrando con realismo una crudeza tan desagradable como lo es la guerra.

El color de Lee Loughridge acompaña a la perfección el trabajo de Parlov, respetando su trazo y consiguiendo crear atmosferas diferentes con gran realismo gracias a una paleta de colores pálidos que sirve, además, para suavizar algunas de las escenas más gore.

¡Que vienen las suecas! Ah, no, espera…

Mis guerras perdidas sirve como repaso a la historia del siglo XX, como crítica a un país cuya política de exteriores le hace ganarse amigos cada poco, como mensaje antibelicista y, obviamente, como divertimento de primer nivel. Cada escena de Furia tratando con soldados de mayor o menor rango, senadores, congresistas y demás fauna tiene su contrapartida cuando explota la acción, con desmembramientos, balazos a quemarropa, bayonetas atravesando cuerpos y torturas varias, ofreciendo algunas de las escenas más salvajes que puedan encontrarse en un cómic. Para el recuerdo queda el regreso de Furia del fuerte de Son Chau siguiendo un camino no de baldosas amarillas precisamente.

No os voy a negar que viendo a este Nick Furia decrepito grabando sus memorias no se me ha pasado por la cabeza la idea de hacer lo mismo. Aunque en este caso hablaría de otro tipo de guerras que perdí. Pero eso, amigos, es otra historia…

¡Nos vemos en la Zona!

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CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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