FAIRY TAIL, de Hiro Mashima

 

 

Título Original:
Fearī Teiru (フェアリーテイル) 
Sello
: Kōdansha
Género
: Shōnen
Mangaka
: Hiro Mashima
Publicación Japón
: Ago. 2006 – Actualidad
Public. España
: Oct. 2008 – Actualidad (Norma)
Valoración
: Cuando el abismo te devuelve la mirada /10

 

 

Salvo contadas excepciones, no soy partidario de hablar de mangas que no estén finalizados ya que creo que, para hablar con propiedad de cualquier obra, es necesario conocer todo lo que nos quiere ofrecer el autor. Esta vez me salto mi norma autoimpuesta, no porque sea una serie tan buena que urja una reseña (más bien todo lo contrario), si no para tener la oportunidad de hablar de un uno de los grandes males que asolan la industria del cómic nipón que desgraciadamente va ligado a la popularidad y que se ven tristemente plasmados en…

FAIRY TAIL
de Hiro Mashima

Un buen resumen en una viñeta de lo que puedes encontrar en este manga

A lo largo y ancho del fantástico país de Fiore hay una gran cantidad de gremios de magos, asociaciones de cazarrecompensas que mediante contratos intentan ayudar a las gentes del país. Entre los gremios más conocidos se encuentra Fairy Tail, famoso por dar más problemas que soluciones y donde milita Natsu Dragneel, un joven y aguerrido mago que busca sin descanso al dragón de fuego que le crio, Igneel.

No es la primera vez que hablo de lo que me gusta llamar Shonens De Toda La Vida™, ya solté mucha bilis cuando destrocé la nostalgia de muchos con los Caballeros del Zodíaco, pero entonces se trataba de un “clásico”: aunque en Japón el manga ya estaba en pleno apogeo, aún no se había asentado en occidente y lo poco que nos llegaba eran las obras más orientadas al público juvenil, sin mucha capacidad de elección. Por esto, el hecho de que obras como Fairy Tail sigan en marcha en pleno 2017 hace que, inevitablemente, dé cabezazos a la pared más cercana.

Ojalá este fuera el destino de los fans de Fairy Tail

Porque el manga que nos ocupa es sin lugar a dudas un producto de otro tiempo o, como poco, de un modelo a extinguir donde el viaje del héroe que teorizó Joseph Campbell se convierte en una espiral infinita que desciende hasta el más profundo de los abismos. Con una trama alargada como el más asqueroso chicle industrial cuyos arcos argumentales son resueltos con Deus Ex Machina menos sutiles que la segunda venida de Cristo, mientras dejan tras de sí un rastro semillas envenenadas que darán lugar a la siguiente historia mediocre.

También resulta triste que, tras más de 10 años de publicación, la personalidad de los personajes se mantenga igual de plana que el encefalograma del protagonista. No es únicamente que estén encuadrados en estereotipos más que manidos dentro del género, es que a lo largo de más de 500 capítulos han sufrido poca o ninguna evolución, quedándose totalmente estancados. Irónicamente, si queremos ver algún cambio, hay que alejarse del grupo de cuatro magos en los que suele centrarse la acción y buscar al villano que, por arte de magia, se ha vuelto bueno y se une al gremio.

Adivinad que personaje es siempre el que queda capturado con poca ropa

Por otra parte, el dibujo es de lo poco salvable ya que, pese a ser un producto casi sin alma producido en una de esas cadenas de montajes en que se transforma el estudio del mangaka para así llegar al plazo de entrega de forma inevitable, bien es cierto que la diversidad de diseños entre los personajes que van apareciendo reducen el hastío producido por el resto de elementos. Sin embargo, el continuo y abusivo uso del fanservice en todos y cada uno de los personajes femeninos, deja a Hiro Mashima como un adolescente salido, así como a todo aquel lector troglodita que defiende esta práctica que debería estar relegada al olvido.

He sido muy duro con Fairy Tail. Quizás demasiado. Pero es que, si queremos hacer algo para mejorar mínimamente el mundo del shonen, hay que decir no a productos como este. Hay que decir no a guiones que no llevan a ninguna parte. Hay que decir no a personajes que no corren ningún peligro real gracias al halo de invencibilidad que les da el guionista. Hay que decir no a los elementos retrógrados de nuestra cultura que se filtran en nuestros productos culturales. Y, por muy popular que sea, también hay que decir que no a Fairy Tail.

Si no lo conocíais, no lo busquéis. Si lo habíais oído nombrar por la popularidad que goza en los círculos otakus, ignorad todo cuanto hayáis escuchado. Fairy Tail no se merece vuestro tiempo ni el de nadie.

¡Nos vemos en la Zona!

Ferran

Hago como que estudio Química pero en verdad me inflo a cómics y videojuegos desde pequeño. Soy de esa gente rara a la que le gusta más el manga que el anime.

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1 respuesta

  1. Isaac98 dice:

    100% con tigo, y saves que es lo peor, que no tendría porque ser así

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