#EspeZZialWW – WONDER WOMAN: RENACIMIENTO, Vol. 1-2, de Greg Rucka, Liam Sharp y Nicola Scott

¡Maravillosos saludos, zhéroes!

Una vez se ha estrenado la película, de la que nuestro Sr. Escribano nos dejó una increíble reseña sin spoilers, y se ha desatado (cómo no) la controversia sobre el quién, cómo, cuándo y por qué del rodaje, arranca nuestro #EspeZZialWW. Porque la razón por la que estamos todos aquí es la que encierra el origen de la esencia de estos personajes que inundan las pantallas de cine: los cómics.

Durante esta semana os estamos dejando unas cuantas obras sobre la Mujer Maravilla que, por unas razones o por otras, no os podéis perder. 

Sin más dilación, vamos a ello, ¡por Themyscira!

 


Título original:

Wonder Woman, Vol. 1: “The Lies” TPB
Wonder Woman, Vol. 2: “Year One” TPB

Sello: DC Comics
Guionista: Greg Rucka
Artistas: Matthew Clark, Liam Sharp, Nicola Scott
Entintador: Sean Parsons
Coloristas: Jeremy Colwell, Laura Martin, Romulo Fajardo Jr.
Contenido:  Wonder Woman: Rebirth #1 (Ago. 2016), Wonder Woman #1-14 (Ago. 2016 – Mar. 2017)

Publicación USA: Feb. – May. 2017
Publicación España: Feb. – Jun. 2017 (ECC Ediciones)
Valoración: El retorno de la leyenda / 10


Era cuestión de tiempo que habláramos de ella. Después de traeros los especiales del Renacimiento de los otros dos componentes de la Trinidad de DC, sólo cabía esperar a que se estrenara la aclamada película de uno de los personajes más importantes e influyentes en el mundo del noveno arte para presentaros su propio artículo. Es fuerte, buena, sabia, inteligente y con un carisma que ya quisieran los otros dos miembros anteriormente mencionados. Señoras y señores, hoy toca hablar de la inigualable Mujer Maravilla o Wonder Woman, según seas de un país o de otro…

WONDER WOMAN: REBIRTH, Vol. 1-2
de Greg Rucka, Liam Sharp y Nicola Scott

¡A tomar por cleta la biciculo!

Quizá uno de los aspectos más interesantes del personaje tenga que ver con su origen y las personas que lo crearon. Wondie debutó en el All Star Comics #8, en diciembre de 1941, de la mano de William Moulton Marston a los guiones y Harry G. Peter al dibujo. De hecho fue este primero el que creó a la amazona con la colaboración de una de sus mujeres, Sadie Holloway, que fue la que tuvo la idea original de que el nuevo superhéroe de Marston fuera una mujer, basándose como referencia en Olivia Byrne, la otra mujer de una relación poliamorosa entre los tres. Podría decirse que gracias a las tres personas se gestó el ideal de Wonder Woman, la cual usa un lazo de la verdad en referencia al polígrafo, instrumento que se creó gracias a las investigaciones de Marston sobre la presión sanguínea y su efecto sobre las mentiras. El autor incluso llevó a cabo experimentos en los que se demostraba que la mujer era mucho más confiable y honesta que el hombre, dejando claro que la elección del sexo del personaje había sido la correcta desde el primer momento por parte de Holloway.

Podría decirse que gracias a esta atípica relación que tenía Marston y sus ideales tan extravagantes para la época sobre igualdad de géneros, nuestras protagonista se convirtió en uno de los iconos feministas más importantes y longevos de la cultura popular mundial. El problema fue que todavía se encontraba en una época muy machista, por lo que el personaje pasó a ser miembro del grupo más importante de la época, la Sociedad de la Justicia de América, como secretaria del equipo. Es por ello que en la Edad de Plata pasó de tener un nuevo origen, con la temática helénica que conocemos actualmente, a entregar sus poderes para poder vivir en los USA como Diana Prince, una muchachuela dueña de una tienda de ropa que sabía artes marciales. Como decimos, estamos en un país y una época altamente machista (además de racista, clasista y muchas otras palabras acabadas en –ista) en las que el feminismo no tenía mucha cabida en su sociedad y tuvimos que esperar hasta bien entrados los años 70 para poder volver a ver a Wonder Woman como la superheroína de antaño.

Después de aquello, el personaje ha sufrido multitud de cambios de origen y reinicios, habiendo ocupado su puesto como Mujer Maravilla personajes como su madre Hippolyta, Artemis, Donna Troy o Cassandra Sandsmark entre otras. Irónicamente, pese a todos estos cambios constantes en su mitología, el personaje siempre ha gozado de cierta calidad en sus historias, reforzando la personalidad de esta durante el paso de los años. Podríamos hablar de los reinicios de Robert Kanigher, Mike Sekowsky o el mismísimo George Pérez, pero lo cierto es que en los últimos años ha sufrido tal retahíla de orígenes distintos y contrarios de la mano de Brian Azzarello, Jill Thompson o Renae de Liz, entre otros, que es un tema que ya no se le da mucha importancia. Tampoco es que sea la única a la que se le haya transformado su pasado con el paso de los autores en la editorial afincada en Burbank, pero sí es verdad que ninguno los ha sufrido en un lapso de tiempo tan corto. Personalmente, creo que esa ambigüedad enriquece todavía más el mito de Wonder Woman, asemejándose a las grandes leyendas o mitos de los cuales existen cientos de orígenes, sin desmentirse ni confirmarse ninguno de ellos.

Que no quiero partiros la caaaara…

Con esas mismas nos encontramos en este Renacimiento editorial, en el que nuestra protagonista irá saltando de un arco argumental a otro, número sí, número también, de la mano del gran Greg Rucka. En “Las Mentiras” se nos muestra a una Wonder Woman que se halla buscando el camino de retorno a casa, Themyscira, y para ello necesitará la ayuda de su gran amiga/enemiga Cheetah. Por cuestiones del azar, terminará en una selva africana en la que se encontrará también con su aliado y amante en las noches más frías, Steve Trevor, que está metido en una misión de liberación muy típica de los americanos. Lo que no sabe ninguno de ellos es que hay algo mucho más grande y gordo detrás de aquel dictador loco que está amenazando, de una forma u otra, a los compañeros de Diana. Lo importante de este primer arco es que se nos presenta rápidamente a los aliados de la heroína, los que le ayudarán a volver a su anhelada isla. Obviamente, todo está lleno de giros esperados y otros no tanto y una cantidad importante de traiciones, situaciones de acción heroicas y moralina sobre la igualdad. Todo lo que podríamos esperar en un cómic de Wondie. Además, cuenta con el arte de Liam Sharp, un auténtico monstruo que parece un híbrido entre Richard Corben y Steve Dillon en la mayoría de las ocasiones. Un dibujo imponente y precioso que funciona a las mil maravillas con la historia, contando con un coloreado sublime por parte de Laura Martin, una maestra en esto de dar vida a los dibujos.

La trama que pertañe a los números pares se llama “Año Uno” y nos funcionará como refresco mental al pasado de la protagonista. De nuevo volvemos al origen del barro, pero sin dejar de lado la importancia de los dioses olímpicos y sus disputas internas. Para los que pueda parecer una estupidez (y quizás lo sea) aquello de mezclar número a número los arcos argumentales sirve para explicarnos varias cosas del primer tomo, que actúa de cimiento para la historia principal. Y es que Rucka ha querido jugar con esa ambigüedad a su favor, utilizando al mismo lector como catalizador de su experimento y soltando, a cuentagotas, datos relevantes en cada uno de los arcos. Intento hacer memoria, pero no soy capaz de recordar si todo este pifostio lo ha hecho alguien ya. Sea como fuere es una estrategia tan buena como arriesgada, ya que muchos lectores se alejarán de este tipo de lectura al verla algo enrevesada. También puedes hacer como un servidor y leerlo en formato americano, ya que han editado cada arco en un tomo diferente, facilitando la accesibilidad al lector menos afín a este invento. En cuanto al apartado gráfico, nos encontramos con una Nicola Scott grandiosa, haciendo gala de su refinado trazo fino y feísta que tanto admiramos los que gustamos de esta artista. También cuenta con el coloreado de un típico de la editorial, Romulo Fajardo Jr., por lo que la calidad visual está asegurada.

Nunca te fíes de los árboles tenebrosos.

No veía otra forma mejor de hablar del Renacimiento de Wondie que hablando de los dos primeros tomos, ya que están mezclados y se retroalimentan durante toda la lectura. Si bien Rucka ha decidido partir cada uno de estos distintos episodios en capítulos unitarios, podría decirse que toda su colaboración con el título se puede leer de una, como un todo. Me parece que ha hecho un trabajo genial con el personaje, contestando todas las preguntas que quedaban abiertas a día de hoy y dándole aplomo a un pasado que empezaba a tambalearse después de tanto cambio loco. Si tenemos que ser justos y decir que Wonder Woman ha gozado de muy buenos guionistas los últimos años, también hay que denunciar que no se ha respetado sus orígenes tanto como su personalidad. En pocas palabras: el trabajo de Rucka era necesario. No porque sea el mejor ni porque haya creado una obra de arte, sino porque necesitábamos que alguien asentara las bases de nuestra heroína. Y creo que por fin se ha logrado.

Hay algo que me ha parecido harto gracioso en cuanto a la edición española por parte de ECC. En USA han intentado arreglar el descontento general del público editando en dos tomos los dos arcos argumentales del personaje, dándole así al lector la oportunidad de hacer una lectura orgánica de la historia, sin necesidad de entrar en el juego que ha preparado el guionista. Ahora bien, aquí se está editando mezclando las dos tramas, dejando la primera mitad para una y la segunda para otra, en un total de cuatro tomos en los que no se puede hacer una lectura orgánica ni leerlo como había pensado originalmente el autor. Me parece una auténtica chapuza y ya van unas cuantas por el estilo de la editorial hispana. Que puedo comprender fácilmente que necesiten sacar productos para poder vender, pero se pasan la comodidad de sus compradores un poco por el forro. Es igual que cuando se cambia de formato en un mismo título. Hay que cuidar esos pequeños detalles que pueden decidir si gastarse el dinero en la edición española o irse a la original, que el inglés es un idioma muy sencillo…

Aerolineas Themyscira les desea un feliz día.

En conclusión, Wonder Woman vuelve a ganar enteros en esta nueva cabecera comandada por Greg Rucka y los lápices de auténticos cracks como Liam Sharp y Nicola Scott. Un imprescindible para los fans del personaje que se bajaron del carro con la llegada de los pérfidos Finch y que también puede funcionar como primera lectura para aquellos que quieran saber sobre el personaje, pero les de vértigo comenzar desde años atrás. Ojalá dure mucho el reinado de la Mujer Maravilla.

¡Nos vemos en la Zona!

Joe Runner

Jefe tiránico loco y científico de Zona Zhero. ¿O era al revés?

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