#EspeZZialHaHaHalloween: GREMLINS, los clásicos nunca fallan

¡Viscosos saludos, zhéroes!

La fiesta más terrorífica del año ya está aquí. Durante unos días las redes se colapsan de calabazas, esqueletos, brujas, zombis, vampiros… ¡sangre! Todo aquello que desata nuestras más terribles pesadillas. Pero, ¿qué pasa con todas esas obras que, dentro del género de terror, nos hacen reír?

En la Zona queremos rendirle homenaje a la comedia de terror y durante esta semana os estamos ofreciendo reseñas de cómics y películas para morirse de risa. 

No corráis porque no hay escapatoria.

¡Esto es nuestro EspeZZial HaHaHalloween!

Título original:
Gremlins
Año: 1984
Director: Joe Dante
Guión: Chris Columbus
Fotografía John Hora

Reparto: Zach Galligan, Phoebe Cates, Hoyt Axton, Frances Lee McCain, Dick Miller, Polly Holliday, Keye Luke, Corey Feldman, Glynn Turman, Judge Reinhold, Scott Brady, Harry Carey Jr., Jonathan Banks.

Valoración: Cuando son buenos molan, cuando son malos molan mucho más /10

Sinopsis: Rand es un viajante que un día regala a su hijo Billy un mogwai, una criatura monísima que tiene tres reglas básicas para cuidarlo: no darle de comer después de medianoche, no mojarlo y evitar que le dé la luz del sol. Todo empieza cuando son infringidas, una tras otra, cada una de las reglas desatando a los Gremlins.

Un año más que celebramos Halloween en la Zona y un año más que no me dejan explicar la historia de aquella fiesta de Halloween a la que fui porq.. (N. del Ed: Que no la vas a contar, Carlos, que no…). Pues eso, que otro año que toca hablar de una historia plagada de monstruos, muerte, locura y desvaríos varios pero también de una peli familiar de aventuras en tono de comedia. Y recordad, no leáis esta reseña pasada la medianoche…

Nos hemos reunido aquí para hablar de Gremlins.

Randall Peltzer, un inventor bonachón con menos éxito que el Coyote con sus trampas, ha conseguido el regalo perfecto de Navidades para su hijo. Un regalo en forma de exótica mascota que resultará ser una caja de sorpresas, para lo bueno y para lo malo. Cuando se descubra el reverso malvado de tan adorable criatura nadie en el tranquilo pueblo de Kingston Falls podrá escapar del terror que se desatará a continuación.

Sin  ser mi peli favorita (ni pensar en ella al hacer ningún ranking) tengo una historia con Gremlins cuanto menos curiosa pero dejaremos eso para un poco más adelante. Después de todo estoy aquí para hablar de la peli y lo primero que me viene a la mente, justo después de revisionarla después de un tiempo, es que es una curiosa mezcla de géneros. Como comentaba en la introducción, Gremlins puede pasar por una peli de miedo (salen monstruos feos, hay sustos y muere gente) pero destaca por ser un entretenimiento de primer nivel para disfrutar con toda la familia en una tarde navideña. En sus 106 minutos de metraje habrá tiempo para el humor, la aventura, el amor y dosis de acción, con unas gotas de terror (pese a que es una palabra que le viene muy grande) para adornar lo que acaba siendo un argumento sencillo, más propio de un cuento navideño que de una película.

¡Felices Fiestas!

Es cierto que después de verla más veces pueda intuir que hay un mensaje sobre cómo la sociedad moderna no está preparada para comprender todo aquello que la rodea, que hay misterios en este mundo por descubrir y que la bondad puede convertirse en maldad si se corrompe. Pero no nos llevemos a engaño, Gremlins pasa por ser un divertimento de principio a fin, con una marca inconfundible de la época en la que se gestó (si, amigos, nadie de mi quinta había dicho nunca lo buenos que fueron los ’80) que la ha llevado a ser un icono popular incluso en nuestros días en los que, por suerte, aún no se ha hecho ningún remake/reboot/masacradordeinfancias.

Como buen clásico de los ’80 estamos ante un guión excelente en su ejecución, que se toma su tiempo para ambientar la historia, con atención y cuidado tanto a los personajes como al escenario en el que se va a desarrollar la acción. Una vez el film nos ha puesto en situación es cuando deja paso a las escenas más desatadas donde van a primar los efectos especiales y la acción, pero siempre con mucho humor (negro, en ocasiones, pero humor al fin y al cabo), dando muestras de una versatilidad argumental que hace que sea difícil catalogarla como un género en concreto.

Así es cómo te ves…

Otro de los aspectos más característicos del cine de esa época, la excelente caracterización de los personajes, siempre desarrollándolos a partir de sus acciones y no tanto de sus palabras, aquí es llevado a la máxima exponencia cuando el protagonismo cae en criaturas realizadas con maquetas y animación stop motion que no articulan (apenas) palabra. En una de las mejores escenas de la peli, si no la mejor, es la que se reúnen en un bar cientos de Gremlins que van adoptando diferentes actitudes propias de los humanos, contando en pocos segundos multitud de gags a modo de números de slapstick. Además de ser una escena de carcajada continua, esta escena brilla con luz propia por mostrar a los Gremlins con todo tipo de detalles en lo que acaba siendo un maravilla visual, para la época, claro, un prodigioso logro en cuanto a técnica de animación y maquillaje, para la época, repito. Tanto es así que los Gremlins siguen siendo unas criaturas reconocibles por muchos como pueden ser Alien, Depredador o un Ewok (ya, no pega mucho pero es que me estaba costando encontrar otra criatura para acabar la frase). 

Si bien estas “simpáticas” criaturas acaban por acaparar toda nuestra atención, no deberíamos obviar el resto de personajes que los acompañan. Pese a contar con una pareja protagonista totalmente falta de  carisma, excepto por la historia del padre de ella, hay que hablar de los vecinos del pequeño pueblo de Kingston Falls (tan típico como solo puede serlo el típico pueblo americano) entre los que los hay más o menos divertidos pero entre los que destaca por encima de todos la adorable anciana de los gatos. Pero el que más me ha sorprendido después de este último visionado ha sido el padre, un inventor de poca monta, cuyos inventos son todos un desastre y no para de cruzarse con personajes surrealistas, no en vano es el que consigue al Mogwai. Atención a su momento en la convención de inventores… No puedo irme sin hablar de la música, una partitura genial de Jerry Goldsmith que acompaña perfectamente a la acción en todo momento y con un leit motiv pegadizo como pocos. Os puedo asegurar porque llevo dos días con la dichosa tonadilla en la cabeza.

… y así es cómo te ven.

Como tampoco me quitaré nunca de la cabeza el recuerdo de mi primer contacto con Gremlins cuando siendo un niño vi en la tele la escena de la cocina en la que varias criaturas morían de manera sangrienta. La imagen de esos “conejos asesinos”, pues así los bauticé por aquel entonces, me aterrorizó hasta que un día, armado de valor y en compañía de una chica, disfruté por primera vez de este clásico del cine. Pero eso, amigos, es otra historia…

Si quieres saber más sobre nuestro #EspeZZialHaHaHalloween pincha sobre el hashtag y…

¡Nos vemos en la Zona!

CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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