ESCUADRÓN SUICIDA ¿Quién es quién? #3: HARLEY QUINN, de Karl Kesel y Terry Dodson

El pasado viernes se estrenaba en nuestros cines el Escuadrón Suicida, el siguiente paso en la creación del universo cinematográfico de DC Comics que ya os reseñamos aquí. Con motivo de tal evento, hemos preparado una serie de especiales bajo el nombre de #ZonaSuizhida, para ayudar a los recién llegados a descubrir más acerca de los protagonistas de la película.

Continuamos hoy con uno de los personajes más populares de la DC Comics actual, creada para la maravillosa serie animada de Batman en los años 90 y recuperada para el cómic por sus padres, Paul Dini y Bruce Timm. Lejos ya de su Amor Loco, nuevos autores se embarcaron en la locura de…

HARLEY QUINN: PRELUDIOS Y CHISTES MALOS,
de Karl Kesel y Terry Dodson



Título original
:

Harley Quinn: Preludes and Knock-Knock Jokes TPB
Sello: DC Comics
Guionista: Karl Kesel
Artista: Terry Dodson (con Craig Rousseau)
Entintador: Rachel Dodson (con Wayne Faucher)
Colorista
: Alex Sinclair
Contenido
: Harley Quinn #1-7 (Dic. 2000 – Jun. 2001)
Publicación USA: Enero 2009 (Reedición)

Public. España: Septiembre 2016 (ECC Ediciones)
Valoración: 8/10
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¿Quién es… HARLEY QUINN?
Harleen Quinzel

No se puede negar que estos superdelincuentes tienen cierto glamour.-Harley Quinn

Hay veces que una relación te marca de por vida. Y la psiquiatra (y talentosa gimnasta) Harleen Quinzel mordió más de lo que podía tragar cuando decidió meterse en la boca del lobo al ofrecerse voluntaria para trabajar con el paciente más peligroso del asilo Arkham… por mero morbo. La primera vez que la vimos como Harley Quinn, en la inolvidable serie animada de Batman: The Animated Series, de Paul Dini y Bruce Timm, no era más que una ayudante histriónica pero versátil del Joker. Sin embargo, los creadores de la serie tenían los ojos puestos en el personaje, al igual que los espectadores. Y lo que en principio fue una comparsa simpática para el villano de la función, acabó convirtiéndose en uno de los personajes más atractivos de ese mundo aparte que es la ciudad de Gotham. Dada la popularidad de Harley, sus creadores no dudaron en relatar su trágica historia, aprovechando la presencia por aquel entonces de una línea de cómics ambientada en la continuidad de la serie animada, titulada The Batman Adventures.

Tampoco es que las cuadrículas sociales le importaran mucho.

El episodio en cuestión, un one-shot titulado Mad Love (Amor Loco, para los hispanoparlantes), reseñado aquí, convertía a Harley Quinn en una víctima del Joker, en una persona que aprecia por encima de todo a alguien que la considera un salvoconducto que usar a conveniencia, un saco de boxeo ante el que descargar cualquier frustración. Harleen Quinzel se había convertido en Harley Quinn tras prácticamente renunciar a sí misma en pos de convertirse en objeto de deseo de alguien que no estaba interesado en desear a nadie, tratando de hacer feliz sin conseguirlo a la mente criminal más peligrosa de Ciudad Gótica.

Posteriormente, Amor Loco fue adaptado como uno de los últimos episodios de la serie animada, mientras Harley era introducida en la continuidad oficial de los cómics de DC a finales de los años 90, en el marco de la saga Tierra de Nadie. Desde ese punto en adelante, Harley se estableció como un personaje más del submundo de Gotham, tan ávida de fortuna y poder como cualquiera de sus siniestros habitantes, a la vez que se distanciaba cada vez más de su pesadillesca relación con el payaso y estrechaba lazos con su compañera de fechorías Hiedra Venenosa.

La saga de videojuegos Arkham: el origen del mal.

Luego vinieron los videojuegos de la saga Arkham, las líneas de cómics New 52 y Rebirth, y con estos su integración como parte del Escuadrón Suicida de los cómics, de cara a tantear el terreno para la película que se acaba de estrenar (porque algún gran gancho comercial tenía que tener…). Harleyexploitation, podría llamarse. Si me preguntáis a mí, este personaje no encaja en absoluto con el Escuadrón Suicida, por cierto. No al menos en un rol de campo dentro de un comando metahumano de operaciones encubiertas. Y eso que hubo un tiempo en el que le aburría hablar de dicho grupo…

LA MONTAÑA RUSA DEL AMOR
según Karl Kesel y Terry Dodson

No sé si será por una mezcla de cierto factor nostalgia con la mayor capacidad de abstracción que suscitan las obras concebidas en un tiempo ajeno al de lectura, pero suelo disfrutar mucho cada vez que me acerco a algún tebeo de pijamas producido durante los dos o tres primeros años del siglo XXI. El sabor a victoria que transmiten, dado el retorno de la confianza de los lectores y autores tras una década, en muchos sentidos, desastrosa, es innegable. Tal vez éste sea el motivo de que esta serie, tal y como fue producida, sólo hubiera sido posible en esta época, tanto en lo bueno como en lo malo.

“Yo os declaro…”

Éste es de esos tebeos que podían ser leídos ricamente mes a mes. Cada treinta días, Harley Quinn vivía una nueva aventura, accesible dentro de una estructura de introducción, nudo y desenlace, pero con el añadido de formar parte de un serial, con sus secundarios habituales, sus tramas a largo plazo más allá del episodio de turno, y cliffhangers de final de capítulo de los que no dejan coja la historia que acabas de leer, sino que te hacen coger el calendario para ir tachando los días que faltan hasta la salida de la siguiente entrega.

Fechorías en un parque temático gothamita, un trabajito junto a Dos Caras, una fiesta sólo para chicas (¿…quién ha dejado entrar a Mercy Graves?), reclutamiento de esbirros para el proyecto criminal de Harley, una sesión de trabajo detectivesco indagando en el pasado de la protagonista, otra fiesta pero con mayor caché, una visita de una de las grandes mujeres del universo DC… Cada capítulo es un todo en sí mismo que, a su vez, va hilando una historia mayor sobre Harleen recuperando la confianza en su propia independencia tras mucho tiempo pendiente de una opinión que nunca debería haberle importado.

“…una mujer como tú solo aparece una vez en la vida…”

Se puede decir que no son cómics especialmente ambiciosos, ciertamente. Como una suerte de secuela de lo planteado sobre el personaje en la serie animada, encontramos a una Harley Quinn que comienza una vida alejada de la sombra del Joker, buscando probarse a sí misma como una criminal tan digna de Gotham como cualquier otro majara en un pijama chillón.

Pasando por un filtro cercano a la sitcom, es un tebeo que bien podría ponerse en la estantería junto al Masacre de Joe Kelly, Karl Kesel usa al variopinto reparto de las bat-series a favor de lo que quiere contar, apoyándose en estupendas caracterizaciones, de las cuales destacan, de nuevo, Dos Caras, Hiedra Venenosa y Joker. Y aun con semejantes personajes a su disposición, Kesel crea secundarios propios, tanto para quedarse en la serie como para pasar un rato por ella, sin desperdicio alguno y aprovechando maravillosamente el aura tragicómica de las historias originales de Dini y Timm para uno de ellos. Es que, a ver, ¿quién puñetas va a querer parecerse al Joker?

¿No os viene a la cabeza La LEGO Película…?

El apartado artístico de estos episodios está en manos de la que fue la pareja de moda en el cómic de superhéroes a principios de la década de 2000: Terry y Rachel Dodson, dibujante y entintadora respectivamente. ¿Y qué vamos a decir de su arte? Simpático, cartoon, plagado de buenas composiciones de página en las que rara vez el contenido de una viñeta no se superpone a la siguiente, y con influencias que van desde Disney a Adam Hughes y Alan Davis a la hora de dotar de anatomía, expresiones faciales y lenguaje corporal a los personajes. Y con la capacidad de imitar perfectamente a Bruce Timm en determinados momentos, jugando, de hecho, con la transición de Harley Quinn desde el terreno de la animación al universo de las viñetas.

Con un estilo adecuadísimo para esta serie, quizá se les pueda achacar que, literalmente, les pierde el enfatizar los rasgos femeninos. A Terry y Rachel les encanta dibujar mujeres voluptuosas y jugar con sus movimientos y el ángulo desde el que las muestran para ello. O les perdía, porque se va viendo un progreso sutil en este sentido a lo largo de los siete episodios que componen el tomo.

Justificó sus actos en nombre de la…

Es mejor acabar bien, según dicen… Y, mirad por dónde, es en el tramo final donde encontramos una pega algo mayor para este cómic en su apartado gráfico: Craig Rousseau y Wayne Faucher. No me malinterpretéis; este dúo se amolda de maravilla a lo que debería ser un cómic de Harley Quinn. Pero, ay, incluir páginas suyas en medio de un tebeo de los Dodson, sin que forme parte de una narración a otro tiempo… Es decir, no puedes colocar a dos dibujantes de estilos tan diferentes en una historia sin justificar argumentalmente la diferencia gráfica. Prueba del buen hacer de los artistas acoplados invitados es que, en adelante, sustituyeron a los Dodson en arcos argumentales, que esperemos acaben siendo reeditados también en nuestro país…

En fin, qué os voy a contar. Un cómic simpaticón, bien dibujado y escrito, y con las dosis justas de azúcar, especias y cosas bonitas como para engancharse a una protagonista que, en las manos erróneas, tiene todas las bazas del mundo para resultar irritante. No tiene grandes ambiciones, pero de haberlas tenido, seguramente también habría dado la talla.

BANG!

Y hasta aquí nuestra pequeña guía de presentación del personaje, aunque en realidad no necesite presentación. Del señor J no vamos a hablar, porque bastante se ha dicho, pero mañana continuaremos con una nueva entrega de nuestro especial #ZonaSuizhida, así que…

ESCUADRÓN SUICIDA: ¿Quién es quién?
#1 – DEADSHOT, de John Ostrander y Luke McDonnell
#2 – LA ENCANTADORA, de Peter Milligan y Mikel Janín
#3 –
HARLEY QUINN, de Karl Kesel y Terry Dodson
#4 –
KATANA, de Ann Nocenti y Alex Sánchez
#5 –
EL DIABLO, de Jai Nitz y Phil Hester
EXTRA: ESCUADRÓN SUICIDA, de John Ostrander y Kim Yale

¡Nos vemos en la Zona!

Juanan Brundle, 10 de agosto de 2016

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1 respuesta

  1. 14 agosto, 2016

    […] Ostrander y Luke McDonnell #2 – LA ENCANTADORA, de Peter Milligan y Mikel Janín #3 – HARLEY QUINN, de Karl Kesel y Terry Dodson #4 – KATANA, de Ann Nocenti y Alex Sánchez #5 – EL DIABLO, de Jai Nitz y Phil Hester […]

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