EMPRESS, de Mark Millar y Stuart Immonen

 


Título original: 

Empress, Book One TPB

Sello: Icon Comics
Guionista: Mark Millar
Artista: Stuart Immonen
Entintador: Wade vonGrawbadger

Coloristas: Ive Svorcina y Sunny Gho
Contenido: Empress #1-7 (Jun. 2015 – Ene. 2017)
Publicación USA: Febrero 2017
Publicación España: Noviembre 2017 (Panini)
Valoración: Demasiado bueno para ponerle pegas /10

 

Mark Millar lo ha vuelto a hacer. Ha creado un cómic pensando en la futura adaptación para la pantalla grande y ha escrito un guión plagado de lugares comunes y con tantas referencias a otros productos que parece casi un refrito de serie B. Pero una vez abres el cómic todo esto se te olvida, porque a duras penas puedes evitar ahogarte con tus babas ante el imponente dibujo de Stuart Immonen. Señoras y señores, les presento…

EMPRESS
de Mark Millar y Stuart Immonen

Ya se ha vuelto a confundir el piloto con el botón de apagar las luces. 

La Reina Emporia vive atemorizada por el tirano de su marido, el cual gobierna con mano de hierro toda la galaxia conocida. Temerosa de que algún día éste enfoque su ira en ella o, peor aún, en sus hijos, decide emprender una huida para poner a salvo a su familia. Para tan peligrosa misión cuenta con la ayuda de su fiel guardaespaldas Dane, el mejor soldado de todo el imperio y su colega Tor, veterano de la Guerra de un Día siempre acompañado de su robot Navío, capaz de teletransportarse de un planeta a otro. Abrocharos los cinturones porque el viaje promete ser trepidante…

¿Por qué nos gustan los cómics? Una pregunta que a menudo nos hacemos y que cuesta responder porque no necesariamente hay un motivo y, en cualquier caso, no siempre es el mismo. A veces nos atrapa por un personaje, por una historia o por una escena en concreto, una imagen que se nos queda grabada en la retina o un giro argumental que nos deja rendidos ante los autores. Pese a que pueda sonar muy naif, es cierto que la mayoría preferimos un buen guión a un buen dibujo, pero a veces olvidamos que el cómic es un medio visual y como tal nos tiene que entrar por los ojos y no hay nada malo en ello. Luego habrá tiempo de profundizar en los autores, así que primero desgranemos un poco el cómic que, como decía antes, está plagado de referencias a otros productos tan reconocibles como Star Wars (yo es que hasta veo a Tor clavado a Lando Calrissian), Star Trek con sus teletransportaciones para uno o varios, Flash Gordon con ese despliegue de planetas y seres imaginarios, Blade Runner y su eterna llueve con las enormes pantallas de televisión iluminando la ciudad y así la lista ocuparía toda la reseña. Una vez el lector ha asumido que la trama no es más que una huida con la pertinente persecución basta con bajar el listón de exigibilidad y dejarse llevar para disfrutar de una historia ligera que entretiene con facilidad, si se dejan de lado cosas como los cliffhangers demasiado forzados (tanto que algunos parecen sacados de otras épocas, alguno verá un homenaje a los clásicos. A mí me parece un recurso fácil) y algún que otro golpe de efecto tan gratuito como insustancial. Si realmente existía la solución que se da al final no hacía falta tanto viaje. Os prometo que me lo pasé muy bien leyendo este cómic, pero es inevitable señalar las costuras que tiene porque son demasiado exageradas. Claro que si hablamos de exageración, hay que hablar del dibujo de Stuart Immonen.

Hay que ver lo malo que es el vicio este de picar entre horas.

Así que, por primera vez desde que escribo para la web, voy a hablar primero del dibujante, la ocasión lo merece. Stuart Immonen tiene una trayectoria bastante consolidada en Marvel y siempre con un estilo muy particular (que está creando escuela por suerte, basta ver al excelente Jorge Jiménez), donde resaltan las expresiones muy conseguidas con anatomías esbeltas en figuras claras, con unas gotas de americamanga, pero sin que llegue en ningún momento a exagerarse ningún trazo. Con el paso de los años ha ido puliendo sus figuras y ya se presentan perfectamente equilibradas tanto en forma como en movimiento, dominando la narrativa con una sencillez y una elegancia envidiable. Precisamente su trabajo más actual en The Amazing Spider-Man es de lo mejor que ha tenido el personaje desde los buenos viejos tiempos de John Romita Junior. Para Empress el dibujante da un paso más allá y nos regala una sucesión de imágenes cargadas de imaginación, en un derroche de creación presentando naves, trajes, razas alienígenas, planetas, monstruos, armas, paisajes, golpes… Todo, absolutamente todo, en este cómic tiene una pinta genial y se nota la dedicación absoluta y el detalle por parte del dibujante.

Lástima que en el otro lado de la balanza encontremos a un Mark Millar más pendiente de sumar los ceros de su cheque cuando venda los derechos cinematográficos de su guión que de trabajar en el mismo. Una pena para aquellos que nos encanta el guionista escocés gracias a los buenos ratos que nos hizo pasar con Authority y, sobretodo, The Ultimates donde, pese a contar también con un dibujo espectacular como pocas veces se había visto antes, realizó un excelente trabajo en el desarrollo de unos personajes reconocibles en su versión clásica pero con una personalidad propia y mucho más acorde con los tiempos que corrían. Decir también que al nacer bajo el subsello de Marvel, en Empress ni siquiera encontramos los chascarrillos pasados de vuelta que acostumbra a dejar caer en todos sus trabajos.

Molonidad es mi apellido.

¿Por qué nos gustan los cómics? Para cada caso habría una respuesta concreta y no siempre tendría que ser correcta para todos. En el caso que nos ocupa, Empress me ha gustado (me ha encantado, de hecho) porque me ha entretenido durante todo el tiempo que he pasado perdido en sus páginas. Unas páginas en las que conviene detenerse y admirar como se merecen, después de todo ya hemos visto demasiados cómics mal dibujados. A veces uno lo único que busca es pasar un buen rato y distraerse con algo que le mantenga alejado por un tiempo del mundanal ruido. Como decía Sabina: “Ruido, ¿qué me has hecho? Ruido, yo no he sido…”

Pero eso, amigos, es otra historia…

¡Nos vemos en la Zona!

CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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3 Respuestas

  1. Manuel B dice:

    Muy buena reseña Carlos..Personalmente, lo único bueno de este cómic es Immonen, que se lo ha currado a base de bien

    • carlosplaybook dice:

      Gracias por el piropo!
      A nivel de dibujo creo que es lo que más me ha impactado en mucho tiempo, precisamente hoy he acabado su primera saga en SpiderMan y pese a ser notable sigue a años luz de lo visto aquí. Mis dieses

      Gracias por comentar!

  1. 21 diciembre, 2017

    […] su Kick-Ass, supera a los ratos de tedio y frustración leyendo sus últimas obras (sobre todo Empress y Reborn), en las que, imagino que a base de talonario y royalties, consigue a los mejores […]

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