EL JUICIO DE SHERLOCK HOLMES, de Leah Moore, John Reppion y Aaron Campbell

 

Título original:
Sherlock Holmes: The Trial of Sherlock Holmes TPB

Sello: Dynamite Entertainment
Guionistas: Leah Moore y John Reppion
Artista: Aaron Campbell
Colorista: Tony Aviña
Contenido: Sherlock Holmes #1-5 (Abr. – Oct. 2009)
Publicación USA: Octubre 2009
Publicación España: Abril 2011 (Panini)
Valoración: El jurado considera a este cómic culpable de querer leero /10

 


Sherlock Holmes recibe una petición de ayuda por parte de Sir Samuel Henry, antiguo miembro de la policía londinense, quien ha recibido una carta donde se le anuncia que lo asesinaran en su casa al día siguiente. A partir de aquí la historia dará un giro dramático que acabará con un crimen sin resolver, una conspiración internacional que pondrá en peligro la estabilidad de Europa y con el mejor detective del mundo acusado de asesinato. Y es que esto, señoras y señores, se trata de…

EL JUICIO DE SHERLOCK HOLMES
de Leah Moore y John Reppion

En Londres está lloviendo, da igual cuando leas esto.

Sherlock Holmes es mi personaje de ficción favorito desde que lo descubrí en aquellos viejos libros que corrían por mi casa durante mi infancia. No tengo yo la cabeza como para recordar el momento exacto que leí toda su obra por primera vez, pero seguro que era demasiado pequeño para disfrutarla como se merecía. Pese a todo el personaje me encandiló desde el principio con su combinación de carácter huraño y unas dotes de deducción imposibles, que además era un maestro del disfraz y un luchador formidable. Las aventuras de Holmes proponían un desafío al lector, ya que nunca sabías por donde iba a ir la historia hasta que el detective hacía gala de todas sus habilidades para explicar la resolución del misterio de un modo didáctico y clarificador, pese a la complicación del caso.

El juicio de Sherlock Holmes reúne en sus páginas todos estos detalles del personaje y muchos más de su entorno para explicar un misterio inspirado en dos grandes argumentos universales en los relatos de misterio policíacos. Un crimen en un espacio cerrado y un inocente que es el principal sospechoso pese a que sea imposible que sea él. En este caso se ha producido un asesinato en una habitación con un solo acceso y fuertemente vigilada por la policía y el sospechoso no es otro que el mismo Sherlock.

La dura vida del famoso que tiene que disfrazarse hasta para tomarse un coñac.

Este punto de partida tan interesante sirve para ir desarrollando una historia muy bien hilada, donde las diferentes tramas irán avanzando por su cuenta para acabar encajando poco a poco hasta completar un puzzle que ha estado siempre a simple vista. Para un argumento tan elaborado y multitudinario hacía falta un buen plantel de personajes y aquí reside el otro gran acierto de este cómic. Pese a contar como protagonista con un pilar cultural de primera línea que podría aguantar por sí solo toda la historia, los guionistas deciden focalizar el grueso de la trama en los secundarios, pero dándoles un rol algo distinto al de los personajes originales. Por ejemplo Watson aquí tiene un papel más activo en la investigación, alejándose de su papel de mero acompañante y Lestrade, quien demuestra más admiración por Holmes de lo que era costumbre en los libros. También se dejarán caer por estas páginas la señora Hudson, la casera de Baker Street, y Mycroft, el hermano mayor de Sherlock así como otros personajes creados para la ocasión y que encajan perfectamente en un entorno muy bien retratado como es el Londres vitoriano.

Cuando lleguemos al clímax y Holmes resuelva una vez más todo el entuerto de manera tan lógica que no podía ser de otra manera, nos daremos cuenta que al final el misterio original era lo de menos. Detrás del crimen con el que arranca la historia hay mucho más de lo que podríamos imaginar y una vez la verdad salga a la luz no podremos evitar volver a repasar las páginas para darnos cuenta que realmente todas las pistas estaban ahí. No hay mayor satisfacción cuando una historia te sorprende que comprobar que el engaño estaba bien elaborado y mejor ejecutado, sin caer en ningún momento en el Deus Ex Machina ni en ninguna contradicción. En definitiva, una historia que rezuma Holmes por todos sus poros.

Watson descubriendo lo que sienten mis compis de la Zhona al vivir bajo mi sombra.

Leah Moore (antes de que vayáis a mirarlo deciros que sí, es la hija de Alan Moore) y John Reppion firman a cuatro manos un guión donde no sobra ni falta nada, bebiendo del espíritu mismo de la obra original para ofrecer algo nuevo con aroma clásico. Todos los elementos del relato son perfectamente reconocibles y funcionan tanto individual como colectivamente consiguiendo un acabado muy sólido para un cómic que se lee del tirón.

A los lápices Aaron Campbell hace un trabajo notable, con especial atención en los detalles, retratando muy bien a los personajes y su expresividad y con una narrativa muy nítida. Pese a ser una obra de ritmo pausado y con mucho dialogo, Campbell consigue que la acción fluya con naturalidad y lo hace sin usar efectos artificiales como repetir una misma viñeta o un mismo encuadre. El color de Tony Avina enfatiza la fuerza de las figuras con unos tonos opacos en los fondos y sabe jugar con la oscuridad cuando quiere resaltar los rostros de los personajes.

Sincronizando relojes al estilo victoriano.

Sherlock Holmes es un personaje universal que ha trascendido mucho más de lo que nadie podría imaginar cuando sus relatos comenzaron a aparecer allá por 1887. Como es natural en estos casos sus posteriores versiones han podido ser mejores o peores y más o menos fieles y cada uno tiene su vara de medir más o menos ancho para decidir si un producto nos acaba de satisfacer o no. En mi caso me considero un fan acérrimo de Holmes y en este cómic reconozco al personaje que me encandiló hace tantos años. También soy fan de los cómics y El juicio de Sherlock Holmes me ha parecido muy entretenido de principio a fin y que cuenta con un acabado gráfico que se ajusta a la perfección a la historia.

No podía acabar la reseña sin mencionar la última vez que me acordé de Sherlock Holmes. Fue durante mi viaje a Madrid para celebrar mi 40 cumpleaños, durante el suceso que tuve el acierto de bautizar como «El caso del abrigo» y que también transcurría en un espacio cerrado. Como decía Holmes, «Cuando hemos descartado lo imposible lo que queda, por improbable que sea, debe ser la verdad» y eso es exactamente lo que pasó. Pero eso, amigos, es otra historia…

¡Nos vemos en la Zona!

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CarlosPlaybook

Como lector de cómics he pasado por todas las etapas de la vida de un lector/coleccionista. A saber, inicio en la infancia por regalo de lote de cómics de un amigo de mi padre, abandono en la adolescencia por invertir el dinero en otras cosas menos saludables pero igual de divertidas, y recuperación en la madurez por nostalgia. Y sí, me encanta HIMYM.

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2 Respuestas

  1. Vaya! Yo recuerdo que me gustó, sí, pero no que fuera tan completa o redonda.
    Está claro que, después de tu reseña, toca reelectura sí o sí.
    En cualquier caso, y como siempre, excelente reseña Carlos.

    • carlosplaybook dice:

      Hola thebadrocker!
      Siento la tardanza pero es lo malo de conocerse en persona, jejeje
      Supongo que en mi caso han coincidido varios factores, como mi gusto por las historias de espacios cerrados y los juicios. También es verdad que mucha fe no le tenía al ser un derivado de un personaje que idolatro y quizás por eso me sorprendió más de la cuenta.
      Muchas gracias por comentar (y por los, merecidos todos, piropos)

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